Cuando un bebĂ© llega al mundo lo Ăşnico que necesita es a su madre, su padre, sus abuelos, sus tĂos y muchĂsima gente deseará conocerlo y quererlo. Pero la realidad es, que un reciĂ©n nacido a la Ăşnica persona que necesita durante esos momentos es a su madre. El piel con piel es una práctica legendaria, que por desgracia se habĂa perdido con la mecanizaciĂłn de los partos, el uso de instrumental y los cambios a la hora de dar a luz.
Afortunadamente, en los últimos años se ha recuperado el parto natural, el utilizar cada vez menos instrumental quirúrgico y medicación en casos muchas veces, innecesarios. Estamos ante una ola de lo que se conoce como parto respetado, donde se respeta la naturaleza propia del nacimiento, los tiempos que marca el cuerpo de la madre y el propio bebé, que es el que marca el tiempo de su nacimiento.
Por supuesto, siempre hablando de los casos en los que el parto transcurra de forma natural, dejar a la naturaleza que siga su curso es lo más inteligente. El piel con piel es una de esas prácticas que se habĂan perdido a causa de los nuevos procesos de parto. No obstante, gracias a los descubrimientos en cuanto a los numerosos beneficios que aporta el piel con piel al bebĂ©, cada vez en más partos se ha recuperado esta práctica.
Qué es el piel con piel

La uniĂłn piel con piel consiste simplemente en dejar al bebĂ© sobre el abdomen de la madre durante al menos, las dos horas siguientes a su nacimiento. La propia naturaleza humana determina que ese es el mejor lugar para el reciĂ©n nacido, el pecho de una parturienta tiene una temperatura más elevada, perfecta para que el bebĂ© logre estabilizar su propia temperatura corporal sin necesidad de lámparas especĂficas.
Este es solo uno de los muchos beneficios del piel con piel, pero además tienes otros muchos más como los siguientes:
- El piel con piel ayuda a establecer una lactancia materna satisfactoria. El ser humano es puro instinto, el recién nacido es capaz de reptar por el vientre de su madre hasta llegar a su pecho. El bebé reconoce el olor de su madre, de forma que buscará alimentarse y podrá recibir el calostro. Además, las patadas que el bebé produce sobre el vientre de la madre, provocan que el útero se contraiga y a través de esas contracciones se reduce el riesgo de sufrir hemorragias.
- El calor de la madre ayudará a que el reciĂ©n nacido regule tanto su temperatura corporal, como su ritmo cardĂaco y mejorar su frecuencia respiratoria.
- Además, el piel con piel ayuda al recién nacido a tomar un contacto con el medio que lo rodea de forma más natural, ayudando a relajar su estrés y mejorar la ansiedad del nacimiento.
- Se establece el vĂnculo afectivo entre el reciĂ©n nacido y la madre, durante las dos horas siguientes al nacimiento, el bebĂ© vive el periodo sensitivo. El pequeño vive esos primeros momentos de su vida bajo un estado de alerta, donde sus sentidos se agudizan. A lo largo de ese periodo el bebĂ© busca a su madre, es capaz de encontrar su mirada, incluso de mover la cabeza, el contacto con la madre ayuda a que el bebĂ© se encuentre seguro. Comienza en este momento la uniĂłn entre madre e hijo.

Practicar el piel con piel, tambiĂ©n conocido como el mĂ©todo canguro conlleva grandes beneficios tanto fĂsicos como emocionales, para el bebĂ© y para la reciente madre. De hecho esta práctica está recomendada por la OrganizaciĂłn Mundial de la Salud, y cada vez más especialistas fomentan este mĂ©todo tras el parto. De hecho, si el parto no es vaginal y la madre necesita intervenciĂłn quirĂşrgica, como en el caso de una cesárea, se recomienda que el piel con piel se practique con el padre.
Cuando una persona se convierte en madre o en padre, de forma natural nace el instinto de protección hacia esa criatura. Y esa pequeña persona, en el momento de nacer solo reconoce el olor, el latido del corazón y la voz de su madre.