El baño del recién nacido

El baño del recién nacidoBañar a un recién nacido no siempre es tarea fácil, sobre todo cuando somos primerizas. No estamos seguras de si lo estaremos haciendo de forma correcta o no, si necesita algo y nosotras no lo sabemos, etc. Por eso, hoy vamos a conocer algunas pautas para el baño del recién nacido, para que puedas mejorarlo y sentirte más segura.

Lo primero que se debe tener en cuenta es su piel delicada. Los bebés recién nacidos solo comen y duermen durante todo el día, por tanto, no sudan ni se ensucian de nada practicamente. Esto hace que no sea necesario un baño diario. Además se le suma que un baño diario podría irritar su piel y que a la mayoría de recién nacidos no les gusta estar desnudos, se sienten desprotegidos. En el vientre materno se encontraban arropados y es así como necesitan seguir estando hasta que se habitúen a su nuevo entorno.

Para que un bebé recién nacido se sienta limpio no hace falta sumergirlo en litros de agua. Por supuesto debe tener una buena higiene completa, pero son más importantes zonas como el cuello (debido a las regurgitaciones) o la zona genital. Estas zonas se deberán limpiar bien cada vez que el bebé regurgite o haga sus necesidades, pero respecto al baño, se puede alternar día si y día no. Conforme avance su contacto con el exterior se le podrán ir aumentando la cantidad de baños.

Además de todo esto, se debe tener en cuenta que el baño no es solo un medio con el que aportarle higiene, sino que también es un momento de relajación para ambos en el que podéis tener más contacto. Si a tu bebé le gusta puedes darle de vez en cuando un baño nada más con agua, sin jabón, solo para relajarse y pasar un rato contigo.


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Dunia Santiago

Soy técnica en educación infantil, estoy metida en el mundo de la redacción desde 2009 y acabo de ser madre. Me apasiona la cocina, la... Ver perfil ›

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