¿Buscando calzado para la vuelta al cole de tus hijos?

Zapatos vuelta al cole

En la tarea de preparar el equipamiento para el regreso a las aulas de los niños (¿tan pronto han pasado las vacaciones?), considero que se debe prestar especial atención al calzado. ¿Por qué digo esto?, pues porque los zapatos, las botas y las deportivas les van a acompañar como mínimo hasta después de las Navidades, y eso son muchos meses. O sea que el factor “duración” cuenta, pero además… ¿cuántas veces te paras a pensar en las dos grandes funciones que desempeñan los pies? nada menos que soportar la carga del cuerpo, y proporcionar estabilidad (sumada a propulsión, ‘ahí es nada’). La parte final de las extremidades inferiores está formada por pequeños huesos, músculos y ligamentos que les otorgan movilidad; tienen pues una estructura biomecánica que se acompaña de receptores. Ellos te cuidan, tú les debes cuidar; debes cuidar también los de tus hijos.

Ayer leíamos que el ilustre Colegio Oficial de podólogos de la Comunidad Valenciana realizaba una advertencia a tener en cuenta: “no reutilizar el calzado de los hermanos mayores, y no coger calzado usado”. Soy de las que acepto ropa usada y a la vez doy cuando a los niños se les queda pequeña, pero no se (puede) debe hacer eso con los zapatos. La razón principal es que podrían causar deformidades de los pies en desarrollo, ya que cuando ya se han utilizado adoptan la forma de los pies de la primera persona, pudiendo ocasionar rozaduras y molestias.

Además, la costumbre de compartir calzado influye también en una posible alteración de la marcha habitual al andar. Desde la citada entidad, se establecen algunas condiciones para que el calzado se pueda reutilizar: que se haya usado pocas veces, no esté deformado, no tenga pliegues en el empeine, tenga intactos los refuerzos en puntera y talón, tacón / suela no desgastados por el uso. Además se recomienda cambiar las plantillas, secarlos bien y desinfectarlos con antifúngico.

Zapatos usados

Más consejos a la hora de comprar zapatos

  • Atención a los materiales: mejor la tela o la piel (esta última está más indicada en otoño e invierno). El material de piel en el interior ayuda a transpirar. Y si lo que vas a comprar son zapatillas deportivas, revisa los modelos que te ofrecen para asegurarte de que proporcionan buena ventilación.
  • Que llegue hasta debajo de los maleolos si son zapatos; que sean flexibles si se trata de botas (en pro de la movilidad del tobillo).
  • Plano o con poco tacón (favorece el equilibrio). Comprobar que las plantillas sean flexibles y planas.
    Un contrafuerte armado evitará pisadas incorrectas y la suela de goma flexible y antideslizante garantiza la pisada correcta.
  • Es mejor el calzado cerrado (con velcro o cordones) o bien ajustado, para que los dedos no deban realizar “agarre” ocasionando problemas de relativa gravedad.
  • Elegir talla según longitud y anchura del pie y del zapato: que no vengan pequeños ni grandes. Se aconseja que quede un centímetro desde el talón hasta el borde interno del zapato (medido con el niño de pie y el zapato abierto).
  • Cuando vayamos a probar los zapatos, recordemos dos cosas: las horas finales del día son las mejores por que están más hinchados y la prueba será más fiable; está indicado hacerlo con los calcetines o leotardos habituales.

Por último, tengamos en cuenta que un calzado mal escogido puede dar lugar a diferentes enfermedades entre las que se encuentran la tendinitis aquilea, y deformidad de uñeros; razón de más para realizar la compra con tiempo y dedicación.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

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