Alan no regresará, pero los demás lucharemos por erradicar la transfobia de las aulas

Transfobia

El 24 de diciembre del año 2015 fracasamos (de nuevo) como sociedad, aunque el fracaso se cebó especialmente en la comunidad educativa del Instituto catalán en el que Alan había cursado sus estudios. Alan tenía 17 años y era transexual, no faltaban motivos de alegría pues había conseguido el cambio de nombre en su DNI, sin embargo sus compañeros y compañeras se ensañaban con él a causa de su identidad; el acoso sufrido fue la causa de que se suicidara. Conocemos estas conductas como bullying homofóbico: son menores de edad que sufren humillaciones continuas, tanto en los pasillos del centro educativo, como aprovechando esos espacios virtuales, que a veces sacan lo peor de nosotros mismos.

Una Navidad sin Alan para sus padres, y lo que les queda; yo me quedé de piedra cuando me enteré dos días después, no me lo quería creer y me fui directa a mis hijos, les pedí que me escucharan: ‘no toleréis que nadie acose a otros en vuestra presencia, no participéis en humillaciones colectivas, contadlo a un adulto si no podéis enfrentar solos la situación’; ¿qué más podía decir? Al fin y al cabo es una responsabilidad colectiva, porque si no hubiera profesores que miraran a otro lado, los espectadores del acoso escolar tomaran parte activa, y las familias de los agresores no fueran cómplices, no estaríamos hablando de esto.

¡Basta ya! ¿no os parece? ¿somos incapaces de relacionarnos con quien es diferente o qué nos pasa? Tras las concentraciones de protesta, y después de que Alan tomara protagonismo en noticias de periódicos y reflexiones de diversos blogs, el observatorio contra la Homofobia de Cataluña, pidió al Síndic e Greuges que investigara las circunstancias en las que se produjo el suicidio, y se exigían responsabilidades políticas, porque precisamente es una Comunidad Autónoma con una legislación LGTBI avanzada, pero con deficiencias en su aplicación.

Transexualidad y convivencia en las aulas.

Tres institutos y un largo historial de acoso escolar: ¿quién querría ir a clase cada día si sabe que allí le empujarán, le insultarán o le tirarán por la escalera? ¿y qué nos pasa a los adultos? ¿acaso estamos ciegos?; quizás solo sea la comodidad de movernos en un sistema que nos proporciona cierto bienestar, o puede que no queramos saber nada de sufrimientos ajenos. Ponte en lugar de Ester, la madre del chico, piensa en ella y en esa Nochebuena en la que Alan tomó pastillas mezcladas con alcohol, el día en el que el terror ante la violencia superó al amor de su familia.

Si trabajas con menores en el ámbito educativo o de formación complementaria, incluso si eres monitor en casas de juventud.. bueno, si eres padre / madre, también: te puede interesar este libro llamado Trans*Exualidades, en el que Raquel (Lucas) Platero Méndez. que tiene una larga trayectoria de activismo LGTBQ y en el ámbito de la educación, propone estrategias que pueden incidir en la prevención e intervención sobre la transfobia.

Alan no regresará, pero los demás lucharemos por erradicar la transfobia de las aulas

¿Tarea colectiva?

Sin duda alguna: es tarea la eliminación de estas conductas en los colegios e institutos, y es responsabilidad (colectiva) que ocurran desgraciados hechos como el que os relato, ¿o es que no delegamos a los hijos en el sistema educativo también para que se sientan a gusto y protegidos? Todos los profesores no son igual ni tienen la misma sensibilidad; tampoco poseen las herramientas necesarias para trascender el currículum educativo y educar a las que son personas antes que alumnos, pero desde la voluntad, se puede intervenir siempre. También es cierto que la homosexualidad y la transexualidad son más visibles y por lo tanto más aceptadas en la actualidad, pero no lo suficiente.

Hemos querido educar a nuestros hijos en sexualidad hablándoles de la concepción humana y de la prevención de embarazos no deseados y ETS, pero nos hemos olvidado de lo más importante: visibilizar lo invisible, o sea las emociones, los miedos, las decisiones, las dudas, las orientaciones e identidades. Les contamos lo que queremos contarles sin preguntarnos si les interesa, escuchamos sólo las respuestas a nuestras preguntas, pero no lo que los hijos ansían contarnos. Se nos olvida también que ellos tienen sexualidad. Al mismo tiempo no tenemos reparos en delegar la formación en temas tan importantes en las Redes Sociales y en el porno online.

¿Sabes que la tasa de suicidios en personas transexuales está en torno al 41 %? ¿no crees que es intolerable?

El siguiente gráfico muestra víctimas de bullying en México (2012) por su orientación o identidad sexual:

Transfobia3

O toleramos o no podemos llamarnos sociedad.

Alan era valiente, pero era solo un adolescente rodeado de mediocridad en un entorno social que construye a sus hombres en la masculinidad hegemónica, y no digo con esto que las mujeres no tengamos responsabilidades, pues madres y padres debemos esforzarnos más en proporcionar referentes que ayuden a nuestros hijos a respetar a TODOS los demás. Si tiene parte de culpa el machismo es porque se muestra contrario a la presencia de otros modelos, ¿o es que no habéis oído hablar a ningún padre despectivamente sobre (por ejemplo) los homosexuales? Los niños hacen lo que ven… recordad.

Una sociedad es un ‘Conjunto de personas, pueblos o naciones que conviven bajo normas comunes’, se entiende que las normas deben valer para todos

Cabe mencionar que la mayor parte de la violencia homofóbica se produce de chicos contra otros chicos con orientación diferente; algo falla desde luego, y repito que considero que la responsabilidad de la erradicación de estas conductas es conjunta.

¿Cómo abordas las cuestiones relacionadas con la sexualidad en casa? ¿les das a tus hijos imagen de tolerancia o te muestras como un alguien incapaz de entender la riqueza de la diversidad? ¿recuerdas que tu actitud y tu opinión están modelando a los niños con los que convives? Empecemos desde ese pequeño espacio al que llamamos hogar, empecemos a pensar y hacer pensar, a fomentar el espíritu crítico de los más jóvenes, … seamos intolerantes con la intolerancia, y caminemos por un camino renovado libre de prejuicios y lleno de amor.

Sintámonos libres de gritar a los cuatro vientos que queremos escuelas libres de transfobia y acoso escolar, para que nunca más vuelva a ocurrir que un Alan no pueda más con su vida y quiera quitársela.

En memoria de Alan.

Imagen — (Segunda) blmurch


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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