Ansiolíticos y antidepresivos ¿son recomendables durante el embarazo?

Relacionan el sedentarismo durante el embarazo con aumento de depresión

La Organización Mundial de la Salud, OMS, habla de que más del 90% de las embarazadas consume fármacos recetados o de venta libre. Cuando lo ideal sería que ninguna mujer embarazada se medicara. El embarazo no es una enfermedad. En cualquier caso si ya lo estás haciendo y no puedes dejarlo, consulta siempre al ginecólogo u obstetra que lleve el caso.

Ante un problema de ansiedad o depresión, no te automediques, ni siquiera con los mismos fármacos que ya has utilizado. El tratamiento y las dosis durante la gestación son diferentes de las que usabas anteriormente. A continuación te seguimos hablando de los antidepresivos y ansiolíticos durante el embarazo y después.

Antidepresivos, ansiolíticos y embarazo

Es frecuente, sobre todo si eres primeriza, que durante el embarazo tengas algún episodio de trastornos obsesivo-compulsivos o desajustes en el estado de ánimo, e incluso puedes padecer pánico, ansiedad o depresión. La depresión afecta a entre 7 y 13% de las mujeres embarazadas.

Aunque no se puede decir tajantemente que durante el embarazo no se pueden tomar ansiolíticos o antidepresivos, estos sólo se deben utilizar si existe una clara indicación clínica. Es decir, sólo bajo prescripción médica.

Hay fármacos antidepresivos considerados de bajo riesgo si se usan durante el embarazo. Esto no significa que no aumenten la posibilidad de malformaciones congénitas o toxicidad fetal. Por eso insistimos es el médico de manera individual el que evalúa el riesgo de cada fármaco y del beneficio de utilizarlo.

Los medicamentos más recetados son variados, aunque hay cierta tendencia a utilizar algún fármaco de la familia de los SSRI (inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina) en lugar de antidepresivos tricíclicos o benzodiacepinas. Entre otras razones, la eficacia de estos fármacos está muy bien avalada, y tienen pocos efectos secundarios. Las madres que durante el embrazado se mostraron deprimidas, o utilizaron antidepresivos tienen más posibilidad de tener hijos e hijas asmáticos. Lee este artículo para conocer la información completa.

Efectos secundarios de los ansiolíticos en los bebés

parto prematuro

Las madres que tomaron antidepresivos de última generación durante el tercer trimestre de la gestación y/o la lactancia pueden tener bebés que padezcan trastornos neurológicos relacionados con la serotonina (espasmos musculares, cansancio, temblor, tiritona, rigidez, mala coordinación…), como una especie de síndrome de abstinencia. Estos efectos duraron entre uno y cuatro días después del nacimiento.

Este mismo estudio confirma que los ansiolíticos de última generación no tuvieron ningún efecto, como la duración del embarazo o el peso del bebé. No se dieron trastornos gastrointestinales o dificultades durante la lactancia, ni tampoco alteraciones en los signos vitales de los bebés, tales como la presión sanguínea, la frecuencia cardíaca, o la temperatura corporal.

Otros análisis han mostrado que los bebés de madres que tomaron SSRI durante el embarazo tienen más probabilidades de nacer prematuramente, además de tener problemas de adaptación a la vida fuera del útero. Estas incidencias se dan con más frecuencia en aquellos bebés que sus mamás tomaban además otros medicamentos para trastornos mentales, que fumaban, o que bebían alcohol.

Pero, como queremos recordarte de nuevo, hacen falta más estudios, y es tu médico, quien debe hacerte el seguimiento.

Fármacos para la depresión posparto

Depresión posparto

Aunque trataremos este tema más específicamente es cierto que la depresión postparto existe. Puede ser de moderada a intensa, y es consecuencia de una combinación de factores físicos y emocionales. Si el médico lo considera necesario te recetará antidepresivos que de manera química intervienen en el cerebro, y en la regulación del estado de ánimo. Estos medicamentos generalmente se consideran seguros durante la lactancia.

Lo que está claro es que la depresión postparto puede durar meses o años, y afecta directamente a la salud de la madre, además de interferir su capacidad de relacionarse y cuidar a su bebé.

En cualquier caso, estemos embrazadas o hayamos dado ya a a luz a nuestro hijo, además de los fármacos, las terapias, el apoyo familiar y del entorno, la propia actitud, también son muy importantes para superar una depresión.

Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.