Es bastante normal el ver a los niƱos reĆrse y sonreĆr de una manera habitual. Sin embargo, su humor es mucho mĆ”s sencillo que el de los adultos por lo que no entienden el concepto de bromas. Al principio, los bebĆ©s se rĆen por el simple hecho de imitar a sus padres. Al ser tan pequeƱos y no tener la suficiente edad no se rĆen por que encuentren algo divertido.
Con el paso de los aƱos ya encuentran sentido al humor y a la risa y ya son capaces de aceptar o no las bromas hechas por los adultos. En el caso de la conocidas como bromas pesadas, los niƱos no la suelen aceptar demasiado bien, provocƔndoles un gran malestar y un buen enfado.
Los daƱos de las bromas pesadas en los niƱos
El peligro de las bromas pesadas en los niƱos es que no saben distinguir lo que es mentira de la propia realidad. En muchos casos creen que la broma es algo que puede ocurrir de verdad y ello les genera una gran angustia. Hay bromas pesadas que no se suelen olvidar de pequeƱo y acompaƱan a la persona hasta la edad adulta. Un ejemplo de broma pesada puede consistir en el hecho de decirle que el hombre del saco ha venido por su padre y se lo ha llevado para siempre.
Los pequeños pueden pensar que ello puede suceder de verdad, lo que les va a generar problemas a nivel emocional. Es tan grave que los niños ante el hecho de no ver mÔs a su padre, pueden sufrir problemas de ansiedad y de angustia. Es por ello que no es para nada aconsejable el gastar a los mÔs pequeños de la casa bromas pesadas. Hay padres y familiares que suelen gastar este tipo de bromas a los pequeños, sin pensar en ningún momento en las consecuencias que pueden llegar a generar.
Otra de las consecuencias negativas de las bromas pesadas en los niños, consiste en generar una fuerte sensación de culpa en los pequeños. En la infancia, todo gira alrededor de los niños por lo que no es nada raro que el pequeño llegue a pensar que es culpa suya el hecho de que alguien se ha podido llevar a su padre para siempre. La culpa estÔ presente en todo momento con todo lo que ello conlleva para el pequeño. Los profesionales en el tema aconsejan en todo momento el obligar al adulto a dejar de hacer bromas pesadas a los niños, sobretodo hasta que no alcance una edad en la que sepa diferenciar la verdad de la mentira.
El respeto hacia los niƱos
Los niƱos merecen que se les respete al igual que ocurre en el caso de los adultos. No es para nada justificable el hecho de que sean niƱos a la hora de gastarle bromas pesadas. En un principio la broma puede llegar a resultar graciosa, pero el niƱo puede llegar a pasarlo realmente mal. Los padres y personas cercanas deben pensar en todo momento que el aspecto emocional del pequeƱo puede verse daƱado gravemente al igual que puede ocurrir con sus sentimientos.
Los adultos deben en todo momento ser respetuosos con los niƱos y ayudarles a que puedan crecer y desarrollarse de una manera sana a nivel emocional. Hay otras maneras y formas de hacer que se rĆan y que disfruten sin tener que hacerles daƱos con las citadas bromas pesadas. La comunicación con el niƱo es esencial y no se debe llevar a cabo con gastarles dichas bromas de tan mal gusto.
En definitiva, las bromas pesadas no suelen gustar ni a los niƱos ni a los adultos. En el caso de los mƔs pequeƱos, dichas bromas pueden llegar a acarrearles serios problemas a nivel emocional y mental. Hay adultos que no se percatan de tales consecuencias que pueden llegar a ser realmente serias y a tener en cuenta, incluso a largo plazo.
