Si estás embarazada y te queda poco tiempo para dar a luz es probable que ya hayas comenzado a preparar la canastilla del bebé. Es normal, es algo muy importante para llevar porque cuando tu pequeño nazca, tú eres la responsable de que no le falte nada. Es un nuevo ser en un mundo desconocido y necesita algunas cosas básicas para sentirse cómodo y bien cuidado desde el primer minuto.
La canastilla del bebĂ© deberá llevar algunos elementos básicos para tu reciĂ©n nacido. Lo ideal es tener una bolsa pequeña o una maleta de pequeñas dimensiones, aunque lo más práctico es que escojas alguna bolsa que se adapte a tus necesidades: que sea ligera, fácil de abrir, con varios compartimentos y que puedas colgarla al hombro o colocarla en el cochecito. En la actualidad venden muchas bolsitas especĂficas para poder realizar la canastilla del bebĂ©, pero dependerá de tus gustos que te decantes por una bolsa u otra. Lo importante es que lo tengas todo preparado para cuando llegue el momento.
Recuerda que no es necesario que tenga que ser un gran equipaje, el reciĂ©n nacido es pequeño y lo que necesitas meter en su bolsa tambiĂ©n será de tamaño reducido. Lo fundamental es la organizaciĂłn: mejor pocos artĂculos bien elegidos que una maleta gigante llena de cosas que no usarás. En algunos hospitales te pueden proporcionar algunas cosas como pañales, toallitas o gorritos, pero infĂłrmate si en el hospital que te atenderán te lo pueden ofrecer para que despuĂ©s no te lleves ninguna sorpresa desagradable.
Pero independientemente de si te lo dan o no en el hospital, es probable que también quieras llevar tus propias cosas para tu bebé, tanto por comodidad como por preferencia de marcas o tipos de tejido. Tampoco importa si lo que tienes planeado es tener a tu bebé en casa, ya sea en casa o en el hospital, es necesario que tengas claro cuáles son las cosas que necesita tener un recién nacido en su canastilla de bebé y cómo organizarlas para que te sea fácil encontrarlas en un momento de nervios.
Qué es la canastilla del bebé y cuándo conviene prepararla

La canastilla del bebĂ© es el conjunto de artĂculos básicos que necesitarás para atender a tu reciĂ©n nacido durante los primeros dĂas, tanto en el hospital como cuando lleguĂ©is a casa. Incluye ropa, productos de higiene, pañales, algunos complementos para su descanso y, en muchos casos, tambiĂ©n artĂculos para la madre.
Es habitual que se hable de “canastilla” aunque no sea un cesto como tal. Puedes utilizar una bolsa de maternidad, una mochila, una pequeña maleta con ruedas o incluso una cesta rĂgida que luego te sirva para guardar la ropita o los productos del bebĂ©. Lo importante no es el formato, sino que sea cĂłmodo de transportar y fácil de organizar.
En cuanto al momento ideal para prepararla, lo más recomendable es tenerla lista entre la semana 32 y la 36 de embarazo. Prepararla con antelación te permitirá:
- Evitar prisas si el parto se adelanta unos dĂas.
- Revisar con calma qué te proporciona el hospital y qué debes llevar tú.
- Comprobar tallas y lavar toda la ropita antes de usarla.
- Reducir el estrés de las últimas semanas de gestación.
Un buen truco es dejar la bolsa lista pero abierta unos dĂas, con una lista visible de lo que falta por meter (documentaciĂłn, mĂłvil, cargadores, alguna prenda que utilices a diario, etc.) y revisarla una vez más antes de guardarla definitivamente cerca de la puerta o del coche.
La canastilla del bebé: lo que no te puede faltar

Si estás pensando en empezar a preparar la canastilla del bebĂ©, entonces coge papel y bolĂgrafo porque es buena idea que te apuntes todo lo que te voy a poner a continuaciĂłn. AsĂ, poco a poco podrás ir comprando, lavando y colocando todo en la canastilla del bebĂ© hasta que la tengas completa. Puedes ir tachando los elementos que vas metiendo para no hacerte un lĂo con la lista y tener la seguridad de que no olvidas nada importante. ÂżEmpezamos? Descubre quĂ© necesitas tener en la canastilla del bebĂ©.
Bodies de recién nacidos
Más o menos sabrás la talla que tendrá tu bebĂ© por la Ăşltima ecografĂa, pero conviene recordar que cada bebĂ© es distinto: hay algunos que cuando nacen ya le quedan pequeños los bodies de la talla 0, por lo que tendrás que comprar alguno acorde que le vaya bien o tener un par de cada tamaño para reciĂ©n nacidos (talla 0 y talla 1). Los que no utilices, los puedes regalar o guardar para más adelante. O tambiĂ©n puedes pedirlos a alguna mamá que conozcas o aprovechar ropa prestada de amigos y familiares.
Es necesario que los bodies sean de algodón suave y que tengan una obertura ancha para el cuello o, preferiblemente, que sean cruzados por delante. Si tiene botones deberá ser lateral o en la parte del pañal, asà será mucho más sencillo vestir a tu recién nacido y cambiarle el pañal sin necesidad de desvestirle por completo.
Aunque al principio te parezca algo complicado vestir a tu bebé, poco a poco te darás cuenta de que es más sencillo de lo que parece. Los cierres a presión (corchetes) en la parte delantera o en la entrepierna ayudan mucho a que todo el proceso sea más rápido y cómodo.
No lleves solo un body, necesitas por lo menos tres o cuatro para la estancia en el hospital, porque es fácil que un bebĂ© se manche por heces lĂquidas o por vĂłmito. Si tu hospital no facilita ropa, puedes ampliar hasta 5 o 6 bodies por si la estancia se alarga o si tu bebĂ© regurgita con frecuencia.
Gorritos de bebé
Es habitual que en los hospitales le pongan un gorrito al bebĂ© nada más nacer porque la temperatura del pequeño no se regula bien y pierde mucho calor por la cabeza. Por eso un gorrito de algodĂłn es necesario, especialmente en las primeras horas de vida y en zonas o Ă©pocas frĂas.
Puedes llevar un par de gorritos de casa por si el del hospital no te convence o por si se mancha. AsegĂşrate de que sean de tejido suave, sin costuras gruesas ni etiquetas internas que puedan molestarle.

Accesorios para ir calentito
Para complementar los bodies y mantener a tu bebé confortable, incluye en la canastilla algunos accesorios básicos:
- Calcetines. Los calcetines tambiĂ©n son muy importantes porque los pies del bebĂ© se enfrĂan muy fácilmente. Es mejor que sean de algodĂłn o lana fina, con elástico suave para que no le aprieten.
- Manoplas. Al igual que ocurre con los pies, tambiĂ©n se enfrĂan rápidamente las manos, aunque tambiĂ©n son necesarias las manoplas para que los reciĂ©n nacidos no se arañen la cara (lo hacen de forma involuntaria con sus propias uñas, que suelen ser finas pero afiladas).
- Mantita o arrullo. Una mantita o arrullo es muy importante para que el bebé esté bien calentito. Es necesario usarlo siempre, ya sea para pasearlo, para cogerlo en brazos o para estar en casa encima de ti o en la cuna. Tener dos unidades te permitirá alternar si una se mancha.
En funciĂłn de la estaciĂłn del año, puedes escoger arrullos más ligeros (muselina de algodĂłn o bambĂş) para Ă©pocas de calor o mantitas más gruesas de algodĂłn o lana para dĂas frĂos. Lo importante es poder adaptar las capas de ropa segĂşn la temperatura del entorno sin que el bebĂ© pase frĂo ni calor excesivo.
La ropita mejor recién lavada
La ropa es muy importante que, aunque estĂ© reciĂ©n comprada, la laves con un detergente especial para bebĂ©s y sin suavizante. Recuerda que la piel del bebĂ© es muy delicada y si la lavas con algĂşn detergente algo agresivo podrĂa irritar su piel o provocar alergias.
Lava toda la ropa a temperatura suave, da igual que sean bodies nuevos o prendas que te hayan prestado. Aunque estén guardadas en cajas o bolsitas, pueden haber acumulado polvo u olores. Evita los detergentes con perfumes intensos, blanqueantes ópticos o suavizantes porque suelen dejar residuos en las fibras que entran en contacto directo con la piel de tu bebé.
Un truco práctico es organizar la ropa del bebé por tallas en bolsas de tela o plásticos de cierre hermético, con una etiqueta visible. Asà podrás localizar fácilmente lo que necesitas en la canastilla sin desordenar todo el contenido.
Gasitas
Las gasitas son muy importantes para utilizar después de que el bebé coma. A veces los bebés regurgitan la leche que les sobra y las vomitan, por eso, cuando se pone al bebé para eructar, es necesario tener una gasita para evitar mancharte de su vómito o sus babitas.
También tener alguna gasita más pequeña es necesario para poder limpiarle la carita cuando sea necesario. Puedes colocar una gasita sobre tu hombro cada vez que lo cojas tras la toma, de forma que quedes protegida tú y también la ropa de cama del hospital.
Las gasitas pequeñas también son necesarias para poder cuidarle el cordón umbilical y el ombligo, junto con un alcohol de 70 grados o clorhexidina que te pueden proporcionar en el hospital pero que también deberás tener en casa. Además, el suero fisiológico en monodosis y las gasas estériles son muy útiles para limpiar los ojitos del bebé desde el lagrimal hacia afuera, siempre con una gasa nueva para cada ojo.
Baberos
Los baberos no pueden faltar, siendo los mejores los de la talla de recién nacido. Aunque puede haber mucha diferencia entre el tamaño del babero de un bebé a otro, procura que sean:
- De tejido suave y absorbente (algodĂłn o rizo).
- Fáciles de poner y quitar, con cierre de velcro suave o corchete.
- Sin plásticos duros que puedan molestar al bebé al cogerlo en brazos.
Ten preparados al menos 4 o 5 baberos en la canastilla para los dĂas de hospital. Te servirán para las tomas, para las posibles regurgitaciones y para evitar que se moje demasiado la ropa si babosea mucho.

Cuidado con las toallitas hĂşmedas
Aunque es cierto que las toallitas son muy prácticas, para un recién nacido no puedes utilizar cualquiera. Es necesario que sepas que para los bebés se necesitan algunas toallitas que sean para pieles muy sensibles, hipoalergénicas, sin alcohol y sin perfumes, asà evitarás que la delicada piel de tu bebé se irrite o tenga rojeces.
Pero las toallitas no te pueden faltar, sobre todo cuando quieras limpiar las caquitas de tu pequeño, sobre todo con el meconio que son las primeras deposiciones que hace tu reciĂ©n nacido y que tienen una consistencia muy pegajosa. En esos primeros dĂas agradecerás tener a mano toallitas especĂficas o gasitas con aceite mineral o aceite de oliva para ablandar el meconio si está muy adherido a la piel.
Aunque también hay quienes aseguran que lo mejor es utilizar un poco de agua con jabón para bebés, una esponja suave, limpiarle el culito y después secar muy bien con toallas de papel o gasas. Esta opción suele ser muy respetuosa con la piel, especialmente si tu bebé presenta irritaciones con facilidad. Pero esto dependerá del tipo de piel que tenga tu pequeño y de lo que te resulte más cómodo a ti en cada momento.
Crema protectora para el pañal
La crema protectora para el pañal es imprescindible porque el pañal causa mucha humedad. Si no tratas la humedad en la zona del pañal la piel se puede irritar y además, puede causarle heridas y dolor intenso a causa de las grandes irritaciones.
Lo ideal es elegir una crema especĂfica para bebĂ©, a poder ser de pasta al agua, que crea una barrera protectora entre la piel y la humedad del pañal. No hace falta poner mucha cantidad, pero sĂ aplicarla con suavidad en cada cambio, especialmente por la noche o cuando preveas que el pañal va a estar más tiempo sin cambiar.
Si observas rojeces persistentes, granitos o zonas muy inflamadas, consulta con el pediatra antes de probar nuevas cremas o remedios caseros, ya que algunas irritaciones pueden requerir tratamiento especĂfico o un cambio de tipo de pañal.
Otros imprescindibles para la canastilla del bebé

Además de la ropita básica, las gasas, baberos y productos para el cambio de pañal, hay otros elementos que te facilitarán mucho la vida desde el principio. No todos son obligatorios, pero sà muy recomendables para que te sientas preparada y tranquila.
Pañales y cambiador portátil
Aunque muchos hospitales proporcionan pañales para los dĂas de ingreso, conviene que lleves al menos un paquete de pañales de talla reciĂ©n nacido (talla 0 o 1, segĂşn el peso estimado del bebĂ©) por si los necesitas durante el trayecto o por si tu centro sanitario no los facilita.
También es muy útil incluir un cambiador portátil plegable. Te permitirá cambiarlo sobre cualquier superficie (cama del hospital, sillón, etc.) de manera higiénica y cómoda, tanto en el hospital como en las primeras salidas de casa.
Productos de higiene básicos
Aunque los primeros dĂas el bebĂ© no necesita un baño diario, es buena idea tener a mano en la canastilla o en un pequeño neceser:
- JabĂłn y champĂş suaves especĂficos para bebĂ©, sin perfumes fuertes ni colorantes.
- Toalla con capucha de algodón suave para secar bien la cabecita y el cuerpo tras el baño.
- Esponja natural o manopla muy suave para su piel delicada.
- Cepillo de cerdas suaves para peinar el cabello si nace con mucho pelo.
No es necesario llevar todo esto al hospital si sabes que se lo darán allĂ o si el primer baño se realizará en casa, pero sĂ conviene tenerlo preparado con antelaciĂłn para los primeros dĂas de vida.
ArtĂculos para la alimentaciĂłn del bebĂ©
Dependiendo de si optarás por lactancia materna, lactancia mixta o fórmula, la canastilla puede incluir algunos complementos:
- Almohada de lactancia para que la postura al dar el pecho sea más cómoda y descansada, tanto si das el pecho como si le das el biberón.
- En caso de usar fórmula, biberones adecuados para recién nacido con tetinas de flujo lento, además de la leche de fórmula recomendada por el pediatra o la matrona.
- Esterilizador o sistema para esterilizar los biberones y chupetes (puede ser eléctrico, para microondas o mediante ebullición tradicional).
- Varios biberones y tetinas de repuesto por si se ensucian o deterioran.
Para las madres que amamantan, tambiĂ©n puede ser de gran ayuda llevar en la bolsa del hospital unos discos de lactancia para absorber pequeñas pĂ©rdidas de leche y evitar manchas en el sujetador, asĂ como crema especĂfica para el cuidado del pezĂłn, ideal para prevenir grietas.
ArtĂculos para el descanso y el transporte
Aunque la cuna o el moisés se quedarán en casa, conviene tener planificado desde antes del parto el espacio de descanso del bebé: un colchón firme, sábanas ajustables de algodón y, si lo deseas, un saco de dormir para evitar que se destape por la noche sin tener que usar demasiadas mantas.
Para el transporte, hay un elemento que sĂ forma parte de los imprescindibles desde el primer dĂa: la silla de auto para reciĂ©n nacidos homologada segĂşn la normativa vigente. Debe estar correctamente instalada en el coche antes del parto, ya que será necesaria para el viaje de vuelta del hospital a casa.
También te resultará muy útil tener preparado un cochecito o carrito ligero, y si lo deseas, un portabebés o fular elástico para llevar al bebé pegado al pecho mientras mantienes las manos libres.
Otros complementos Ăştiles en la canastilla
Hay pequeños detalles que, sin ser estrictamente obligatorios, pueden marcar una gran diferencia en tu comodidad diaria:
- Chupetes especĂficos para reciĂ©n nacido, si decides usarlos. Ten siempre 2 o 3 esterilizados por si alguno cae al suelo.
- Muselinas de algodón o bambú (2 o 3 unidades) para apoyar al bebé, cubrirlo ligeramente, dar el pecho con mayor intimidad o proteger tu ropa de las regurgitaciones.
- TermĂłmetro digital para controlar su temperatura si notas que está muy caliente o muy frĂo.
- Un pequeño kit de primeros cuidados que incluya tijeras de punta redondeada para las uñas, aspirador nasal y suero fisiológico.

La canastilla de la madre: no te olvides de ti
A menudo centramos toda la atención en las cosas del bebé y se nos olvida que la madre también necesita su propia canastilla. Contar con lo necesario te ayudará a estar más cómoda y cuidada durante el parto y el posparto inmediato.
DocumentaciĂłn importante
Prepara con antelaciĂłn una carpeta con:
- Documento identificativo (DNI, NIE o pasaporte).
- Tarjeta sanitaria o documentación del seguro médico.
- Cartilla del embarazo y resultados de las pruebas médicas relevantes.
- Si lo tienes, tu plan de parto por escrito.
Coloca esta carpeta en un bolsillo accesible de la bolsa para que puedas entregarla rápidamente en admisión sin tener que deshacer toda la maleta.
Ropa y lencerĂa cĂłmodas
Para tu estancia en el hospital te resultará muy práctico llevar:
- 2 o 3 camisones o pijamas abiertos por delante para facilitar la exploración médica y la lactancia.
- Una bata ligera para abrigarte un poco cuando te levantes o recibas visitas.
- Zapatillas cómodas y antideslizantes, además de calcetines.
- 2 o 3 sujetadores de lactancia de una o dos tallas más que tu talla habitual de embarazo, ya que el pecho aumentará de volumen al subir la leche.
- Braguitas desechables o de algodĂłn de cintura alta, cĂłmodas para el posparto.
Escoge prendas amplias, de tejidos transpirables y que no te aprieten la zona abdominal. Para la salida del hospital, prepara un conjunto de ropa práctico y suelto, que puede ser perfectamente ropa de embarazo si te sientes más cómoda con ella.
Neceser de higiene personal
En tu neceser no deberĂan faltar:
- Cepillo y pasta de dientes.
- Champú, gel de baño y desodorante de olor suave.
- Peine, coleteros y, si los usas, productos básicos de cuidado facial.
- Compresas posparto especĂficas, de alta absorciĂłn y sin plásticos.
- Discos de lactancia, si vas a dar el pecho.
Llevar tus propios productos te ayudará a sentirte más a gusto, sobre todo en un momento en el que necesitas mimos y cuidados adicionales.
Consejos finales para organizar la canastilla del bebé

Más allá de la lista de cosas, hay algunos consejos que pueden facilitar mucho todo el proceso:
- Planifica con tiempo: comienza a preparar la canastilla al menos un mes antes de la fecha probable de parto.
- Habla con tu hospital: muchos centros tienen su propio listado de lo que proporcionan y lo que debes llevar, asà sabrás si es necesario incluir pañales, ropa para el bebé o productos de higiene.
- No caigas en los excesos: es tentador llevar media casa, pero casi todo lo que olvides se puede conseguir fácilmente. Prioriza lo esencial.
- Organiza por bolsas internas: puedes separar en pequeñas bolsas transparentes la ropa del primer dĂa, los repuestos de ropa, los productos de higiene, la documentaciĂłn, etc., y etiquetarlas para encontrarlas enseguida.
- Incluye a tu pareja: explĂcale quĂ© hay en cada compartimento y quĂ© cosas son prioritarias, asĂ podrá ayudarte rápidamente durante el ingreso.
Preparar con calma la canastilla del bebĂ© y la tuya es una forma muy bonita de ir conectando con la llegada de tu pequeño. Tener todo lo imprescindible listo, ordenado y pensado para los primeros dĂas te permitirá centrarte en lo más importante: disfrutar del encuentro con tu bebĂ©, escuchar sus necesidades y vivir con serenidad ese inicio de vida en familia.