A las bebés si les duele que les pongan pendientes en las orejas

Pendientes

¿Dirías que poner pendientes en las orejas tras el nacimiento es una forma de abuso contra las niñas? Como mínimo estarás de acuerdo conmigo en que un bebé no puede dar su consentimiento para que le practiquen un agujero para ponerle un objeto decorativo, de lo que se puede concluir que la principal razón para hacerlo es la vanidad de los padres. No penséis que soy muy dura: ¿por qué si no permitiríamos que la pequeña sintiera una punzada de dolor de forma tan innecesaria?

¿Qué no duele? Claro que duele, ¿no te ha dolido a ti cuándo te has perforado las orejas o puesto un piercing en cualquier parte del cuerpo? Creo que dado que ya pasaron los tiempos en los que se pensaba que los bebés eran incapaces de sentir dolor, somos perfectamente capaces de evitar a las niñas este sufrimiento, y dejar que sean ellas las que tomen la decisión cuando crezcan.

Os cuento esto porque un grupo de madres y de padres británicos han empezado a recolectar firmas en 38 Degrees, para ilegalizar la práctica.

Hemos leído la noticia en The Telegraph, y como era de esperar ya hay defensores y detractores de la iniciativa, lo encuentro lógico, y también que cada uno exprese su opinión. Ahora bien, en estos casos, la opinión debería ser de las bebés, y es completamente improbable que la expresen más que llorando, y a veces ni eso, porque su respuesta al dolor puede no estar desarrollada.

El Colegio Real de médicos de familia, a través de su vice presidente, manifiesta que aunque perforar los lóbulos de las orejas no puede ocasionar daños duraderos (o al menos que es poco probable que los cause), si que es causa de dolor.

Dolor ¿y más?

Pues así al pronto, lo veo como una manera de clasificar: chicas con pendientes, chicos sin ellos (hasta la adolescencia, se entiende). No sé, no me gusta que se imponga de esa forma sólo porque sean niñas, igual es mi percepción personal.

Evidentemente llegarán a una edad en la que ellas mismas se ‘adornarán’ para salir a la calle, e incluso se hagan voluntariamente agujeros aquí y allá, pero ¿es necesario que sea de tan pequeñas?

Mi experiencia

Yo no pude dar mi opinión sobre si llevaría pendientes o no, únicamente decidí sobre el tercer agujero que me hice hacia los 19 años. Mi hija si que podrá elegir, porque no le perforamos las orejas cuando nació. De hecho, ya hizo un intento (fallido): el año pasado (con 8) dijo ‘yo quiero pendientes’, le pedí que lo pensara. Cuando estuvo segura, fuimos a la joyería, le explicaron en qué consistía, y nos contaron que de momento llevaría unos pendientes provisionales, y en cuestión de unas semanas ya iríamos a comprar los definitivos.

No habían pasado ni dos días, cuando quitándose el gorro de nadar le cayó uno, con tan mala suerte que perdimos la rosca, así que no lo pudimos poner de nuevo. Al estar al agujero muy tierno se cerró rápidamente, y le dije que tendríamos que ir de nuevo a que le practicaran otro. Como se acordaba del pinchazo y del dolor dijo que ‘¡ni hablar!’, ‘ya me pondré pendientes cuándo sea adolescente’.

La campaña ya está en marcha, y la petición se elevará al Ministerio de la Infancia. Hay por cierto un guía publicada sobre tatuaje y piercing elaborada por el departamento de Salud Pública de Inglaterra, sin especificaciones sobre edad mínima, aunque los padres deben dar su consentimiento, si un menor quiere ponerse un aro dónde sea. Pero una cosa es el consentimiento, y otra que lo impongan.

Únicamente tengo dudas acerca de la vía para conseguir que se dejen de poner pendientes a las bebés, quizás la campaña debería ser para informar a los padres de que duele y las niñas sufren, ilegalizar, no sé… quizás se pongan a mucha gente en contra.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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