5 cosas que nadie te dice al concebir después de haber pasado por una infertilidad

Cuando estás luchando por la infertilidad y te dicen que realmente estás embarazada, es probable que ni te lo creas. Puedes sentir un gran optimismo en tu embarazo, que aunque no esté exento de miedos (como cualquier otro embarazo), la alegría que recorre tu cuerpo es mayor a cualquier otra cosa.

Junto con esta emoción inicial, también pueden acompañarte la ansiedad, las preocupaciones o el miedo. Eres consciente de que pueden haber problemas y tener un resultado positivo en una prueba de embarazo no siempre asegura de que todo vaya a ir bien.  Siguiendo esto, es necesario que sepas algunas cosas que nadie te dirá después de haber luchando contra la infertilidad y cuando por fin te has quedado embarazada.

No siempre serás feliz después de la infertilidad

Es posible que alguna vez hayas pensado que solo por estar embarazada ya serías suficientemente feliz… pero esto no funciona así realmente. Es completamente normal sentirse feliz y con nervios cuando sabes que te has quedado embarazada. Además, el embarazo y la depresión postparto son más frecuentes en las mujeres que han luchado por concebir.

Esto puede ser parcialmente hormonal y parcialmente por el estrés de la infertilidad. Enfrentar la depresión relacionada con el embarazo no implica que seas una persona mala, no es tu culpa en absoluto. No te guardes las preocupaciones y encuentra un amigo en el que puedas confiar. Incluso si lo ves necesario, puedes hablar con un terapeuta.

Todas las luchas emocionales de la infertilidad no desaparecen mágicamente con una prueba de embarazo positiva o incluso después de tener un bebé. Está bien pedir ayuda si la necesitas. Si crees que puedes estar deprimida tendrás que hablar con tu médico.

Te sentirás culpable

Si has luchado con la infertilidad es probable que hayas conocido a personas que también estén intentado concebir. Cuando te quedas embarazada es posible que te preocupes por esas amigas y amigos que antes te daban consuelo y que quizá ahora, se sientan mal porque has tenido la suerte de quedar embarazada. Este tipo de envidia es normal y no debes juzgarles por sentirse así.

Tendrás que ser consciente del tipo de publicaciones o imágenes que compartes en redes sociales para no lastimarles. También es necesario comprender que a veces escuchar estas buenas noticias también aporta esperanza y entusiasmo mundo. Diles la verdad, no les mientas, comparte con ellos la noticia de forma sensible.

En las redes sociales, recuerda que es posible (en Facebook) bloquear a las personas en ciertas publicaciones o compartir fotos solo con una determinada lista de amigos. Esta es una forma de evitar la culpa por compartir fotos. Pero pregúntales a tus amigos si les importa ver las fotos de tu embarazo antes de bloquearles… ¡Es posible que quieran verlas!

La negación puede ocurrir

Cuando obtienes una prueba de embarazo que da positiva también puede que pruebes unos días después porque no te leo creer realmente y quieres estar segura. Quizá no te lo creas realmente hasta que escuches el latido del corazón de tu bebé por primera vez.

Quizá tengas mucha preocupación por perder el embarazo que te cueste conectar emocionalmente con él. No te preocupes si no sientes esta ‘conexión’, es necesario que te cuides en salud para cuidar a tu bebé. Es normal no vincularse de inmediato con el bebé recién nacido. Es un mito que estos sentimientos aparecen mágicamente al nacer. Lleva tiempo y eso no te hace una mala madre ni mucho menos.

El embarazo no será cómo imaginabas

Si bien muchos embarazos después de la infertilidad son normales, estadísticamente hablando, es posible que tenga un mayor riesgo de tener algunos problemas de embarazo. Los riesgos dependerán de por qué no podías quedar embarazada, tu historial de embarazo anterior, tu salud y peso actuales, y cómo concebiste.

Si tomaste medicación para la fertilidad, el riesgo de tener un embarazo múltiple es mayor. Los embarazos de gemelos y trillizos conllevan un mayor riesgo para ti y tus bebés. El riesgo de un parto prematuro es mayor en las mujeres después de la infertilidad, incluso si se concibió un solo bebé.

Tener un mayor riesgo de complicaciones no significa que vayan a suceder. Esos riesgos aún pueden ser pequeños. Además, para algunas complicaciones, no hay nada que tú o tu médico puedan hacer de manera diferente. Es importante que no te responsabilices ni te culpes si algo malo sucede.

Habla con tu médico para saber cuáles son los riesgos que puedes enfrentar durante el embarazo, pregunta qué puedes hacer para reducir los riesgos en todo caso. Es probable que tengas un parto prematuro si no bebes mucha agua o si no comes bien. Una forma de reducir un parto prematuro es tener una alimentación y nutrición saludable.

El parto prematuro también se puede detener si se detecta con la suficiente antelación. Saber las señales de alarma y cuándo llamar a tu médico puede aumentar las probabilidades de tener un embarazo más saludable y a término. Habla sobre esto con tu médico lo antes posible.

De repente te preocupas de que hayas cometido un error

“Tal vez no debas ser madre”. Esta es una de las cosas que la gente dice (¡pero no debería!) A los hombres y mujeres que luchan por concebir. Es exasperante y frustrante (y no es cierto). Luego, cuando te quedas embarazada y comienzas a preocuparte por lo que sucederá cuando llegue el bebé crees que quizá esas personas tenía razón en sus palabras.

Una pequeña parte de ti puede preguntarse si todas esas personas tenían razón. Tal vez no estabas destinado a tener hijos. Tal vez, de alguna manera, has engañado al destino para que te dé un bebé aunque no seas la madre  adecuada. Si tienes estos pensamientos, no eres la única. Incluso aquellos que no han lidiado con la infertilidad pueden preocuparse si van a ser buenos padres. Este es un miedo común.

Habla con la gente sobre tus inquietudes. Ya sea que hables con un amigo o con un terapeuta, expresar tus preocupaciones en voz alta puede ayudarte a darte cuenta de lo poco probable que es. Además, recuerda que existe mucha información en libros, artículos y vídeos sobre crianza que te pueden enseñar muchas cosas. También puedes pedir consejo a amigos, familiares y a tu médico. Pronto descubrirás que hay pocas respuestas correctas e incorrectas. Son muchas las formas que existen para ser buen padre o buena madre, y tu instinto te guiará en esto.


Categorías

Desarrollo, Embarazo

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.