¿A qué edad empiezan a tener los niños pesadillas?

Es algo normal y habitual que los padres se desvelen al escuchar como su hijo está sufriendo algún tipo de pesadilla. Ello es algo normal, ya que todas las personas la sufren en mayor o menor medida. Las pesadillas se suelen dar cuando los niños son bastante pequeños, aunque van disminuyendo con el paso de los años.

El hecho de que un niño pequeño sufra pesadillas de manera habitual es algo normal ya que está sufriendo un proceso madurativo a nivel cognitivo. A medida que va creciendo va alcanzando cierta madurez, lo que hace que las pesadillas sean ocasionales.

A qué edad empiezan los niños a sufrir pesadillas

Se estima que las pesadillas surgen a partir de los dos años de edad que es cuando la imaginación del pequeño está madurando. Dichas pesadillas son totalmente normales y los padres no deben preocuparse por ello. El niño empieza a darse cuenta de que hay cosas que pueden hacerle daño y lo trasladan a su mente. Las pesadillas pueden ser originadas por múltiples motivos como cambios en las rutinas o un aumento del estrés en la vida del pequeño. Como ya te hemos comentado más arriba, conforme el niño va creciendo las pesadillas van disminuyendo volviéndose ocasionales.

Qué es una pesadilla

Normalmente los padres suelen confundir las pesadillas con otros trastornos del sueño como es el caso de los terrores nocturnos o los sueños lúcidos.

  • Los sueños lúcidos se producen cuando un bebé pasa de un ciclo de sueño a otro diferente. Es algo habitual por lo que no hay que preocuparse en ningún momento. Si un niño sufre un sueño lúcido es normal que se siente en la cama o llegue a hablar solo. Estos sueños duran poco tiempo y el pequeño no recuerda nada de lo sucedido.
  • Los terrores nocturnos son poco habituales y se producen al principio del sueño. En dichos terrores el niño está profundamente dormido y lo pasa realmente mal, llegando a gritar o a llorar. Una vez se termina dicho terror, el pequeño sigue dormido profundamente y a la mañana siguiente no es capaz de recordar nada de lo sucedido.
  • Las pesadillas suelen producirse en la última parte del sueño. A diferencia de los dos anteriores, el niño es capaz de recordar la pesadilla a la mañana siguiente.

Qué hacer para prevenir las pesadillas de tu hijo

Se ha podido demostrar que los niños que duermen mal y pocas horas son más propensos a sufrir pesadillas. Por tanto es importante que el niño duerma las horas que su cuerpo necesita y que esté bien relajado.

Es importante el crear una rutina antes de ir a la cama para que el niño llegue lo más relajado posible. Es bueno también el hablar con el niño sobre las pesadillas y darle algún que otro consejo para saber afrontarlas.

Cómo actuar ante una pesadilla

Lo primero que deben hacer los padres es consolar al pequeño e intentar que se tranquilice y se relaje después de sufrir la pesadilla. El calor y el amor de los padres son clave para que el niño se calme lo más pronto posible. Es aconsejable que el pequeño pueda expresar lo que ha sucedido mientras lo sigues calmando.

Una vez que veas que ya está más tranquilo, puedes volver a acostarlo. Muchos padres cometen el gran error de llevarse el niño a su cama rompiendo sus hábitos y rutinas. Antes de que se vuelva a dormir, puedes dejar un poco de luz en su habitación para que se consiga dormir sin problemas.

En definitiva, las pesadillas son bastante habituales durante los primeros años. Con el tiempo, las mismas van disminuyendo. Es importante el ponerse en la piel del pequeño y comprenderle en todo momento. Muchos padres no le dan importancia a este hecho y lo pasan por alto. Los niños lo pasan realmente mal y necesitan en todo momento el apoyo y la comprensión de los padres.


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