3 mitos sobre la fertilidad

Fertilidad

La búsqueda desesperada de nuestro querido bebé hace que nos creamos cualquier cosa que se nos cuente, desde posturas hasta jarabes para la tos. ¿Son ciertas todas estas cosas que oímos?.

Muchos de estos métodos que hemos escuchado a veces funcionan simplemente por efecto placebo, porque al realizarlo la mujer se relaja confiando en el método utilizado. Así pierde esa ansiedad que dificulta el embarazo y consigue regular sus ciclos, teniendo así más probabilidad de quedar embarazada.

Mito número 1

Quedarse tumbada después de la relación sexual con las caderas levantadas, e incluso, las piernas.

Se supone que esto ayuda a que los espermatozoides, con la ayuda de la gravedad, lleguen mejor a su destino. En parte tiene algo de cierto porque al estar tumbada ayudarás a que el semen permanezca en la vagina y, de todas formas, quedarte tumbada unos 30 minutos tampoco supone un gran esfuerzo ¿no?.

Mito número 2

El jarabe para la tos con guaifenesina ayuda a mejorar la fertilidad.

La guaifenesina tiene acción sobre el moco pulmonar y otros fluidos cervicales (como el moco cervical), haciendo que sean menos espesos. Por eso se piensa que, al quitar espesor al moco cervical, los espermatozoides podrán alcanzar con más facilidad al óvulo.

Lo cierto de todo esto es que la guaifenesina suele recetarse cuando el problema de fertilidad viene dado por un moco cervical muy espeso. Esto quiere decir que sí, funciona, pero cuando tu moco cervical tiene una espesura normal no servirá de nada.

Deberás consultar a tu médico antes de tomar nada y, si él ve que tu moco cervical es más espeso de lo normal, podrá recetarte el medicamento adecuado a base de guaifenesina pero, en caso contrario, no te será necesario.

Mito número 3

Posturas que facilitan el embarazo

Se supone que las posturas que permiten una penetración profunda facilitan el embarazo porque los espermatozoides están más cerca de su destino. Existen estudios que confirman esto, aunque generalmente tu moco cervical debe ser capaz de facilitar la llegada de los espermatozoides, sea cual sea la postura.

Aún así, no está de más intentarlo. Infórmate sobre las posturas que pueden ayudarte y pide a tu pareja que espere unos segundos antes de retirarse después de la eyaculación.

Foto: Walter Rojas


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