Así es cómo puedes criar a un niño optimista que valore el éxito

Los beneficios del optimismo son innumerables. Los optimistas disfrutan de una mejor salud y viven más tiempo que las personas que son pesimistas. Además tienen menos estrés y acaban siendo personas con más éxito en la vida. Si bien es cierto que muchos rasgos de la personalidad son innatas y heredadas, también existen influencias del entorno muy poderosas.

Por ejemplo, tú puedes influir en tu hijo para que su pensamiento sea positivo y no negativo, potenciando así una actitud optimista en la vida. ¡El optimismo se puede enseñar! Existen algunas formas en las que puedes ayudar a tus hijos a tener este rasgo tan valioso e importante.

Que experimenten el éxito

Ayuda a tus hijos a experimentar el éxito. Los niños desarrollan autoestima y optimismo al experimentar el éxito, incluso frente a algunos desafíos. Al comenzar temprano, permite que tu hijo haga las cosas por sí mismo y que tú seas su apoyo… Pero que no hagas las cosas por él. Después reconoce el éxito.

Por ejemplo, aunque requiera más trabajo por tu parte, permite que tus hijos pequeños asuman más responsabilidades en el hogar como clasificar calcetines, guardar sus juguetes… y después reconoce su esfuerzo.

Dá elogios por el éxito con esfuerzo

Cuando tu hijo consiga un éxito, ayúdale a que califique esas acciones como fortalezas en su interior. Por ejemplo, si hizo bien un examen, ¡dile que es inteligente gracias a que se esfuerza por serlo! No le hagas falsos elogios en ningún momento porque sabrá que lo que dices no es real. Lo que importa es que le des crédito por su esfuerzo que gracias a eso, tiene sus propios logros.

Todo esto aumentará su auto eficacia y contribuirá a que tenga un mejor optimismo ante la vida. Reconocerá sus fortalezas y será capaz de trabajar para que sus debilidades sea vuelvan cada vez menos débiles.

Buscar el éxito

Cuando se trata de éxitos, es importante que te concentres en los rasgos de tu hijo, en aquellos que hicieron posible el éxito. Después, examina otros éxitos que pueden provenir de estos rasgos. Por ejemplo, si saca buena nota en un examen, le puedes decir que su fuerte ética en el trabajo y su inteligencia han trabajado juntos junto con su esfuerzo para poder ayudar a tener esa nota. Y que todo eso, le puede ayudar en el futuro para alcanzar otras metas, la que él/ella se proponga.

Puedes explorar cuáles podrían ser algunos de los objetivos que quiere conseguir en su futuro. No importa si quiere ser astronauta, si quiere serlo… apóyale, porque seguro que así, tendrá éxito en la universidad. Si crees en tu hijo, él también creerá en sus capacidades y no habrá límites para su éxito.

Reconoce cuando su esfuerzo no ha dado frutos

En lugar de dar elogios vacíos, tus hijos necesitan saber por qué su esfuerzo no tuvo frutos. Qué es lo que ha pasado para que su esfuerzo no haya conseguido la meta deseada. ¿Quizá la meta era poco realista? ¿Ha habido una mala organización? ¿Qué es lo que no se ha tenido en cuenta para poder hacer las cosas mejor?

Equivocarse o no conseguir la meta, no debe ser un problema ni tampoco motivo de frustración. Debe ser aprendizaje para volver a intentarlo y hacerlo mejor la próxima vez. Los obstáculos deben ser razonables en los niños para que puedas disfrutar realmente de sus éxitos. Pero cuando haya errores en el camino o las cosas no hayan ido del todo bien… también hay que valorar, reflexionar, ver qué ha pasado y mejorar para la próxima vez.

Valida los sentimientos de tu hijo

Cuando tu hijo se enfrenta a situaciones negativas, es posible que empiece a sentir emociones que le incomoden. Es imprescindible que entienda estas emociones para saber qué le ocurre a cada momento. Puedes hacerle preguntas que validen sus emociones y sobre todo, para reflexione en cómo se siente por el motivo en concreto que pasa.

Por ejemplo, si un niño no quiere jugar con tu hijo, habla sobre los sentimientos heridos y permite que se exprese. Después pregúntale para que reflexione con qué amigos puede jugar. De esta manera, el niño podrá procesar en lugar de negar, sus emociones y podrá ver la situación en perspectiva.

Recuerda el éxito ante el fracaso

Cuando las cosas van mal, reconoce los sentimientos de tu hijo y ayúdale a que se centre en los éxitos que ha tenido y que los errores le sirvan como aprendizaje. Así podrá mejorar en el futuro en diferentes circunstancias, será capaz de seguir hacia adelante. Por ejemplo si se siente decepcionado por la nota de un examen, dile que solo es un número. Lo que realmente importa es su esfuerzo, y si sigue así, logrará mejorar esos resultados.

Oportunidades de mejora

Un principio de pensamiento optimista con el que los padres pueden tener problemas es cuando los optimistas minimizan su responsabilidad cuando se trata de fallos. Si bien infunde optimismo para observar las circunstancias externas que pueden haber contribuido a que las cosas salgan mal, está bien evaluar también lo que tu hijo puede hacer personalmente en el futuro para mejorar la próxima vez. Solo acepta que puede hacerlo mejor la próxima vez en lugar de que tenga que sentirse culpable por haberse equivocado.

Ver lo bueno y lo malo

Ayuda a tu hijo a ver lo bueno y lo malo de cada situación, así aprenderá también a ver las cosas con perspectiva. Por ejemplo si tu hijo no puede jugar fuera de casa porque está lloviendo, puede ver el lado positivo de no hacerlo. Podrá jugar dentro de casa y tener más tiempo para estudiar. Incluso si se ha roto una pierna, ¡los amigos pueden ir a su casa a jugar con él!

Sin etiquetas negativas

Cuando exista un comportamiento inaceptable no le etiquetes nunca de forma negativa. Los niños están a la altura de las expectativas y si le dices que es tonto, quejica, desobediente o malo, así será. Lo que puede ser para ti una frase pasajera para tu hijo es algo permanente. Daña su autoconcepto y puede que ni te des cuenta. Si quieres que tu hijo tenga un buen comportamiento, ¡dile lo que esperas de él!


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Aprendizaje, Desarrollo

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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