Todos tenemos grabadas frases a las que recurrĆan habitualmente para disciplinarnos. Puede parecer que el como no tiene tanta importancia como el que pero lo cierto es que las frases que repetimos a nuestros hijos durante la infancia les acompaƱarĆ”n tambiĆ©n en su edad adulta. Por eso hoy compartimos con vosotras 10 frases de disciplina positiva para niƱos.
La forma en la que hablamos a nuestros hijos se activarĆ” una y otra vez en sus cabezas en el futuro. Y si podemos escoger, Āæpor que no hacerlo por frases que eduquen en positivo y no en negativo? Minusvalorar, presionar, pegar gritos o exigir por exigir no siempre es el mejor camino.
Disciplina positiva: ¿en qué consiste?
Algunas de las claves de la disciplina positiva son:
- Destacar las buenas conductas y los logros, motivando e incentivando la realización de las mismas.
- Usar el diÔlogo y no la imposición como método de formación, tratando de llegar a acuerdos.
- Practicar la escucha activa para establecer un clima de armonĆa.
- Fijar metas alcanzables para los pequeƱos.
- Consensuar las normas y las consecuencias de no cumplirlas, estableciendo sanciones justas y razonadas.
Frases para empezar a aplicarla
Comenzar a utilizar frases positivas para educar a nuestros hijos puede ser difĆcil en un primer momento. Tenemos tan arraigadas las formas con las que fuimos educadas que tendemos a imitarlas inconscientemente. Dejar atrĆ”s ese primer impulso a la hora de educar a nuestros hijos, ese que nos invita a regaƱar, culpar, amenazar o castigar no es cosa de un dĆa; ĀæestĆ”s dispuesta a intentarlo?
Si estas dispuesta a cambiar el chip pero no sabes por donde empezar, compartimos contigo hoy 10 situaciones y 10 frases de disciplina positiva para niƱos que pueden ser una buena alternativa:
- Se les pide algo y lo hacen al momento. Ā«Me alegro que hayas venido o lo hayas hecho tan rĆ”pido. Ā”AsĆ despuĆ©s tendrĆ”s tiempo de hacer algo divertido!ā
- Hacen algo sin que se lo hayamos pedido. «”He visto que has recogido tu plato, X! Ā”AsĆ la mesa quedarĆ” recogida para el desayuno!Ā». Primero llamar la atención sobre lo que han hecho y despuĆ©s ofrecer una consecuencia positiva de ello. Es una secuencia aplicable a cualquier cosa que hagan que sea positiva independientemente si es espontĆ”nea o es algo que les hemos dicho que nos gustarĆa que hicieran: recoger la ropa, quitar la mesa, ordenar la habitación, hacer la cama, guardar los juguetes en la caja, apagar la tele antes de la hora asignada como lĆmiteā¦
- Queremos que ordenen. Tu cuarto estĆ” hecho un desastre, va a ser muy difĆcil que encuentres algo cuando lo busquesĀ». Si no le ves muy dispuesto a recogerlo o te dice que no quiere hacerlo, ayĆŗdale con algo asĆ: ĀæQuieres que te enseƱe un truco para ordenarlo de forma rĆ”pida?
- Piden perdón. āX, eso que acabas de hacer es muy difĆcil. No todos los niƱos saben pedir perdónā.
- Pegan o hacen daƱo a otro niƱo:Ā Ā«X, quiero hablar contigo. ĀæPor que le has pegado a Y?!Ā» Tras escuchar la explicación puedes aƱadir⦠«Entiendo que es porque⦠pero cuando le has pegado le has hecho daƱo y recuerda como te has sentido tu cuando te ha pegado otro niƱo. ĀæQuĆ© crees tu que puedes hacer la próxima vez que alguien te moleste?ā. Es importante que antes situaciones que les frustran o les enfadan les ayudemos a buscar alternativas: avisar a un adulto para no recurrir a hacer daƱo, alejarse del centro del problema unos minutosā¦
- Hace algo que le cuesta hacer. «X, te has esforzado mucho y cada vez te sale mejor». Lo importante es el esfuerzo, no el resultado.
- No quiere comer algo. «¿Por qué no quieres comerte la verdura? ¿Te parece que les pongamos un poco de tomate o queso por encima?» Es importante ofrecer alternativas y si aun asà se niega explicarle por que es importante comerlas. Otra forma de ayudar con aquello que no les gusta es acordar con el un calendario de comidas para que sepa de antemano cuÔndo hay verduras.
- Hacen algo que no deberĆan: rompen, tiran, ensucian o maltratan alfo. El primer instinto serĆ” gritar, pero en vez de gritar respira unas cuantas veces y⦠«X, pintar tenemos que hacerlo en las hojas. Las puertas las pintan los pintores con una pintura especial. (ā¦) Vamos a limpiar la puerta juntos y luego cogemos una hoja y pintamos en ella, Āævale?Ā» o⦠«X, Ā”se te ha caĆdo la leche en la alfombra! La leche hay que tomarla sentada en la cocina porque la alfombra se estropea si le cae leche encima. Vamos a coger la bayeta y limpiarla la alfombra. (ā¦)ā
Como te habrÔs fijado todas o casi todas siguen un mismo patrón, primero conectan con el niño porque esa es la única forma de que nos escuche y después apostan una explicación y una corrección si fuera necesaria. ¿Te animarÔs a aplicar estas frases de disciplina positiva? ¿Ya lo estÔs haciendo?