Las abuelas ocupan un lugar insustituible en la familia. Son memoria viva, sostén emocional, referentes de valores y, en muchos hogares, un auténtico salvavidas cotidiano. En «Madres hoy» queremos hacer un homenaje especial a esas piezas de nuestro linaje femenino que tanta importancia confieren a nuestra vida: las abuelas.
Todos tenemos en mente a esas mujeres de manos curtidas por el trabajo, cuya mirada, siempre llena de afecto y sinceridad, sigue siendo parte indispensable de nuestro corazón. Su presencia configura quiénes somos, cómo entendemos la familia y qué valores transmitimos a nuestros hijos.
Del mismo modo que nosotras recordamos a nuestras abuelas, nuestros hijos disfrutan ahora de ese mismo vĆnculo excepcional. El legado que dĆa a dĆa dejan estas mujeres en la mente y el corazón de sus nietos es una herencia de afectos, emociones, vivencias e historias que les acompaƱarĆ”n siempre. Te invitamos a profundizar en este tema y a celebrar la importancia de las abuelas en la familia mĆ”s allĆ” de cualquier fecha concreta.
Hoy, 26 de julio, se celebra el DĆa Mundial de los Abuelos. En Ā«Madres hoyĀ» te invitamos a celebrarlo con nosotros y a reconocer su papel en la vida de las familias.
Las abuelas, plata en el cabello, oro en el corazón

Hay abuelas muy jóvenes y abuelas que ya no esperaban serlo. A veces la maternidad llega pronto, otras se retrasa, y la abuelidad aparece cuando la vida parecĆa ir por otros caminos. Sea como sea, la forma en que la vida les regala esta nueva posición les invita a cambiar muchos de sus roles. Y ese cambio es maravilloso: lo reciben con expectación, con ilusión y, casi siempre, con una enorme disposición al cariƱo.
Lo que supone ser abuela
Hasta el momento estas mujeres estaban habituadas a su papel de esposas, madres, trabajadoras, amigas. De pronto, sostienen entre sus brazos una nueva vida, ese niƱo o niƱa que tambiƩn forma parte de ellas, y cambian muchas cosas a nivel interno y externo.
- Las abuelas saben muy bien que su papel ya no estƔ en educar ni en criar como figura principal, ni en establecer normas y deberes como hicieron con sus hijos. Su rol es mƔs relajado y profundamente emocional: acompaƱar, escuchar, comprender, sostener.
- Una abuela atiende, cuida, comparte momentos con sus nietos y los mima tanto como le plazca, haciendo ācasi siempreā oĆdos sordos a las pequeƱas protestas de los padres o las madres. Su forma de amar no siempre es la mĆ”s normativa, pero suele ser la mĆ”s incondicional.
- Ser abuela supone redefinirse de nuevo, y ese cambio les confiere vida porque adquieren de pronto nuevas responsabilidades, nuevas rutinas y un nuevo motivo cotidiano para levantarse cada dĆa con ilusión.
- En muchos casos, las abuelas se convierten en un tercer pilar educativo, complementando la labor de los padres con su experiencia, su paciencia y una visión mÔs amplia del tiempo, los conflictos y las etapas de crecimiento.

Una o dos abuelas para nuestros hijos
Algo que todos sabemos es que hay abuelas y abuelas. A menudo se dice que uno envejece con dignidad cuando asume esta Ć©poca de la vida con realismo y amor propio. Se envejece tal y como se ha vivido, por ello, si hemos sido jóvenes infelices, es probable que lleguemos a la madurez con cierta amargura; si hemos cultivado la alegrĆa y los vĆnculos, esa forma de estar en el mundo tambiĆ©n se nota en la manera de ser abuela.
Todo ello nos lleva a comprender por quƩ, en muchos casos, es normal tener una abuela favorita, al igual que un abuelo favorito. Las hay mƔs cerradas, menos disponibles emocionalmente o poco receptivas al mundo de los niƱos, pero por lo general, cuando llega un nieto, son muchas las abuelas que quedan rendidas ante esa nueva vida. Hasta el punto de que caracteres mƔs duros se reblandecen y aparecen gestos de ternura inƩditos.
- Nuestros hijos pueden tener una o dos abuelas y, hoy en dĆa, son piezas fundamentales en las dinĆ”micas de muchas familias, ya sea que vivan cerca o mantengan el vĆnculo a distancia.
- En tiempos de horarios extensos y dificultades para conciliar, el papel de los abuelos es un autƩntico salvavidas cotidiano. Atienden a nuestros hijos cuando vamos a trabajar, son nuestro aliento cuando decaen los Ɣnimos y quienes siempre tienen una sonrisa para los niƱos cuando los papƔs y las mamƔs cargan con los problemas de la vida.
- AdemĆ”s de cuidar, muchas abuelas aportan estabilidad económica indirecta, evitando gastos de guarderĆa o de canguros y ayudando, cuando pueden, con pequeƱos apoyos materiales.
Tener una o dos abuelas es como disponer de uno o dos pilares adicionales en nuestra vida. Son la mano que ilusiona a nuestros hijos, la voz que les arropa cuando nosotros no podemos estar y, nos guste o no, se convierten en autĆ©nticas guerreras del dĆa a dĆa, adaptĆ”ndose a nuevas formas de familia, a nuevas tecnologĆas y a desafĆos que no existĆan en su juventud.

Abuelas maternas y paternas: genĆ©tica, vĆnculos y presencia

En muchas familias se habla de la abuela materna casi como si fuera una figura aparte, con un lugar privilegiado. La ciencia y la experiencia familiar han intentado explicar esta sensación de vĆnculo especial que a veces se percibe con la madre de la madre.
Lo que dice la teorĆa sobre la abuela materna
Algunos autores, como el ensayista chileno Alejandro Jodorowsky, sostienen que todos estamos especialmente unidos a nuestra abuela materna por la genética. Según su planteamiento, de los cuatro abuelos es la abuela materna quien aporta mÔs carga genética a sus nietos.
- Cuando una mujer estĆ” embarazada de una niƱa, esa bebĆ© ya tiene formados sus ovocitos, es decir, las cĆ©lulas de las que saldrĆ”n los óvulos de su vida adulta. Esos ovocitos llevan información genĆ©tica de la madre y de la abuela materna, lo que explicarĆa que, a veces, los nietos se parezcan mĆ”s a una abuela que a sus propios padres.
- Jodorowsky plantea que no solo se transmiten rasgos fĆsicos o posibles enfermedades, sino tambiĆ©n ciertas tendencias de temperamento y huellas emocionales de lo que la abuela vivió durante el embarazo de su hija.
- TambiĆ©n se recuerda el conocido dicho de que āla genĆ©tica se salta una generaciónā, de modo que los nietos pueden heredar marcas en la piel, forma de caminar, tics, gestos o incluso aficiones directamente de los abuelos.
Frente a estas ideas, otros estudios seƱalan que el ADN del padre tambiĆ©n tiene un peso muy relevante y que, en determinadas enfermedades, la carga genĆ©tica masculina puede ser incluso mĆ”s determinante. La genĆ©tica sigue siendo un entramado complejo, una especie de loterĆa donde entran en juego muchos factores, por lo que ninguna abuela puede considerarse āmĆ”s importanteā solo por sus genes.
¿Es mÔs importante la abuela materna que la paterna?
Cada familia es un mundo. Aunque culturalmente a veces se perciba que la abuela materna se implica mĆ”s en la crianza, no hay una base cientĆfica que determine que una abuela sea mĆ”s valiosa que la otra. El vĆnculo real dependerĆ” de:
- La cercanĆa fĆsica: si viven en el mismo barrio, ciudad o incluso en el mismo edificio.
- La calidad de la relación con los padres, y en especial entre suegra y nuera/yerno.
- La personalidad de cada abuela: hay quien se siente mÔs cómoda en un rol activo y quien prefiere un papel mÔs discreto.
- Las circunstancias vitales: salud, trabajo, si una abuela falleció tempranamente, etc.
En algunos casos, los niños se sienten mÔs unidos a su abuela paterna; en otros, a la materna. Lo realmente importante es que ambas puedan estar presentes de manera sana, sin competir entre sà y sin que los adultos transmitan favoritismos injustos o conflictos que nada tienen que ver con los nietos.
Para favorecer vĆnculos equilibrados entre nietos y ambas abuelas, los padres pueden:
- Evitar hablar mal de ninguna abuela delante de los niƱos, incluso aunque existan desacuerdos de adultos.
- Cuidar una relación respetuosa con las dos familias y promover encuentros compartidos.
- Hacer planes con cada abuela por separado para que el vĆnculo se desarrolle de forma natural.
- Permitir que el niño o la niña elija con quién se siente mÔs cómodo en determinados momentos, sin obligar ni manipular.

El legado emocional de las abuelas

Una abuela fue una madre que nos crió con mayor o menor acierto. Una abuela es una mujer que sigue aprendiendo cada dĆa para dar lo mejor a sus nietos, con mĆ”s aciertos porque la experiencia le ha dado perspectiva y calma.
El legado que ofrece a nosotros y a nuestros hijos es algo que debemos preservar, atender y cuidar. Su aportación no es solo prÔctica, sino profundamente emocional y espiritual: nos ayudan a comprender de dónde venimos y qué merece la pena conservar.
Un legado de historias y memoria familiar
Estamos seguros de que tambiĆ©n tĆŗ, a dĆa de hoy, recuerdas muchas de las historias que tus abuelos te contaron de niƱa. Son informaciones que los niƱos no encontrarĆ”n en Internet ni en los libros del colegio.
- Estos relatos definen nuestras raĆces como familia y nos hablan de momentos históricos y de episodios muy concretos: mudanzas, guerras, cambios de trabajo, nacimientos, celebraciones⦠En ellos se destilan emociones intensas que los niƱos escuchan con fascinación.
- Pocas experiencias son tan gratas como esas tardes en que la abuela recoge a sus nietos del cole y, llevÔndolos de la mano, les explica anécdotas de juventud, canciones de infancia y cuentos que Disney ni conoce, transmitiendo asà cultura popular y una forma propia de ver el mundo.
- MĆ”s tarde, al llegar a casa, nuestros niƱos encontrarĆ”n esos postres maravillosos que solo las abuelas saben hacer. Esos pasteles cuyo olor definirĆ” su infancia, anclando ese estĆmulo sensitivo a un grato recuerdo. Cada receta, cada remedio casero o truco de cocina es tambiĆ©n un legado.

- AdemĆ”s de la cocina, las abuelas transmiten habilidades y saberes prĆ”cticos: cómo coser un botón, cómo bordar, cómo cuidar las plantas, cómo hacer una manualidad con casi nadaā¦
- A travĆ©s de sus historias y gestos, ejercen como maestras de valores: paciencia, esfuerzo, respeto, empatĆa y capacidad de sacrificio se aprenden viĆ©ndolas actuar, no solo escuchando discursos.
Soporte emocional y espiritual en todas las etapas
Las abuelas son, con frecuencia, un gran apoyo emocional para los niƱos. Cuando el niƱo estĆ” triste, desanimado, enfadado o estresado, la sabidurĆa de una abuela puede reconfortarlo de una forma muy especial.
- Gracias a que no tienen la responsabilidad principal de la crianza, pueden mostrarse mƔs pacientes y comprensivas. Suelen escuchar sin juzgar tanto, ofrecer abrazos, palabras de Ɣnimo y relativizar los problemas.
- En momentos de crisis familiar -separaciones, enfermedades, pĆ©rdidas-, los abuelos se convierten en referentes de estabilidad. ContinĆŗan ahĆ, con su presencia calmada, recordando que la familia sigue siendo un lugar seguro.
- En muchos hogares tambiƩn son transmisores de creencias y convicciones profundas (espirituales, Ʃticas o culturales), ayudando a dar sentido a lo que ocurre y ofreciendo esperanza a las nuevas generaciones.

La presencia cercana de los abuelos no solo beneficia a los nietos. Para ellos, compartir tiempo con los mĆ”s pequeƱos reduce el riesgo de aislamiento, tristeza y depresión, les mantiene activos fĆsica y mentalmente y refuerza su sensación de utilidad y pertenencia.
Un legado que saber respetar
Las abuelas pueden parecernos incansables y una fuente de cariƱo constante sin dĆas festivos. Ahora bien, estos legados andantes con plata en el cabello y oro en el corazón tambiĆ©n merecen que seamos sensibles a sus necesidades.
- Los abuelos pueden decirnos que estÔn disponibles para cualquier cosa que necesitemos. No obstante, no conviene abusar de su generosidad. EstÔn en esa época de sus vidas en que merecen tiempo para sà mismos, para descansar y disfrutar.
- Los abuelos de hoy en dĆa suelen ser muy activos, tienen buenas redes sociales, se interesan por viajar, por ir a bailar y por disfrutar de sus momentos de ocio. Su vida no gira Ćŗnicamente en torno a los nietos, y eso tambiĆ©n es sano.
- Su labor no es la de criar, sino la de atender y acompaƱar en momentos puntuales y de dar lo mejor de ellos a sus nietos, teniendo en cuenta su salud y sus limitaciones fĆsicas y emocionales.
- Es importante que la familia mantenga una comunicación clara sobre expectativas y lĆmites, para que el apoyo de los abuelos no se convierta en una carga que genere estrĆ©s o desgaste.

El papel de las abuelas en la crianza actual

Las estructuras familiares han cambiado, los horarios laborales son exigentes y la conciliación no siempre es sencilla. En este contexto, la figura de las abuelas se ha vuelto casi indispensable en muchos hogares.
Apoyo en la conciliación familiar
En una sociedad donde cuadrar trabajo, cuidados y vida personal es un reto, las abuelas se han convertido en un pilar para hacer posible la crianza sin renunciar del todo a la vida profesional.
- Llevan y recogen a los nietos del colegio, se encargan de las meriendas, las tardes de deberes o las actividades extraescolares.
- Permiten a los padres trabajar con la tranquilidad de que sus hijos estƔn en manos de personas de confianza, reduciendo el estrƩs de tener que buscar alternativas de cuidado constantemente.
- En muchos casos, el cuidado de los nietos por parte de los abuelos reduce significativamente los gastos familiares en guarderĆas y canguros.
Estabilidad, seguridad y vĆnculo intergeneracional
La presencia de las abuelas ofrece a los niƱos un sentido profundo de estabilidad y seguridad emocional. Aunque los padres sean la principal referencia, ellas aportan un tipo de acompaƱamiento distinto y complementario.
- Son figuras de paciencia, ternura y escucha. Esto les permite ser compaƱeras de juegos, mediadoras en conflictos y consejeras discretas.
- Su experiencia les ayuda a relativizar los problemas del dĆa a dĆa y a ofrecer estrategias para afrontarlos sin dramatismo.
- El contacto frecuente con una generación mayor enriquece la mirada de los niƱos sobre la vida, sobre el paso del tiempo, el envejecimiento y los vĆnculos que se mantienen a lo largo de los aƱos.

MƔs amor, mƔs referentes, mƔs aprendizajes
Cuando un niƱo tiene dos abuelas presentes, dispone de dos fuentes adicionales de amor incondicional. Cada una, con su estilo y su historia, amplĆa el abanico de referentes afectivos y de modelos de vida.
- Con ellas los niƱos aprenden a relacionarse con personas de diferentes generaciones, con ritmos distintos y otras formas de ver las cosas.
- Pueden observar el vĆnculo entre sus padres y sus abuelos, compararlo con el que ellos mismos construyen, y asĆ tener mĆ”s opciones para elegir cómo quieren relacionarse en el futuro.
- Las abuelas permiten también una cierta desconexión de las pantallas y de la vida digital, invitando a juegos sencillos, paseos, conversaciones y actividades manuales.
La mejor herencia que pueden dejar a sus nietos es la de las emociones: sentirse queridos, aceptados y valorados por esas generaciones mayores que los adoran, que a veces los malcrĆan un poco, pero que les dan unas raĆces que los acompaƱarĆ”n siempre.

Si hoy tienes en tu familia a una, varias o a todas las abuelas por parte materna y paterna, no dudes en convertirlas en cómplices cotidianos de tus hijos. Promueve el contacto frecuente, las visitas, las llamadas o videollamadas si viven lejos y esos ratos compartidos que, con los años, se recordarÔn como auténticos tesoros.
No dudes en disfrutar en familia de este dĆa, del dĆa de los abuelos y, por supuesto, de las maravillosas abuelas.
Si la vida son momentos, los mĆ”s preciados suelen ser aquellos que construimos en nuestra infancia. AhĆ, los abuelos y las abuelas ocupan para siempre un lugar privilegiado en el corazón. Disfrutar en familia del tiempo con ellas es una forma de cuidado mutuo: honramos su historia, fortalecemos a nuestros hijos y construimos un puente sólido entre generaciones que perdurarĆ” mucho mĆ”s allĆ” de nosotros.