Castigo positivo: qué es y ejemplos

El castigo positivo es una forma de corregir o modificar el comportamiento. Su propósito principal es reducir la frecuencia futura del comportamiento aplicando un estímulo aversivo después de que ocurra el comportamiento. El castigo positivo en psicología es lo que se conoce como “castigo” en la vida diaria. Se utiliza cuando queremos suprimir un comportamiento no deseado. En la crianza de los hijos, la respuesta aversiva suele denominarse consecuencia negativa.

Existen dos maneras de condicionamiento que pueden crear un cambio de comportamiento: el castigo frente al refuerzo. El objetivo del castigo es reducir las posibilidades de que un comportamiento no deseado se repita otra vez. En cambio, el refuerzo consiste en aumentar el comportamiento deseado.

Dos tipos de castigo: positivo y negativo

niña enfadada 1

Lo positivo en el concepto de castigo positivo no significa que sea bueno. Positivo en este caso significa arreglar algo, es decir, una consecuencia. Para disminuir un comportamiento en particular, la consecuencia debe tener un efecto desagradable en el individuo o animal en el que se usa. Por ejemplo, cuando un niño pequeño toca una estufa en funcionamiento, se quema. La consecuencia es que se ha quemado, pero así ha aprendido que cuando una estufa está encendida no hay que tocarla.

Por el contrario, el castigo negativo elimina un estímulo para hacer que el comportamiento no deseado sea menos probable que se repita. En este caso, el estímulo quitado suele ser agradable o algo que la persona o el animal considere valioso. Entonces, lo negativo en el castigo negativo se refiere a la eliminación o privación de un estímulo.

¿El castigo positivo es efectivo?

niña enfadada 2

La firmeza es fundamental para que los castigos positivos sean formas efectivas de disuadir el comportamiento inapropiado. Si se puede aplicar de manera regular, el castigo positivo es una herramienta de aprendizaje muy eficiente que detiene el comportamiento no deseado. Sin embargo, el problema es que todo tiende a volver al estado anterior una vez que cesan los castigos. Otro problema es que, si bien detiene el comportamiento no deseado, no enseña el comportamiento alternativo deseado.

Por ejemplo, un niño suprime la necesidad de pegar a otros niños cuando los padres están cerca, porque no quiere que lo castiguen. Pero una vez que los padres no están, el niño puede volverse agresivo porque no sabe cómo manejar un desacuerdo con los demás. Sus padres no le han enseñado un comportamiento específico que pueda ayudar en esta situación.

El castigo positivo puede ser efectivo cuando sigue inmediatamente al comportamiento no deseado. Funciona mejor cuando se aplica consistentemente. También es efectivo junto con otros métodos, como el refuerzo positivo, para que el niño aprenda diferentes comportamientos. 

El castigo positivo en la crianza

niño molesto

El castigo es prácticamente un sinónimo de disciplina en la crianza de los hijos. Sin embargo, se ha demostrado que los gritos y los azotes, tan habituales en el pasado, conducen a daños a largo plazo como problemas de salud mental en los niños. Hoy en día muchos padres recurren al popular “tiempo de descanso” o “rincón de pensar».

El “tiempo de descanso” es una estrategia de modificación del comportamiento bien investigada y recomendada por psicólogos y pediatras. La idea es sacar a un niño de un entorno con muchos refuerzos a un entorno de bajo refuerzo. Es un procedimiento de extinción operante que tiene como objetivo detener una conducta previamente reforzada. Por desgracia, muchos padres no saben cómo aplicar bien esta técnica y la usan para castigar.

Por ejemplo, cuando un niño se enrabia porque no le dejan comer dulces antes de las comidas, puede ser enviado a un rincón como castigo. Los padres a menudo acompañan el castigo con gritos, recriminaciones o humillaciones. Como resultado, este tiempo de descanso ahora tiene efectos secundarios negativos parecidos a los de otros castigos severos.

Otros castigos positivos comunes

  • Regaño. Ser reprendido o sermoneado es algo que a muchos niños les gustaría evitar.
  • Golpear o agarrar de la mano. Esto puede suceder instintivamente en el momento. Puedes golpear suavemente la mano de tu hijo antes de que toque una olla que está caliente, o que tira del pelo a otro niño.
  • Escribir. Este método suele usarse en las escuelas. El niño está obligado a escribir la misma oración una y otra vez, o escribir una redacción sobre su comportamiento.
  • Tareas en casa. Muchos padres añaden tareas como forma de castigo. Por ejemplo, limpiar algo que han ensuciado o realizar otras tareas domésticas.
  • Normas. Para un niño que se porta mal con frecuencia, agregar normas adicionales en la casa puede ser un incentivo para cambiar un comportamiento.

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  1.   CLARITZA ACEVEDO dijo

    BUENAS TARDES,
    MUY INTERESANTE LA FORMA DE CASTIGO POSITIVAS.
    SOY UNA MADRE PRIMERISA Y ME GUSTA APRENDER

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