Aprender jugando

Una herramienta que facilita la adquisición de aprendizajes en el menor, son los juguetes diarios. Con ellos el niño interactúa, experimenta y manipula el entorno próximo.

Es muy importante, favorecer este  intercambio niño – objeto, con la finalidad de obtener un buen resultado pedagógico.

Para asegurarse  estar realizando una buena elección de juguetes, que permitan al niño conocer y adueñarse del medio en cuestión, se sugiere plantear la adquisición de los mismos, desde una perspectiva de la edad del infante.

Así, por ejemplo, para los niños de 0 a 1 año de edad, se sugieren aquellos juguetes blandos, coloridos, con movimiento. A medida que el bebé comienza a desplazarse por el lugar, se pueden adquirir juguetes de arrastre o que les propicien el movimiento que naturalmente ellos van tomando.

Para cuando el menor quiere comenzar con las primeras palabras, se sugiere n juguetes con música o aquellos muñecos que pronuncien frases. De este modo el niño se sentirá estimulado a seguir el ejemplo propio del juguete.

A medida que pasa el tiempo, alrededor del año y medio de vida, son aconsejables los juegos para apilar o de encastre. Se recomienda comenzar por aquellos con piezas grandes, de colores llamativos y que atrapen el interés del menor.

Siempre se debe tener en cuenta la intervención del adulto. La misma debe ir más allá del simple cuidado. Generalmente estamos próximos a nuestros hijos cuando ellos juegan, porque necesitamos cuidarlos. Pues bien, también debemos motivarlos a interactuar con los juguetes y el medio.

Fuente: ecoembes


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