Apendicitis en niños: cómo identificar los síntomas

El apendicitis es una de esas enfermedades que todos los padres conocen, pero de la que se tiene poca información. Sobre todo en cuanto a los síntomas que presenta esta enfermedad, ya que pueden ser molestias típicas que se pueden asociar a otro tipo de afecciones. Este es el principal motivo de que no sea fácil identificar si el niño, puede presentar un episodio de apendicitis o no.

Conocer cuáles son los síntomas más comunes de esta afección es fundamental, ya que si no es tratada a tiempo, la apendicitis puede derivar en un problema mucho más grave como es una peritonitis. No obstante, debes saber que la incidencia de esta enfermedad es muy baja y tan solo 1 de cada 1000 niños en edad escolar, padece de apendicitis. Pero como ser precavidos nunca está de más, especialmente cuando se trata de niño, vamos a conocer un poco más sobre esta afección.

Síntomas comunes de la apendicitis

Los síntomas de la apendicitis no se manifiestan de forma inmediata. Este es el motivo principal, por el que es fundamental actuar con rapidez cuando aparecen las primeras señales de alarma. Las molestias a causa de la apendicitis aparecen de forma poco localizada como un dolor abdominal. Poco a poco el foco de dolor se concentra en un punto concreto, en la esquina inferior de la parte derecha del abdomen.

Cuando este dolor es persistente y el niño siente dolor agudo durante 10 o 12 horas, debes acudir al hospital para que se pueda hacer una valoración inmediata. Por otra parte, es posible que el dolor por el apendicitis provoque nauseas, aunque el niño no vomite apenas. También existe la posibilidad de que el niño tenga fiebre, entre 37,5º y 38,5º aproximadamente.

Todos esto hace que el estado del niño empeore y que se encuentre cada vez peor. El pequeño evitará moverse porque cualquier leve movimiento le hará sentir un gran dolor.

Cuándo acudir al hospital

Una vez que los síntomas se muestran de la forma explicada, es fundamental que acudas a los servicios de urgencia lo más rápido posible. Cuando llega este estado es porque la enfermedad está en un estado avanzado y el retraso en el tratamiento, puede derivar en problemas mayores.

Es fundamental que expliques de forma detallada los síntomas del niño, cuánto tiempo lleva con esas molestias y todo aquello que pienses que puede ser relevante. Esto ayudará a los médicos a la hora de hacer un diagnóstico, ya que en la mayoría de los casos, estos datos y una exploración son suficiente para actuar. En algunos casos, es posible que se realice una ecografía para confirmar el diagnóstico.

El tratamiento en el caso de la apendicitis es la cirugía, ya que es el único método para tratar este tipo de afección. De hecho, los médicos son partidarios de extirpar el apéndice aún cuando no existe un diagnóstico exacto. Esto es porque las pruebas que se realizan pueden no resultar definitivas y la espera, puede agravar el problema. Si el apéndice no se extirpa y llega a perforarse, la parte infectada puede pasar al abdomen y derivar en una peritonitis.

Las causas de la apendicitis

El apéndice es un pequeño órgano con forma cilíndrica, que se encuentra al final del intestino grueso. En algunas ocasiones, una pequeña parte de las heces puede quedar atascada en el apéndice y provocar una infección y la inflamación de este órgano.

La cirugía para extirpar el apéndice se llama apendicectomía y por lo general, el paciente evoluciona favorablemente en pocas horas. El niño pasará unos días de hospitalización para seguir en observación, el periodo suele ser de entre 2 y 10 días, en función del estado en que se encontrase a la hora de operar. Pasado ese tiempo, el pequeño tendrá que pasar unos días en reposo para recuperarse completamente.

Es importante que no realice movimientos bruscos durante unos días, ni podrá hacer deporte hasta que se encuentre recuperado por completo. No obstante, el médico te dará unas pautas que deberás seguir para que el pequeño se recupere correctamente y a la mayor brevedad posible.


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