4 pasos para desarrollar la empatía en casa. Ponernos en el lugar de los otros

La empatía es aquella habilidad que nos permite ponernos en el lugar de los otros. Se trata de una de las principales habilidades sociales, que nos permiten conectar con las emociones y situaciones ajenas, permitiéndonos dar una respuesta más eficaz a las demandas sociales.

Las conductas prosociales (a favor de los demás) inician su desarrollo en el seno de la familia, siendo la entrada a la escuela un momento clave en su aprendizaje. Entrar en contacto con niños/as de su edad aumentarán las situaciones que le exijan comprender a los demás, aunque inicialmente sea para alcanzar sus propias metas (conseguir el juguete que ellos quieren o evitar un castigo).

¿Cómo podemos favorecer la empatía dentro de la familia? Os damos 4 sencillos pasos que permiten un desarrollo eficiente de esta capacidad humana:

1.Hablar de las emociones que sentimos en casa.

La empatía está estrechamente relacionada con la expresión y regulación emocional. Las emociones son conceptos muy abstractos y difusos en la infancia. Si los papás ponemos nombre a las emociones que sentimos y les invitamos a que ellos empiecen a conocer sus emociones y también las nombren, estaremos favoreciendo la capacidad empática

2.Ayudarles a pensar en diferentes puntos de vista (pensamiento divergente).

Ante un problema es positivo ayudarles a pensar diferentes causas y soluciones. El pensamiento divergente les ayuda a salir de su punto de vista (egocentrismo) y situarse con más facilidad en el de los otros.

3.Enseñarles a respetar los turnos de palabra.

La base de la empatía reside en poder realizar una escucha activa de lo que los demás nos comunican. Es importante que los niños/as empiecen a entender la importancia de escuchar a los otros y comprender el mensaje que nos quieren transmitir.

4.Potenciar el desarrollo de la teoría de la mente.

La teoría de la mente es un constructo teórico, por el que podemos salir de nosotros y pensar como son las cosas desde los ojos de los otros. A través de sencillos juegos, podemos hacer que nuestros hijos intenten adivinar que ocurrirá con determinadas cosas que no ven. Por ejemplo: Papá acaba de salir del trabajo ¿Dónde crees que estará ahora?, no encuentro las llaves en el bolso ¿Dónde podrán estar ahora las llaves?, etc.


Categorías

Desarrollo

Marina Perez

Psicóloga infantil apasionada por el mundo de los más pequeños. Desde mi formación y experiencia con familias, ayudo a gestionar aquellas... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *