¿Poner pendientes a bebés duele? Ética, dolor, riesgos y cuidados paso a paso

  • El dolor existe y es subjetivo; algunos bebés apenas se inmutan, otros muestran incomodidad breve. La decisión puede posponerse para respetar el consentimiento.
  • Si se hace, prioriza profesional sanitario, técnica aséptica, cartucho estéril y materiales hipoalergénicos (oro 14-18k, plata 925, titanio, acero quirúrgico).
  • Cuidados clave: limpieza con suero, evitar piscinas, mínima manipulación, no retirar 6 semanas y vigilar signos de infección.
  • Evita pistolas; valora edad (tras primeras vacunas), contraindicaciones (fiebre, piel lesionada, coagulación) y posibles complicaciones raras.

Pendientes

¿Dirías que poner pendientes en las orejas tras el nacimiento es una forma de abuso contra las niñas? Como mínimo estarás de acuerdo conmigo en que un bebé no puede dar su consentimiento informado para que le practiquen un agujero para ponerle un objeto decorativo, de lo que se puede concluir que la principal razón para hacerlo es la vanidad de los padres. No penséis que soy muy dura: ¿por qué si no permitiríamos que la pequeña sintiera una punzada de dolor innecesaria?

¿Qué no duele? Claro que duele, ¿no te ha dolido a ti cuándo te has perforado las orejas o puesto un piercing en cualquier parte del cuerpo? Creo que dado que ya pasaron los tiempos en los que se pensaba que los bebés eran incapaces de sentir dolor, somos perfectamente capaces de evitar a las niñas este sufrimiento, y dejar que sean ellas las que tomen la decisión cuando crezcan.

Os cuento esto porque un grupo de madres y de padres británicos han empezado a recolectar firmas en 38 Degrees, para ilegalizar la práctica.

Hemos leído la noticia en The Telegraph, y como era de esperar ya hay defensores y detractores de la iniciativa, lo encuentro lógico, y también que cada uno exprese su opinión. Ahora bien, en estos casos, la opinión debería ser de las bebés, y es completamente improbable que la expresen más que llorando, y a veces ni eso, porque su respuesta al dolor puede no estar desarrollada.

El Colegio Real de médicos de familia, a través de su vice presidente, manifiesta que aunque perforar los lóbulos de las orejas no puede ocasionar daños duraderos (o al menos que es poco probable que los cause), si que es causa de dolor.

Dolor ¿y más?

Pues así al pronto, lo veo como una manera de clasificar: chicas con pendientes, chicos sin ellos (hasta la adolescencia, se entiende). No sé, no me gusta que se imponga de esa forma sólo porque sean niñas, igual es mi percepción personal.

Evidentemente llegarán a una edad en la que ellas mismas se ‘adornarán’ para salir a la calle, e incluso se hagan voluntariamente agujeros aquí y allá, pero ¿es necesario que sea de tan pequeñas?

Mi experiencia

Yo no pude dar mi opinión sobre si llevaría pendientes o no, únicamente decidí sobre el tercer agujero que me hice hacia los 19 años. Mi hija sí que podrá elegir, porque no le perforamos las orejas cuando nació. De hecho, ya hizo un intento (fallido): el año pasado (con 8) dijo ‘yo quiero pendientes’, le pedí que lo pensara. Cuando estuvo segura, fuimos a la joyería, le explicaron en qué consistía, y nos contaron que de momento llevaría unos pendientes provisionales, y en cuestión de unas semanas ya iríamos a comprar los definitivos.

No habían pasado ni dos días, cuando quitándose el gorro de nadar le cayó uno, con tan mala suerte que perdimos la rosca, así que no lo pudimos poner de nuevo. Al estar el agujero muy tierno, se cerró rápidamente, y le dije que tendríamos que ir de nuevo a que le practicaran otro. Como se acordaba del pinchazo y del dolor dijo que ‘¡ni hablar!’, ‘ya me pondré pendientes cuándo sea adolescente’.

La campaña ya está en marcha, y la petición se elevará al Ministerio de la Infancia. Hay por cierto un guía publicada sobre tatuaje y piercing elaborada por el departamento de Salud Pública de Inglaterra, sin especificaciones sobre edad mínima, aunque los padres deben dar su consentimiento, si un menor quiere ponerse un aro dónde sea. Pero una cosa es el consentimiento, y otra que lo impongan.

Únicamente tengo dudas acerca de la vía para conseguir que se dejen de poner pendientes a las bebés, quizás la campaña debería ser para informar a los padres de que duele y las niñas sufren, ilegalizar, no sé… quizás se pongan a mucha gente en contra.


¿Qué dicen los profesionales y qué opciones hay si decides hacerlo?

Dolor de bebés al poner pendientes en las orejas

El dolor es subjetivo y su percepción varía entre bebés. En muchos consultorios describen que la mayoría de los lactantes continúan mamando o durmiendo tras la perforación, aunque algunos realizan gestos de incomodidad. No se puede asegurar que a menor edad haya menor dolor; el desarrollo neurológico y la sensibilidad son individuales, y algunos profesionales prefieren esperar al primer mes de vida por seguridad y para reducir riesgos de cierre accidental.

Sociedades como la Academia Americana de Pediatría recomiendan valorar hacerlo cuando el bebé ya ha recibido sus primeras vacunas. Y tanto la AAP como la OMS invitan a reflexionar si es mejor posponer hasta que la persona pueda decidir por sí misma.

Medidas que reducen el dolor y la manipulación

  1. Crema anestésica tópica con lidocaína y prilocaína, aplicada unos 50 minutos antes, para disminuir la sensibilidad de la piel bajo supervisión del profesional.
  2. Tetanalgesia (lactancia durante el procedimiento), técnica no farmacológica que aprovecha la succión para modular el dolor.
  3. Pendientes-cartucho estéril que perforan y se colocan en un solo paso, minimizando manipulaciones y el contacto con la piel.

Tras la perforación, hay centros que reportan que no suele haber dolor posterior ni fiebre ni llanto nocturno cuando se usa una técnica aséptica y se siguen los cuidados indicados, aunque conviene vigilar la zona.

Métodos y lugares: pros y contras

Pendientes para bebés

  • Aparato a presión sin motor con cartucho estéril: pequeño, preciso y silencioso; incluye pendiente de grado médico precargado y tuerca segura. Reduce el riesgo de contaminación y el número de movimientos.
  • Pistola de perforación: algunos pediatras y dermatólogos la desaconsejan por el traumatismo mecánico, el ruido y la dificultad de precisión en orejas diminutas.
  • Aguja estéril con cánula: técnica manual que puede ser muy aséptica en manos expertas, pero exige más tiempo y el bebé suele moverse.
  • Con el propio pendiente comprado por la familia: no recomendable por falta de esterilidad y precisión.

El entorno debe ser higiénico y controlado y quien lo realice, un profesional con experiencia. Existen servicios en consulta y también a domicilio realizados por personal sanitario para favorecer un ambiente sereno.

Edad, materiales y diseño seguro

Muchas familias eligen la ventana de 2 a 6 meses porque el sistema inmunitario está más maduro, el tejido suele cicatrizar rápido y ya hay vacunas iniciales. Otras esperan a que la niña pueda decidir y participar en la elección del pendiente. Ambas opciones son válidas si se prioriza seguridad y consentimiento.

Para minimizar alergias, se recomiendan oro de 14-18 quilates, plata esterlina 925, titanio o acero quirúrgico. En casos de piel muy sensible, se puede considerar acrílico de grado médico. Evita el níquel y aleaciones inciertas.

El diseño importa: piezas pequeñas y ligeras (3-4 mm), bordes redondeados, sin colgantes que se enganchen y con cierre de rosca de seguridad que no se suelte accidentalmente.

¿Duele más en el lóbulo o en el cartílago? La percepción es variable; algunas personas refieren más molestia en áreas con cartílago, otras en el lóbulo. En bebés, lo indicado es el lóbulo.

Cuidados y señales de alarma

  • Limpieza dos veces al día con solución salina o antiséptico suave. Evita alcohol y peróxido por su efecto irritante.
  • Evitar piscinas y baños sumergidos las primeras semanas para reducir el riesgo de infección.
  • No manipular con las manos sucias. Algunos protocolos indican girar suavemente el pendiente 1-2 veces al día; otros prefieren no rotar si la pieza está limpia y estable. Sigue la pauta del profesional.
  • No retirar el pendiente inicial al menos durante 6 semanas. Cambios estéticos, mejor pasados varios meses.
  • Acude si aparece enrojecimiento intenso, calor, secreción, dolor persistente o fiebre.

Si sospechas infección: retira la pieza, limpia con suero fisiológico y utiliza el antiséptico recomendado (en general clorhexidina para los más pequeños o povidona según edad e indicación sanitaria). Prolongar las curas puede favorecer el cierre del orificio. Algunos centros realizan seguimiento a los 3-5 días para comprobar la evolución.

Contraindicaciones y complicaciones poco frecuentes

  • Posponer si hay fiebre (>37,5 ºC), alteraciones cutáneas en el lóbulo o problemas de coagulación.
  • Complicaciones raras: infección, hemorragia capilar leve, dermatitis alérgica por el metal y “tornillo dentro del lóbulo” tras tirón. Este último requiere atención de enfermería sin demora para evitar infección.

En niños mayores y adolescentes, la perforación suele durar segundos, a menudo sin anestesia, con dolor breve y tolerable, siempre con consentimiento adulto si son menores.

Elegir si perforar las orejas de un bebé implica valores, cultura y cuidados. La opción de esperar respeta el derecho a decidir; si se opta por hacerlo, conviene priorizar profesional cualificado, técnica aséptica, materiales hipoalergénicos y una pauta clara de cuidados para reducir molestias y riesgos al mínimo.