Adaptación en educación infantil: no, no vale cualquier cosa

Hace unos días, en la parada de un semáforo escuché que una mujer le decía al que parecía ser su pareja: “no sé por qué buscamos tanto. Si las guardarías son todas iguales”. No voy a centrarme en el tono despectivo con el que aquella persona se refería a las escuelas infantiles (que no guarderías). Pero sí que lo voy a hacer en las familias que piensan que vale cualquier adaptación en educación infantil.

Desgraciadamente, hay padres (y también educadores) que creen que los niños pequeños ni sienten ni padecen. Que para ellos no va a significar nada entrar a un centro educativo por primera vez. “¡Pero si es muy chiquitito! ¡No se va a enterar! Pero sí, sí que se enteran. Y muchos de ellos lo pasan bastante mal en el periodo de adaptación en educación infantil.

Escuelas infantiles con profesionales que trabajan por vocación y con cariño

Quizás os parezca una tontería decirlo. Pero aunque yo misma sea educadora infantil y adore la profesión, no todos los educadores trabajan por vocación. Y no todos son sensibles y muestran empatía. Por eso, si estáis buscando escuela infantil para vuestros hijos, informaos bien de absolutamente todo. Y si es posible, tened alguna pequeña reunión con las educadores de la etapa en la que se encuentre vuestro pequeño.

No, todas las escuelas infantiles no son iguales. Hay algunas que no siguen una adaptación en educación infantil respetuosa para los más pequeños. Hay centros a los que eso les da igual y ni siquiera se preocupa. Os recomiendo, que preguntéis cómo sería el proceso de adaptación y que protocolo suelen seguir con los niños que entran por primera vez al centro educativo. Si no tienen ninguno… yo que vosotros huiría de esa escuela infantil.

Por favor, no dejéis a los niños muchas horas en la escuela infantil al principio

Algunas familias creen que el mejor periodo de adaptación en educación infantil es dejar al niño seis horas el primer día. Aunque respeto la educación que los padres quieran dar a sus hijos, yo creo que se equivocan. El proceso de adaptación tienen que ser regular. Es decir, lo más recomendado es empezar con un par de horas los primeros días y luego ir aumentando el tiempo en función de lo que estimen los padres.

Hay que tener en cuenta que es un lugar desconocido para los más pequeños. ¿Cómo creéis que se sentirían si están allí toda la mañana? Quizás, a algunos niños no les importe y no echen de menos nada. Pero hay otros a los que sí y lo pasan realmente mal por la separación. Por eso, sea cual sea el caso, os animo a que empecéis con un par de horas en un principio. Así los niños irán asimilando el espacio y conocerán a los educadores y a sus compañeros poco a poco.

Los niños pequeños sí que se dan cuenta del cambio

Por mucho que digan algunas personas, los niños pequeños sí que se dan cuenta de los cambios. Por eso, os insisto tanto en que busquéis centros educativos que tengan especial sensibilidad con la adaptación en educación infantil. Si vuestros pequeños tienen más de un año, os recomiendo que empecéis a hablar con ellos del tema. Podéis decirles que vais a visitar un lugar nuevo en el que se lo va a pasar genial y aprenderá un montón de cosas…

De esta forma, estaréis hablando de la adaptación de una manera natural y conseguiréis que vuestros hijos vayan asimilando poco a poco la nueva etapa. También se me ocurre que llevéis a los peques a ver la escuela infantil antes del proceso. Así, cuando comiencen sus días en el centro se sentirán seguros al conocer el lugar. Y si además si pueden ver antes de la adaptación al educador infantil que va a estar con él durante el curso, mejor que mejor.

La comprensión: un elemento clave para la adaptación en educación infantil

Junto a la sensibilidad y la empatía, la compresión es un elemento clave para la adaptación en educación infantil. Cómo decía antes, el centro educativo es un lugar nuevo para los más pequeños. Puede que los primeros días sea complicados, que se encuentren mal y que lloren en el algún momento. Por eso, tanto educadores infantiles como padres tienen que mostrar empatía, cariño, comprensión y sensibilidad hacia los niños.

Cada niño es un mundo. Algunos tendrán una adaptación buena y sencilla. Y a otros les costará más asimilar la nueva etapa. Pero lo más importante es respetar su ritmo. No agobiarles y tratar de comprender su llanto y su malestar. Estoy segura de que con mucho amor, comprensión y empatía la adaptación en educación infantil será mucho mejor.

¿Vosotros qué opináis?


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