¿Cuándo se puede dar chocolate a un bebé y cómo hacerlo con seguridad?

  • El chocolate debe evitarse por completo durante el primer año y no ofrecerse de forma habitual antes de los 2 años, por su contenido en teobromina, cafeína, grasas y azúcares.
  • El chocolate en polvo y en tableta, incluso el dirigido a niños, contiene estimulantes y azúcares añadidos, por lo que solo debe introducirse de forma muy ocasional y en pequeñas cantidades.
  • A partir de los 2-3 años se pueden ofrecer pequeñas porciones de chocolate de más calidad y menos azúcar, prefiriendo frutas frescas como acompañamiento y manteniéndolo como capricho puntual.
  • Retrasar el contacto con sabores muy dulces y no usar el chocolate como premio ayuda a educar el paladar del niño y a prevenir problemas de sueño, digestivos y de caries.

bebe y chocolate

El chocolate es un alimento que a los adultos nos suele encantar y es que, ¿a quién no le gusta disfrutar de un buen chocolate? Sin duda es todo un lujo para comer que hay que saber comer con moderación para no engordar más de la cuenta, para no tener demasiada grasa en el organismo y para que además, se pueda disfrutar, porque lo poco gusta y lo mucho cansa.

Pero como es un alimento que nos gusta tanto que enseguida nos preguntamos cuándo sería el momento ideal de darle a probar a los pequeños de la casa este delicioso manjar, es normal que surjan dudas. El chocolate es algo que le puede gustar a cualquier bebé, pero no siempre estamos informadas de cuándo se le puede dar chocolate a nuestros bebés, aunque pensemos que “por un poquito no pasa nada”.

Además, hoy en día existen muchas presentaciones diferentes: cacao puro, chocolate en polvo para la leche, tabletas con distintos porcentajes de cacao, cremas untables, postres, tartas, galletas, etc. Todo esto hace aún más importante tener claro qué tipo de chocolate es más adecuado en cada etapa y, sobre todo, a partir de qué edad es seguro introducirlo.

En la actualidad existen diferentes tipos de chocolate y es oportuno conocerlos para saber cuál es el mejor para el bebé y también para saber cuándo es el mejor momento para tomarlo. También conviene entender qué sustancias contiene el cacao (como la teobromina y la cafeína) y cómo pueden afectar al organismo inmaduro de un bebé o un niño pequeño, para así poder tomar decisiones informadas.

El chocolate en polvo

little baby eat cake

El chocolate en polvo es una preparación azucarada muy fácil de disolver en líquidos como la leche o las bebidas vegetales. En el mercado existen versiones especialmente diseñadas para niños más mayores, con una composición algo más cuidada, y otras más azucaradas dirigidas al público general.

A diferencia del chocolate en tableta, muchas marcas de cacao soluble para la infancia incluyen menos grasas procedentes de la manteca de cacao, aunque siguen teniendo azúcares añadidos que no son recomendables para bebés ni niños muy pequeños. Por este motivo, aunque se digiera con mayor facilidad, no deja de ser un producto dulce y estimulante que conviene reservar para edades más avanzadas.

El chocolate en polvo es el que suelen consumir los pequeños de la casa e incluso cuando no son tan pequeños. Sin embargo, los expertos en nutrición infantil recomiendan evitarlo por completo durante los primeros años de vida y retrasar al máximo su introducción, priorizando siempre el sabor natural de la leche y de los alimentos sin azúcares añadidos para educar el paladar.

Cuando se utilice, lo más adecuado es elegir cacaos solubles con poco o ningún azúcar añadido, sin saborizantes innecesarios y con un porcentaje alto de cacao, y ofrecerlos solo de manera ocasional, nunca a diario ni como condición para que el niño acepte la leche.

A partir de los 12 a 15 meses

Será a partir de los 15 meses cuando muchos bebés empiezan a rechazar algunos alimentos y es más complicado que tomen la leche sola si no les gusta demasiado el sabor (sobre todo en el caso de la leche de fórmula). En este contexto, durante mucho tiempo se consideró una buena solución darle al niño un poco de leche con chocolate en polvo.

Sin embargo, con la evidencia nutricional actual, los profesionales de la salud infantil insisten en que es preferible no recurrir al chocolate en polvo como recurso fácil para que el niño beba leche. En lugar de eso, se pueden probar otras estrategias como ofrecer la leche en diferentes recipientes, ajustar temperatura, no forzar, o bien obtener el calcio y otros nutrientes a partir de otros alimentos saludables (lácteos naturales sin azúcar, yogur natural, quesos adaptados a su edad, legumbres, frutos secos molidos si están permitidos, etc.).

Es fundamental entender que, si se recurre demasiado pronto al chocolate en polvo, el niño puede acostumbrarse a los sabores muy dulces y rechazar después alimentos naturales que son menos intensos, dificultando así una alimentación variada y equilibrada.

El chocolate en tableta

Bebe con chocolate

El chocolate en tableta es una mezcla de mantequilla de cacao, azúcar y cacao natural (depende del tipo puedes encontrar desde el 40 al 80% de cacao e incluso más en variedades muy intensas). El cacao tiene propiedades interesantes y además aporta muchos minerales como el potasio, el magnesio, el fósforo, el hierro y vitaminas del grupo B como las vitaminas B2 o B9, e incluso puede tener ciertas cantidades de fibra.

Cuanto más porcentaje de cacao tiene la tableta, menor suele ser la proporción de azúcar, lo que en principio hace que el producto sea metabólicamente menos perjudicial para los adultos si se consume con moderación. Sin embargo, un mayor contenido de cacao implica también una mayor concentración de teobromina y cafeína, las dos sustancias estimulantes naturales del cacao.

Pero además hay que tener en cuenta que también tiene una sustancia demasiado estimulante para los niños que se llama teobromina. Esta sustancia ejerce una acción muy estimulante en el sistema nervioso y puede alterar el sueño y el comportamiento de los más pequeños, sobre todo si se consume en cantidades relativamente altas para su peso corporal.

Para los adultos, estos efectos suelen pasar desapercibidos o traducirse en un ligero efecto de bienestar y energía. Sin embargo, en bebés y niños pequeños, el sistema nervioso todavía inmaduro hace que sean mucho más sensibles a pequeñas dosis. Por ello, los especialistas recomiendan que el chocolate en tableta, especialmente el que tiene alto porcentaje de cacao, no forme parte de la dieta habitual de los niños y se evite tajantemente durante los primeros años de vida.

Además, hay que considerar que muchas tabletas dirigidas al público infantil incluyen aditivos, saborizantes y rellenos (galletas, caramelos, cremas, etc.) que aumentan aún más la cantidad de azúcar y grasa, alejándose de un consumo saludable.

No dar chocolate hasta que pasen los dos años

bebe chocolate manchado

El chocolate en tabletas u otro tipo de chocolate en los alimentos es mejor no darlo a los niños hasta que pasen los dos años de edad. De hecho, muchos nutricionistas infantiles recomiendan prohibir completamente el cacao durante el primer año, evitarlo durante el segundo y, una vez superada esa etapa, seguir limitando su consumo a ocasiones muy concretas.

Lo mismo ocurre con el chocolate fundido que se utiliza en postres o tartas ya que es mucho más alto en contenido graso y por esto cuesta más de digerir. El sistema digestivo del bebé no está preparado para manejar bien esa carga de grasa y azúcar combinada, lo que puede provocar malestar digestivo, gases, dolor abdominal o diarrea.

Además, a edades tan tempranas, el organismo del niño no necesita este tipo de productos en absoluto. La energía y los nutrientes deben proceder principalmente de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, carnes, pescados, huevos y lácteos naturales, siempre adaptados a cada etapa de desarrollo.

Por todo ello, la recomendación general más segura es que el chocolate, en cualquiera de sus formas, no aparezca en la alimentación diaria de los bebés y se retrase al máximo su introducción. Evitar el contacto temprano con sabores tan intensos y dulces facilita una mejor relación con la comida en el futuro.

A partir de los tres años

chocolate para niños

Será a partir de los dos años y medio e incluso a partir de los tres años cuando ya se le podrá empezar a dar, de forma muy ocasional, preparaciones como mousse de chocolate o trocitos de frutas bañadas en chocolate fundido. Es algo que a los niños les encanta y además estarás potenciando la toma de fruta si escoges piezas frescas y variadas.

En estas edades, el sistema digestivo y nervioso del niño está algo más maduro y tolera mejor pequeñas cantidades de cacao, siempre que se trate de consumos esporádicos y que el resto de la dieta se mantenga saludable. Aun así, se recomienda optar por chocolates con mayor porcentaje de cacao y menos azúcar, evitando los productos ultraprocesados con rellenos, colorantes y saborizantes.

Y cuando ya haya pasado los tres años ya podrá disfrutar de los postres y tartas, ¡pero siempre con moderación! Esto significa que el chocolate no debería formar parte del desayuno, la merienda o el postre de cada día, sino reservarse para momentos puntuales como celebraciones, fiestas o fines de semana.

Conviene también no ofrecer chocolate a última hora de la tarde o por la noche, ya que la teobromina y la cafeína que contiene pueden interferir en la conciliación del sueño y hacer que el niño esté más inquieto, alterado o irritable.

A medida que crece, es importante educar al niño a identificar el chocolate como un alimento de consumo ocasional. No se trata de prohibirlo de manera absoluta, sino de enseñar que existe una diferencia entre los alimentos de consumo diario (frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, proteínas saludables) y aquellos que se toman solo a veces, como el chocolate o los dulces.

Entonces, ¿puedo o no puedo dar chocolate al bebé?

bebe chocolate tableta

Llegados a este punto es posible que ya sepas si debes o no debes darle chocolate a tu bebé, pero si tienes dudas no te preocupes porque a continuación te voy a hablar un poco más sobre este tema ya que hay que tener una cosa más en cuenta: la cafeína y otros compuestos estimulantes.

El chocolate contiene pequeñas cantidades de cafeína y aunque a los adultos no nos molesta ni nos enteramos, es muy importante no dar cafeína a tu bebé, porque incluso cantidades pequeñas podrían causarle reacciones negativas. En los productos con mayor porcentaje de cacao, la presencia de cafeína y teobromina es más alta y el efecto estimulante se vuelve más notable.

Como te he comentado antes, el chocolate también contiene estimulantes y además, junto con el azúcar combinado con la grasa de la leche puede ser un cóctel que al bebé le cueste asimilar. Y teniendo en cuenta, como te he dicho más arriba, que también contiene teobromina, hasta para los adultos puede causar un efecto estimulante. Así que imagínate para los bebés o niños demasiado pequeños.

Además, dar chocolate a los pequeños también sería darles anandamida, una sustancia presente en el cacao que también produce estimulación en el cerebro y puede influir en la sensación de placer y recompensa. Esto puede favorecer que el niño asocie fuertemente el chocolate con bienestar y quiera repetir esa sensación, dificultando el control de la cantidad en edades posteriores.

Por tanto y por estas razones es mejor que alejes a tus hijos del chocolate al menos hasta que tenga dos años. Antes de esto, en caso de duda, lo más prudente es consultar siempre con el pediatra o con un profesional especializado en nutrición infantil, que podrá valorar la situación particular del niño, su desarrollo, su historial clínico y las posibles alergias.

Una vez superada esa etapa, y siempre que el pediatra no indique lo contrario, se puede empezar de manera muy puntual con pequeñas cantidades de preparaciones de cacao adecuadas, vigilando siempre la reacción del niño y evitando ofrecer chocolate a diario o como premio constante.

¿En qué puede afectar a tu bebé?

En general, a los bebés de menos de un año debe evitarse el chocolate a toda costa y si es a los bebés de menos de dos años, mejor. Sobre todo el chocolate negro y el con leche porque son los que más cafeína y teobromina contienen, que como hemos dicho antes, una forma de afectar a los pequeños es siendo un estimulante del sistema nervioso.

Cuando pasan del año de edad, pueden probar pequeñas cantidades de chocolate blanco que contiene menos cafeína, pero el alto contenido en azúcar hace que no sea un alimento adecuado para un bebé ni un producto de consumo habitual. El hecho de que tenga menos cacao no lo convierte en sano, ya que sigue siendo muy calórico y pobre en nutrientes esenciales.

Además, el chocolate podría afectarle en la digestión haciendo que le resulte pesada o que incluso se provoquen efectos negativos y dolorosos como cólicos, gases o diarreas. El aparato digestivo del bebé está todavía madurando y no gestiona igual que el de un adulto las grasas y azúcares concentrados.

Incluso también podría causarle caries dentales que le afectarían a sus dientes futuros, especialmente si se ofrecen productos azucarados con frecuencia o si no hay una buena higiene bucodental. Recordemos que los dientes de leche, aunque temporales, son muy importantes para el desarrollo de la dentición definitiva, la masticación y el habla.

Otro aspecto a considerar es que, si el chocolate o los dulces se utilizan como premio, consuelo o recompensa, el niño puede aprender a recurrir a la comida para gestionar emociones (tristeza, cansancio, aburrimiento), lo que aumenta el riesgo de desarrollar hábitos de alimentación poco saludables en el futuro.

Es mejor que tú disfrutes de tu tableta de chocolate y que esperes a que tu hijo tenga la edad suficiente para que pueda disfrutar del chocolate a tu lado, entendiendo desde el principio que se trata de un capricho ocasional y no de un alimento de consumo diario. De esta forma, no solo proteges su salud actual, sino que también le ayudas a construir una relación más equilibrada con la comida.

Post modificado: Se ha hecho una pequeña corrección en el apartado ‘A partir de los 5 o 6 meses’ donde se ponía que sí era posible dar chocolate en polvo, pero después de contrastar la información nos hemos dado cuenta de que no es correcto. Disculpen las molestias.

Con toda esta información, la idea principal es clara: el cacao no está estrictamente prohibido para siempre, pero en bebés y niños pequeños requiere mucha prudencia, respetar las edades recomendadas y, una vez que se introduce, hacerlo en cantidades pequeñas, eligiendo opciones de mejor calidad y educando el paladar del niño hacia sabores naturales y menos azucarados.


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