5 juegos tradicionales de EspaƱa

Juegos tradicionales de EspaƱa

Los juegos tradicionales de España son con los que han crecido mÔs de una generación. Es cierto que se perfilan como los mÔs conocidos, pero también hay que decir que muchos de ellos ya no se suelen tener en cuenta. Pero aún así, no estÔ de mÔs que de vez en cuando les enseñes a tus hijos alguno de estos que mencionamos.

MÔs que nada porque las tradiciones siempre tienen que seguir formando parte de nuestro día a día. AdemÔs, son juegos para compartir, para divertirse y para realizar al aire libre. De manera que fomenta el compañerismo, la comunicación y mucho mÔs. ”Vamos a hacer un poco de memoria y a disfrutar con todo lo que sigue!

Uno de los juegos tradicionales de EspaƱa: la rayuela

No había niño que no jugar a este juego. La rayuela se convirtió en uno de los mÔs importantes y mÔs originales. Se trataba de pintar, con unas tizas, una serie de cajas en el suelo. Cada una de ellas llevaba un número. Se trataba de ir cruzando por cada caja a la pata coja. Aunque si había dos cajas juntas entonces sí que se podían apoyar ambos pies en el suelo, sino no. Tampoco se podían pisar las líneas porque tenías que volver a comenzar. Otro de los puntos importantes es que antes de comenzar a saltar, se lanzaba una piedra a este casillero o cajas y una vez que pasÔbamos por su lado, la teníamos que pillar, pero todo ello, a la pata coja.

El escondite

Ni quĆ© decir tiene que se trata de otro de los juegos mĆ”s comunes, famosos y divertidos de nuestra infancia. Uno de los jugadores tenĆ­a que taparse los ojos y comenzar a contar. PodĆ­a ser hasta 10, hasta 20 o las reglas que se quisieran poner. Mientras cuenta, todos los demĆ”s tienen que esconderse bien. Cuando acabe el tiempo, hay que buscar a los que estĆ”n escondidos, pero si uno de ellos llega al punto de salida, y aĆŗn no estĆ”n todos escondidos, puede gritar: ā€˜Por mi y por todos mis compaƱeros’, de manera que el que habĆ­a contado, vuelve a repetir la jugada. El que llega, mientras los demĆ”s sĆ­ estĆ”n ocultos, tan solo gritarĆ”: ā€˜Por mi’.

Las canicas

Seguro que hasta las coleccionabas, porque esas bolitas pequeƱas y a todo color tambiƩn hicieron que los niƱos de la Ʃpoca se pasaran largas tardes jugando. Se ponƭan en el suelo y tras darles un ligero golpe a modo de pellizco, habƭa que conseguir que fueran hacia el agujero o la zona delimitada en el suelo. El jugador que tuviera mƔs canicas en dicha zona, serƭa el ganador de la partida. Se dice que este juego, aunque con ciertas variantes, tiene siglos de historia.

juego de las canicas

La goma elƔstica

QuizÔs la conozcas por otro nombre pero sí se trataba una goma elÔstica que en un primer momento era de color negro, pero que luego salieron versiones a todo color para hacerla mÔs visible. Se ponían dos jugadores, uno enfrente del otro con dicha goma tras los tobillos. Había una canción que iba acorde al juego y según se iba pasando la fase de los tobillos, los jugadores iban subiendo la goma hacia las rodillas, las caderas y hasta sujetarla con las manos. El tercer jugador era quien se ponía en el medio e iba realizando los pasos siguiendo dichas canciones. ”Diferentes niveles de dificultad pero siempre muy divertida!

Saltar a la comba

También tenía sus canciones y su coreografía para poder ser saltada. De manera que no te creas que era simplemente saltar, como lo que puedes ver en el gimnasio. Dos jugadores le daban ritmo y el tercero entraba en acción. A veces la cuerda iba mÔs rÔpida y otras veces mÔs lenta, en función de la canción a la que siguieran. También es otra de esas alternativas que ha dejado un sinfín de tardes de lo mÔs entretenidas, incluso también en los recreos de la escuela.