Cuando se habla de alimentación responsable nos referimos a una alimentación sana y respetuosa con el medio ambiente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que un tercio de todas las enfermedades se deben a causas ambientales entre las que se encuentran los hÔbitos alimentarios. Esta cifra se puede elevar hasta el 40 % en el caso de la infancia.
En EspaƱa, alrededor de 1,7 millones de niƱos y niƱas comen en comedores escolares. Distintas asociaciones de padres, madres y organizaciones diversas trabajan para que esta alimentación sea saludable, equilibrada, y con compromisos sociales. Recordemos que uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, estĆ” enfocado a la producción y el consumo responsable de los alimentos.Ā
Ventajas de una alimentación responsable

En la actualidad, existe una GuĆa de comedores escolares que aporta recomendaciones para que los menĆŗs escolares sean mĆ”s saludables. Pero cuando hablamos de alimentación responsable hay que ir un paso mĆ”s allĆ”. En este concepto se valora tambiĆ©n en criterios de sostenibilidad económica, social y medioambiental.
Algunas de las ventajas de consumir alimentos de proximidad son claras: menor contaminación por transporte, mayor control de las materias primas, fomento de la economĆa local⦠Estos criterios deben incluirse en los comedores escolares, y en los contratos pĆŗblicos. Con puntos que potencien la producción, transformación y preparación de alimentos en cercanĆa, consumo de alimentos de temporada provenientes, de agricultura y ganaderĆa ecológicas.
La alimentación forma parte del aprendizaje, y en ello se incluye el no desperdicio de alimentos. Los comedores sirven para sensibilizar a niños y niñas como futuros consumidores y productoras, promover hÔbitos de alimentación saludables y prevenir la obesidad y otras enfermedades. Los comedores escolares también son excelentes transmisores de la Dieta MediterrÔnea, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
¿Qué quieren los padres de los comedores escolares?

Te contamos algunos de los datos que reflejan qué quieren, los padres y madres, a la hora de dejar a sus hijos en los comedores escolares. Todos ellos consideran el comedor escolar como una oportunidad para que los niños adquieran hÔbitos alimentarios saludables. Para ello hay que favorecer el consumo de productos frescos, acabando con la promoción de patrones de consumo de envasados y precocinados.
Las familias en general quieren cocina in situ, esto significa cocina propia del colegio, y no la llamada lĆnea frĆa de catering. A mĆ”s del 92% de los encuestados les parece mal que se cocine lejos del centro y que la comida se distribuya cada varios dĆas. TambiĆ©n apuestan por productos de proximidad, y muchas de ellas demandan productos ecológicos. Se trata, por otra parte de dinamizar el medio rural, apoyando la producción local y facilitando la incorporación de personas jóvenes al mundo laboral.
Padres y madres también demandan que empresas locales se hagan cargo del servicio. Piden a las administraciones que las licitaciones faciliten el acceso a actores de menor volumen, y limitar el número de intermediarios. Otros aspectos que preocupan a las madres es la resolución de conflictos, o el número de alumnos por cuidador, o cuidadora a cargo.
Responsabilidad del adulto en la alimentación responsable

En los comedores escolares adultos y niƱos deben tomar sus responsabilidades a la hora de alimentarse o de facilitar el alimento. Como ejemplo, la responsabilidades de los adultos serĆa:
- Escoger los alimentos disponibles para el niño, cuÔles se sirven en las comidas, cómo se presentan, y el momento de las comidas.
- Ofrecer una ración de alimento adaptada a la edad. Tomar en cuenta la sensación de hambre y saciedad expresada por el niño.
- Promover un buen ambiente a la hora de comer, con un modelo que asegure hƔbitos saludables.
- Por su parte, el niño y la niña, también debe responder con su participación respetuosa en la misma medida.
En España hay diversas plataformas, y organizaciones, que trabajan por un cambio de modelo en la gestión de los comedores escolares y de otras colectividades. Algunas de ellas planean cuestiones como que los centros educativos públicos tengan cocina y comedor; apoyar y asesorar a las asociaciones de madres y padres que opten por la creación y recuperación de cocinas y la cogestión del servicio.