Según un estudio chupar el pulgar o morderse las uñas podrían prevenir alergias

Chuparse el pulgar

Todos los bebés succionan su pulgar (u otro dedo), de hecho el reflejo se manifiesta ya durante la gestación, y tras el nacimiento se convierte en la succión nutritiva que ayuda a mamar o extraer leche del biberón. Pueden pasar meses, incluso años, antes de que un bebé deje de chuparse el dedo, pero sigue siendo un comportamiento espontáneo, natural y sin consecuencias problemáticas si se abandona antes de los 3 años de edad.

¡Quítate el dedo de la boca!, es una afirmación habitual cuando se observa a peques que han crecido un poco más, y siguen chupando su pulgar, o bien mordiéndose las uñas. Hay quien recomienda erradicar el hábito de succionar, investigando las causas de su permanencia, con la mordida de uñas somos un poco más tolerantes, ya que hay niños nerviosos que recurren a esta práctica para intentar calmarse (existen más motivos). El caso es que un estudio reciente, publicado en Pediatrics, nos cuenta que al morder o chupar, se produce una exposición a microbios, y de acuerdo con la ‘hipótesis de la higiene’ se reduce el desarrollo de alergias con el paso de los años.

¡Qué curioso! ¿verdad? Ha sido un equipo de profesionales de la Universidad de Otago en Dunedin (Nueva Zelanda) el que ha encontrado un menor riesgo de desarrollar alergias en edades avanzadas. Los participantes tenían 5 años cuando empezó el seguimiento, y se evaluó la continuidad del hábito a los 7, 9 y 11 años. A los 13 y 32 años se les practicó un test de alergias. el 45 por ciento de los niños que se chupaba el pulgar, a los 13 mostraron sensibilización atópica, lo cual significa que el sistema inmunitario estaba mejor preparado para las alergias al haber sufrido exposición a gérmenes.

Más tarde, el 60 por ciento de quienes se mordían las uñas o succionaba su pulgar, no padecieron ninguna alergia; y solo el 31 % de aquellos que compartían hábitos padecieron manifestaciones alérgicas. Así que ya sabéis: si tu hijo se chupa los dedos puede estar protegiéndose frente a lar alergias, eso sí no se vincula a la reducción de posibilidades de sufrir asma.

Imagen — Marcus Quigmire


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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