Así debería ser la educación según Nancie Atwell, la mejor profesora del mundo

nancie atwell Hablar de un tema tan importante y a la vez politizado como es la educación es siempre algo delicado. Cada uno tiene su propia opinión basada en sus experiencias a lo largo de la vida, su formación, etc.   Nancie Atwell, galardonada con el premio al Mejor Profesor del Mundo otorgado por la Varkley Foundation, del magnate Sunny Varkley, explicó en una entrevista a la revista Eudutopia algunas de las claves que considera ella que fundamentan la mejor forma de educar. Su opinión está avalada no solo con este premio -dotado con un millón de dólares, por cierto-, sino por más de 40 años de experiencia docente, muchos de los cuales ha decicado al Center of Teaching and Learning (CTL), una escuela  que ella misma fundó en Maine destinada a la investigación y difusión de nuevos métodos educativos que ha conseguido convertirse en una referencia en Estados Unidos.  No hay que conformarse con un alumno dócil  Atwell dice que en educación, a menudo el profesorado se conforma con un alumno dócil, como si los niños solo pudieran ser obedientes o resistirse a la autoridad. Esto da como resultado la división entre alumnos sumisos y alumos fracasados. Atwell insite en que el objetivo debe ser otro, y explica que en el CTL apuestas por el compromiso del estudiante, que tiene gran libertar para elegir sus actividades y lecturas. Pero esta concepción tiene una base mucho más profunda, ya que surge  cuando se considera que el profesor no es capaz de dirigir a los alumnos en la dirección correcta  Los alumnos deben leer y elegir libremente sus lecturas  Los alumnos del CTL leen una media de 40 libros al año y de todo tipo de géneros. La diferencia entre los programas de fomento de la lectura del CTL y la mayoría de los programas de este tipo que hay en el mundo es, precisamente, que en CTL los alumnos pueden elegir lo que quieren leer según sus intereses.   Si te interesa este tema, te recomiendo un artículo que escribí hace un tiempo en Actualidad Literatura titulado Niños, libros y programas de animación a la lectura: Reflexiones   Es necesario que los padres confíen tanto en los profesores como en los alumnos  Para Atwell, una de las dificultades clave en la educación es que ni los alumnos confían en los profesores ni los profesores en los alumnos. “El problema surge en no confiar en las buenas decisiones de los chicos”, explica Atwell. “El problema surge de no confiar en que los profesores dispongan los recursos suficientes para llevar a los alumnos en la dirección correcta”.  Para conseguir buenos resultados la educación tiene que ser divertida  Para muchos padres y también profesores, la diversión en el aula es algo sospechoso. Tal vez en la base esté el concepto de lo que cada uno entienda por diversión. Sin embargo, cada vez son más las voces docente que recuerdan que hay que liberarse de este prejuicio.  En este sentido, Atwell apuesta por una diversión que debe venir de dentro. Ella explica cómo algunos centros parecen perseguirla de la manera equivocada, “regalando bicicletas a los chicos que leen más libros” o “haciendo que el director se tiña el pelo de verde si todo el mundo lee 10 biografías”. La motivación debe ser intrínseca, no extrínseca. La clave no se encuentra en disfrazar lo aburrido de divertido, sino de conseguir que los estudiantes sean lo suficientemente inquietos como para no considerar nada aburrido.  El profesor no debería estar limitado   Atwell cree que las nuevas leyes en Estados Unidos han convertido al profesor en un mero eslabón entre los contenidos que las instancias superiores consideran que el alumno debe conocer y este. No es muy diferente en el resto de países. Atwell opina que el profesor no es un técnico que aplique lo que le dicen, que sigue un guión impuesto, y que esto reduce la empresa intelectual del profesor al máximo.  En la educación no debería haber exámenes  Atwell rechaza los tests, que considera una serie de “ejercicios amañados, ni siquiera rigurosos y un poco ridículos que no tiene nada que ver con el disfrute de las historias y el ejercicio de la autoexpresión”. Ella opina que lo único que consiguen es un clima cargado de papeleo para rendir cuentas, y que todo esto determinan todas las decisiones del docente. “Necesitamos mirar los logros de los niños de forma individual en cada disciplina, de forma auténtica y personal”, dice.  En el CTL cada estudiante debe explicar su proceso educativo, en lugar de plegarse a evaluaciones estándar externas.  -

Hablar de un tema tan importante y a la vez politizado como es la educación es siempre algo delicado. Cada uno tiene su propia opinión basada en sus experiencias a lo largo de la vida, su formación, etc.

Nancie Atwell, galardonada con el premio al Mejor Profesor del Mundo otorgado por la Varkley Foundation, del magnate Sunny Varkley, explicó en una entrevista a la revista Eudutopia algunas de las claves que considera ella que fundamentan la mejor forma de educar. Su opinión está avalada no solo con este premio -dotado con un millón de dólares, por cierto-, sino por más de 40 años de experiencia docente, muchos de los cuales ha decicado al Center of Teaching and Learning (CTL), una escuela  que ella misma fundó en Maine destinada a la investigación y difusión de nuevos métodos educativos que ha conseguido convertirse en una referencia en Estados Unidos.

No hay que conformarse con un alumno dócil

Atwell dice que en educación, a menudo el profesorado se conforma con un alumno dócil, como si los niños solo pudieran ser obedientes o resistirse a la autoridad. Esto da como resultado la división entre alumnos sumisos y alumos fracasados. Atwell insite en que el objetivo debe ser otro, y explica que en el CTL apuestas por el compromiso del estudiante, que tiene gran libertar para elegir sus actividades y lecturas.

Pero esta concepción tiene una base mucho más profunda, ya que surge  cuando se considera que el profesor no es capaz de dirigir a los alumnos en la dirección correcta

Los alumnos deben leer y elegir libremente sus lecturas

Los alumnos del CTL leen una media de 40 libros al año y de todo tipo de géneros. La diferencia entre los programas de fomento de la lectura del CTL y la mayoría de los programas de este tipo que hay en el mundo es, precisamente, que en CTL los alumnos pueden elegir lo que quieren leer según sus intereses.

Si te interesa este tema, te recomiendo un artículo que escribí hace un tiempo en Actualidad Literatura titulado Niños, libros y programas de animación a la lectura: Reflexiones 

Los alumnos deben leer y elegir libremente sus lecturas

Es necesario que los padres confíen tanto en los profesores como en los alumnos

Para Atwell, una de las dificultades clave en la educación es que ni los alumnos confían en los profesores ni los profesores en los alumnos. “El problema surge en no confiar en las buenas decisiones de los chicos”, explica Atwell. “El problema surge de no confiar en que los profesores dispongan los recursos suficientes para llevar a los alumnos en la dirección correcta”.

Para conseguir buenos resultados la educación tiene que ser divertida

Para muchos padres y también profesores, la diversión en el aula es algo sospechoso. Tal vez en la base esté el concepto de lo que cada uno entienda por diversión. Sin embargo, cada vez son más las voces docente que recuerdan que hay que liberarse de este prejuicio.

En este sentido, Atwell apuesta por una diversión que debe venir de dentro. Ella explica cómo algunos centros parecen perseguirla de la manera equivocada, “regalando bicicletas a los chicos que leen más libros” o “haciendo que el director se tiña el pelo de verde si todo el mundo lee 10 biografías”. La motivación debe ser intrínseca, no extrínseca. La clave no se encuentra en disfrazar lo aburrido de divertido, sino de conseguir que los estudiantes sean lo suficientemente inquietos como para no considerar nada aburrido.

Para conseguir buenos resultados la educación tiene que ser divertida

 

 

El profesor no debería estar limitado

Atwell cree que las nuevas leyes en Estados Unidos han convertido al profesor en un mero eslabón entre los contenidos que las instancias superiores consideran que el alumno debe conocer y este. No es muy diferente en el resto de países. Atwell opina que el profesor no es un técnico que aplique lo que le dicen, que sigue un guión impuesto, y que esto reduce la empresa intelectual del profesor al máximo.

En la educación no debería haber exámenes

Atwell rechaza los tests, que considera una serie de “ejercicios amañados, ni siquiera rigurosos y un poco ridículos que no tiene nada que ver con el disfrute de las historias y el ejercicio de la autoexpresión”. Ella opina que lo único que consiguen es un clima cargado de papeleo para rendir cuentas, y que todo esto determinan todas las decisiones del docente. “Necesitamos mirar los logros de los niños de forma individual en cada disciplina, de forma auténtica y personal”, dice.  En el CTL cada estudiante debe explicar su proceso educativo, en lugar de plegarse a evaluaciones estándar externas.

 


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