¿Alcohol en el embarazo? No, gracias

alcohol en el embarazo

La doctora Inés Hidalgo ha comentado un estudio publicado en Pediatrics, según el cual ‘los trastornos del espectro del síndrome alcohólico fetal (TESAF) son nueve de cada mil’, la cifra supone seis veces más de lo que se pensaba previamente. La investigación determina la prevalencia y características de los TESAF.

Consumir alcohol en el embarazo es un riesgo que ninguna mujer gestante debería asumir, puesto que está asociado al Síndrome Alcohólico Fetal (SAF), que aún en casos leves, se manifiesta con características faciales, problemas conducturales, cognitivos, e incluso relacionado con un cociente intelectual normal, pero sin desarrollar la potencialidad del niño.

Los autores del artículo original, estiman que las cifras de niños con TESAF, son más elevadas que las estimaciones realizadas con anterioridad, y esto es para la población general de Estados Unidos, Europa y Canadá

El SAF es una de las causas más conocidas de retraso mental, por provocar el alcohol daños irreversibles en el Sistema Nervioso Central. Además, el 70 por cien de los niños con exposición prenatal al consumo de alcohol en sus madres, tienen alteraciones neuroconductuales.

alcohol en el embarazo

¿Alcohol durante el embarazo? No gracias

Resulta que un bebé gestándose es muy vulnerable al consumo materno de tal sustancia, por la exposición prolongada, y por no poder eliminarla como lo hace un adulto. El alcohol atraviesa la placenta, y a las dos horas del consumo, los niveles en sangre fetal son similares a los de la propia madre.

A día de hoy no se sabe si hay una cantidad segura de ingesta de alcohol mientras se está embarazada, por lo tanto la recomendación más prudente es eliminar el alcohol de la dieta, y hacerlo además desde el momento en que se empieza a buscar un embarazo. Hablamos además de una sustancia que se relaciona de forma negativa con la evolución del bebé en cualquiera de los tres trimestres de un embarazo.

Síntomas de TDAH, disminución del volumen cerebral, fallos en la memoria, falta de coordinación motora, anomalías menores como labio leporino… fijaros que hasta puede ocasionar defectos estructurales sintéticos (cardíacos o auditivos entre otros)

La investigación

Se ha recogido una muestra en estudiantes de 6 y 7 años, de una comunidad del medio oeste de Estados Unidos; aleatoriamente se ha escogido el 70,5% de alumnos de primer grado en escuelas públicas y privadas. Por una parte se examinó el crecimiento, desarrollo, dismorfología, nivel cognitivo y comportamiento; y por otra se realizaron entrevistas entre las madres.

Un cuadro de TESAF, incluye cuatro diagnósticos (entre los cuales está el SAF). El riesgo asumido a veces está vinculado al reconocimiento tardío del embarazo, e incluso a las bebidas consumidas tres meses antes de la concepción.

La investigación señala entre 2,4 y 4,8% de niños afectados por el consumo de alcohol de sus madres en Estados Unidos, lo cual hace necesario que se recuerde a las embarazadas que no se puede beber ni una gota, para prevenir problemas futuros.

Imagen – Remko van Dokkum


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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