Avances en la investigación de la espina bífida infantil


Hoy es el Día Internacional de la Espina Bífida, una malformación congénita que afecta a la formación completa de las vértebras o de la médula espinal. La espina bífida infantil el más común de los defectos del tubo neural, junto a la anencefalia, formación incompleta del cerebro, y la hidrocefalia, exceso de líquido en el cerebro. Todos ellos provocan diversos problemas neurológicos.

Ya sabíamos que los estudios y ecografías permite adelantar el diagnóstico de espina bífida en los bebés, para llegado el caso realizar una operación intrauterina que garantice mayor calidad de vida en los niños y niñas que nacen con este problema. Estos avances y otros que se están dando en la medicina son los que queremos destacar en un día como hoy.

Avances en el diagnóstico precoz de la espina bífida infantil

Las ecografías durante el embarazo

Distintos estudios vienen a confirmar que ya es posible detectar la espina bífida infantil, en el primer trimestre de embarazo, gracias al análisis de nuevos parámetros en las ecografías. En la actualidad se suele detectar a partir de la semana 17. Esta malformación congéntita se produce en nueve de cada 10.000 embarazos.

La división Consumer Health de Merck, en Berlín, ha analizado a 15.000 mujeres y 16.000 fetos. Se trata de un estudio prospectivo y multicéntrico IT, de translucencia intracraneal, en el que se ha investigado, por primera vez, los beneficios de medir parámetros ecográficos referentes a la parte posterior del encéfalo del feto en la ecografía del primer trimestre. Así se puede adelantar la detección de casos de espina bífida desde las semanas 11 y 13 de embarazo, en vez de hacerlo sobre la semana 17.

Este proyecto de investigación se ha publicado en la revista Journal of Ultrasound. Ahora médicos y asociaciones profesionales de todo el mundo deben evaluar los resultados y aplicarlos para mejorar la práctica clínica.

Intervención temprana e intrauterina en los bebés con espina bífida

Fotos de embarazada

Gracias a que se puede detectar la espina bífida durante el embarazo, los bebés que nacen con este defecto del tubo neural pueden recibir atención inmediata. Es muy importante la intervención temprana, y esta por lo general, se les practica en las 24 horas de su nacimiento. La operación consiste en liberar quirúrgicamente la médula espinal. A veces, el éxito de la operación, no evita la parálisis y la insensibilidad de las piernas del bebé. Pero sí previene el daño nervioso adicional por infección o trauma.

Las operaciones intrauterinas son las que se realizan con el bebé dentro del útero de la madre. Este tipo de intervención se ha convertido en un importante rayo de esperanza para las familias a las que se le diagnostica espina bífida infantil. Las operaciones intrauterinas se realizan entre la semana 18 y la 30 de gestación.

Las operaciones más “comunes” es cuando se ha diagnosticado espina bífida oculta, que generalmente, no requiere ningún tratamiento. El meningocele, que no incluye la médula espinal se sustituye quirúrgicamente, después no suele haber ninguna parálisis, y en general, estos bebés se desarrollan normalmente.

Avances en la investigación y estudios varios

En distintos departamentos de universidad y de hospitales, se llevan a cabo estudios para detectar la malformación de la espina bífida lo antes posible y repararla en la medida que se pueda. Además se investigan las variables genéticas, neurológicas y ambientales que influyen en los resultados neuroconductuales de los niños con espina bífida; se evalúan los efectos de la espina bífida en el desarrollo físico y cognitivo durante la infancia temprana.

En especial se está trabajando mucho, con resultados positivos la cirugía in útero para reparar el mielomeningocele, la forma más grave de espina bífida. La cirugía ha reducido en un tercio la presencia de hernia mesencefálica. Se ha duplicado la cantidad de niños que pueden caminar de manera independiente.

Estos programas de investigación se complementan con otras investigaciones que se centran los patrones de desarrollo embrionario y el estado nutricional prenatal. En este sentido queremos recordar que, hoy 21 de noviembre Día Internacional de la Espina Bífida, es un día para concienciar a las embarazadas que esta malformación es relativamente fácil de prevenir: hay que consumir una buena dosis de ácido fólico y mantener este hábito durante el embarazo.


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