Los juegos tradicionales de EspaƱa son con los que han crecido mĆ”s de una generación. Es cierto que se perfilan como los mĆ”s conocidos, pero tambiĆ©n hay que decir que muchos de ellos ya no se suelen tener en cuenta. Pero aĆŗn asĆ, no estĆ” de mĆ”s que de vez en cuando les enseƱes a tus hijos alguno de estos que mencionamos.
MĆ”s que nada porque las tradiciones siempre tienen que seguir formando parte de nuestro dĆa a dĆa. AdemĆ”s, son juegos para compartir, para divertirse y para realizar al aire libre. De manera que fomenta el compaƱerismo, la comunicación y mucho mĆ”s. Ā”Vamos a hacer un poco de memoria y a disfrutar con todo lo que sigue!
Uno de los juegos tradicionales de EspaƱa: la rayuela
No habĆa niƱo que no jugar a este juego. La rayuela se convirtió en uno de los mĆ”s importantes y mĆ”s originales. Se trataba de pintar, con unas tizas, una serie de cajas en el suelo. Cada una de ellas llevaba un nĆŗmero. Se trataba de ir cruzando por cada caja a la pata coja. Aunque si habĆa dos cajas juntas entonces sĆ que se podĆan apoyar ambos pies en el suelo, sino no. Tampoco se podĆan pisar las lĆneas porque tenĆas que volver a comenzar. Otro de los puntos importantes es que antes de comenzar a saltar, se lanzaba una piedra a este casillero o cajas y una vez que pasĆ”bamos por su lado, la tenĆamos que pillar, pero todo ello, a la pata coja.
El escondite
Ni quĆ© decir tiene que se trata de otro de los juegos mĆ”s comunes, famosos y divertidos de nuestra infancia. Uno de los jugadores tenĆa que taparse los ojos y comenzar a contar. PodĆa ser hasta 10, hasta 20 o las reglas que se quisieran poner. Mientras cuenta, todos los demĆ”s tienen que esconderse bien. Cuando acabe el tiempo, hay que buscar a los que estĆ”n escondidos, pero si uno de ellos llega al punto de salida, y aĆŗn no estĆ”n todos escondidos, puede gritar: āPor mi y por todos mis compaƱerosā, de manera que el que habĆa contado, vuelve a repetir la jugada. El que llega, mientras los demĆ”s sĆ estĆ”n ocultos, tan solo gritarĆ”: āPor miā.
Las canicas
Seguro que hasta las coleccionabas, porque esas bolitas pequeƱas y a todo color tambiĆ©n hicieron que los niƱos de la Ć©poca se pasaran largas tardes jugando. Se ponĆan en el suelo y tras darles un ligero golpe a modo de pellizco, habĆa que conseguir que fueran hacia el agujero o la zona delimitada en el suelo. El jugador que tuviera mĆ”s canicas en dicha zona, serĆa el ganador de la partida. Se dice que este juego, aunque con ciertas variantes, tiene siglos de historia.

La goma elƔstica
QuizĆ”s la conozcas por otro nombre pero sĆ se trataba una goma elĆ”stica que en un primer momento era de color negro, pero que luego salieron versiones a todo color para hacerla mĆ”s visible. Se ponĆan dos jugadores, uno enfrente del otro con dicha goma tras los tobillos. HabĆa una canción que iba acorde al juego y segĆŗn se iba pasando la fase de los tobillos, los jugadores iban subiendo la goma hacia las rodillas, las caderas y hasta sujetarla con las manos. El tercer jugador era quien se ponĆa en el medio e iba realizando los pasos siguiendo dichas canciones. Ā”Diferentes niveles de dificultad pero siempre muy divertida!
Saltar a la comba
TambiĆ©n tenĆa sus canciones y su coreografĆa para poder ser saltada. De manera que no te creas que era simplemente saltar, como lo que puedes ver en el gimnasio. Dos jugadores le daban ritmo y el tercero entraba en acción. A veces la cuerda iba mĆ”s rĆ”pida y otras veces mĆ”s lenta, en función de la canción a la que siguieran. TambiĆ©n es otra de esas alternativas que ha dejado un sinfĆn de tardes de lo mĆ”s entretenidas, incluso tambiĆ©n en los recreos de la escuela.