La cirugĂa fetal en el INPer se ha convertido en una herramienta decisiva para cambiar el pronĂłstico de bebĂ©s con malformaciones o enfermedades congĂ©nitas graves antes de nacer. En los quirĂłfanos de este instituto pĂşblico mexicano se realizan procedimientos complejos dentro del Ăştero materno con tĂ©cnicas de mĂnima invasiĂłn, pensadas para reducir riesgos y mejorar la calidad de vida futura de los reciĂ©n nacidos.
Este modelo, que combina diagnĂłstico prenatal temprano, intervenciĂłn intrauterina y seguimiento continuado, ha situado al Instituto Nacional de PerinatologĂa “Isidro Espinosa de los Reyes” como un centro de referencia nacional en el abordaje de embarazos de alto riesgo, especialmente en gestaciones gemelares que comparten placenta y presentan complicaciones severas.
QuĂ© es la cirugĂa fetal en el INPer y para quĂ© casos se plantea
La cirugĂa fetal que se practica en el INPer engloba procedimientos quirĂşrgicos avanzados durante el embarazo dirigidos a tratar patologĂas que amenazan la vida del feto o pueden dejar secuelas importantes tras el parto. El objetivo no es solo que el bebĂ© nazca con vida, sino intentar reducir al máximo las discapacidades a largo plazo.
SegĂşn explican los especialistas en Medicina Materno-Fetal del instituto, estas intervenciones se indican sobre todo en malformaciones congĂ©nitas, enfermedades fetales graves y complicaciones especĂficas de embarazos mĂşltiples. En este contexto, los embarazos gemelares que comparten una sola placenta ocupan un lugar central en el programa por su elevada tasa de complicaciones.
En MĂ©xico, los datos manejados por el INPer apuntan a que uno de cada 90 embarazos es gemelar, y de ellos alrededor del 30 % implica que los fetos comparten placenta. Esta caracterĂstica, conocida como corionicidad compartida, aumenta de forma notable el riesgo de sĂndromes complejos que ponen en jaque la supervivencia de uno o ambos bebĂ©s.
Entre las patologĂas que se tratan mediante cirugĂa fetal destacan el SĂndrome de TransfusiĂłn Feto-Fetal (STFF), la restricciĂłn selectiva del crecimiento y los denominados gemelos acárdicos, situaciones en las que el intercambio de sangre o el desarrollo asimĂ©trico entre los fetos puede desencadenar una evoluciĂłn muy rápida y potencialmente letal si no se actĂşa a tiempo.
DiagnĂłstico prenatal temprano y vigilancia estrecha del embarazo
La base del programa de cirugĂa fetal en el INPer es un diagnĂłstico precoz muy estructurado. El momento clave se sitĂşa entre las semanas 11 y 13.6 de gestaciĂłn, periodo en el que se realiza el tamizaje del primer trimestre, conocido internacionalmente como el examen de las 12 semanas.
Este estudio combina ecografĂa detallada y análisis de riesgo para detectar anomalĂas estructurales, marcadores genĂ©ticos y factores de riesgo maternos. A travĂ©s de esta valoraciĂłn se pueden identificar precozmente malformaciones fetales, asĂ como preeclampsia, diabetes gestacional u otras complicaciones que pueden condicionar el curso del embarazo.
En el caso de los embarazos gemelares con placenta compartida, el INPer intensifica la supervisiĂłn con controles cada dos semanas, ecografĂas estructurales frecuentes, estudios Doppler y pruebas dirigidas a vigilar el riesgo de parto pretĂ©rmino y cambios sĂşbitos en el crecimiento o la circulaciĂłn sanguĂnea entre ambos fetos.
Los profesionales del instituto insisten en que muchas complicaciones se desarrollan de forma rápida, por lo que la ventana de oportunidad para intervenir es limitada. De ahĂ que la referencia temprana a centros con experiencia en medicina fetal y cirugĂa mĂnimamente invasiva sea un punto clave en la atenciĂłn de estos embarazos.
Este enfoque encaja con las recomendaciones de sociedades cientĂficas como la International Society of Ultrasound in Obstetrics and Gynecology, que subrayan el impacto del cribado del primer trimestre para reducir mortalidad y discapacidad asociada a anomalĂas congĂ©nitas y complicaciones de la placenta.
Porcentajes de éxito: del riesgo extremo a la supervivencia
Los datos que manejan los equipos del INPer muestran que, cuando no se realizan intervenciones fetales en casos graves, la probabilidad de fallecimiento de uno o ambos bebés puede superar el 90 %. Este escenario es especialmente evidente en complicaciones severas de embarazos gemelares con placenta compartida.
Ante este panorama, la cirugĂa fetal se plantea como una herramienta terapĂ©utica de alta precisiĂłn. Uno de los procedimientos más representativos es la fotocoagulaciĂłn láser placentaria, tĂ©cnica que se emplea en el tratamiento del SĂndrome de TransfusiĂłn Feto-Fetal y que ha cambiado radicalmente el pronĂłstico de muchos embarazos.
Con este abordaje, los especialistas del INPer señalan que en alrededor del 85 % de los casos se consigue que sobreviva al menos uno de los fetos, y que entre el 65 % y el 70 % logran que ambos bebés lleguen al nacimiento. Son cifras que se alinean con los resultados de centros de referencia internacionales y que dan una idea del impacto real de estas intervenciones.
A nivel global, se calcula que entre el 10 % y el 15 % de los embarazos gemelares con placenta compartida pueden desarrollar un STFF. Sin tratamiento adecuado, la mortalidad perinatal puede situarse entre el 80 % y el 100 %. De ahà el interés en extender este tipo de técnicas en sistemas sanitarios públicos para reducir tanto fallecimientos como discapacidades severas en la infancia.
En la práctica clĂnica diaria del INPer, estos resultados han reforzado la apuesta por la detecciĂłn temprana, la vigilancia estructurada y la cirugĂa mĂnimamente invasiva como pilares para ofrecer una oportunidad real de supervivencia a embarazos que, hace unos años, tenĂan muy pocas opciones.
Un programa multidisciplinar de cirugĂa fetal mĂnimamente invasiva
El Programa de CirugĂa Fetal del INPer comenzĂł a funcionar en 2022 y desde entonces ha atendido a más de 120 pacientes. No se trata solo de disponer de quirĂłfanos y equipos tĂ©cnicos, sino de articular un grupo de trabajo altamente especializado que coordine cada caso desde el diagnĂłstico hasta el seguimiento del reciĂ©n nacido.
En este esquema participan mĂ©dicos materno-fetales, neurocirujanos pediátricos, cardiĂłlogos fetales y especialistas en ginecoobstetricia con formaciĂłn en cirugĂa laparoscĂłpica avanzada. La colaboraciĂłn estrecha entre estas áreas permite planificar intervenciones complejas y responder a posibles complicaciones durante el procedimiento.
El catálogo de tĂ©cnicas que se realizan en el INPer incluye transfusiones intrauterinas, colocaciĂłn de catĂ©teres fetales, tratamiento de hernias diafragmáticas y diversas intervenciones sobre la placenta o el cordĂłn umbilical para estabilizar la circulaciĂłn sanguĂnea fetal.
Un aspecto llamativo del programa es que el Instituto se ha consolidado como Ăşnica instituciĂłn en MĂ©xico que corrige defectos del tubo neural mediante fetoscopĂa mĂnimamente invasiva. Esta opciĂłn supone un cambio importante frente a la cirugĂa fetal abierta tradicional, en la que se requiere una incisiĂłn amplia en el Ăştero.
Con la fetoscopĂa, la intervenciĂłn se realiza a travĂ©s de pequeños orificios en la pared abdominal y uterina, por donde se introducen cámaras e instrumentos de microcirugĂa. Esta vĂa busca reducir el trauma tanto para la madre como para el feto, disminuir el riesgo de parto prematuro y preservar en mejor estado el Ăştero para futuros embarazos.
Corrección de defectos del tubo neural: una técnica singular
Entre las malformaciones que aborda la cirugĂa fetal en el INPer destacan los defectos del tubo neural, como el mielomeningocele o la espina bĂfida, patologĂas que pueden provocar parálisis de las extremidades, problemas de control de esfĂnteres y otras secuelas neurolĂłgicas importantes.
Con la tĂ©cnica fetoscĂłpica que se aplica en el instituto, los cirujanos cierran la lesiĂłn en la espalda del feto dentro del Ăştero, sin necesidad de extraerlo parcialmente ni de practicar una histerotomĂa amplia. Este enfoque busca proteger las estructuras nerviosas antes del nacimiento y limitar el daño progresivo que se produce mientras el feto sigue en el lĂquido amniĂłtico.
Expertos internacionales en medicina fetal coinciden en que tratar el mielomeningocele durante la gestaciĂłn puede mejorar la movilidad y disminuir la probabilidad de discapacidades severas. Aunque no elimina por completo todas las secuelas, sĂ ofrece un margen mayor para que el niño pueda caminar o valerse con más autonomĂa en el futuro.
La adopciĂłn de estas tĂ©cnicas mĂnimamente invasivas en centros pĂşblicos como el INPer se enmarca en una tendencia global, especialmente impulsada en Europa y Estados Unidos, donde se ha documentado una reducciĂłn de complicaciones maternas frente a la cirugĂa abierta y una mejor preservaciĂłn de la integridad uterina.
Al evitar grandes cicatrices en el Ăştero, se reduce el riesgo de rotura uterina en futuros embarazos y se mantiene, en muchos casos, la posibilidad de parto vaginal. Esta cuestiĂłn, que puede parecer secundaria, es relevante para la planificaciĂłn reproductiva de las mujeres que se someten a una cirugĂa fetal.
Impacto internacional y paralelismos con Europa
Aunque el Programa de CirugĂa Fetal del INPer se desarrolla en MĂ©xico, su enfoque y resultados están en sintonĂa con las experiencias de centros europeos de referencia en medicina materno-fetal. En paĂses como España, BĂ©lgica, Francia o el Reino Unido, unidades especializadas han demostrado el valor de la cirugĂa intrauterina para reducir mortalidad y discapacidad asociada a anomalĂas congĂ©nitas.
Los avances en microfetoscopĂa, con instrumentos de menos de dos milĂmetros de diámetro, han permitido tratamientos cada vez más precisos con menor agresiĂłn para la madre. Esto ha facilitado que la cirugĂa fetal pase de ser una opciĂłn muy limitada a una herramienta integrada en determinados protocolos de manejo de embarazos de alto riesgo.
De forma paralela, organismos internacionales y sociedades cientĂficas destacan que ofrecer estas tĂ©cnicas dentro de sistemas sanitarios pĂşblicos es clave para reducir la desigualdad en el acceso a tratamientos de alta complejidad. No se trata solo de evitar fallecimientos, sino de disminuir la carga de discapacidad infantil asociada a anomalĂas que, tratadas a tiempo, pueden tener otro desenlace.
La experiencia del INPer encaja en este escenario global, al integrar la cirugĂa fetal mĂnimamente invasiva en un modelo de atenciĂłn perinatal completo. Aunque cada sistema de salud tiene sus particularidades, las lecciones aprendidas son de interĂ©s para equipos europeos que buscan reforzar la coordinaciĂłn entre diagnĂłstico prenatal, intervenciĂłn intrauterina y cuidados neonatales.
En un contexto en el que una de cada 33 criaturas nacen con alguna anomalĂa congĂ©nita, segĂşn estimaciones internacionales, la posibilidad de intervenir en el Ăştero añade una capa extra de opciones terapĂ©uticas que, bien organizadas, pueden reducir de forma notable las secuelas a largo plazo. Más informaciĂłn sobre cardiopatĂas congĂ©nitas y su impacto.
AtenciĂłn integral y gratuita: del diagnĂłstico al neurodesarrollo
Uno de los pilares del modelo del INPer es que la cirugĂa fetal no se concibe como un acto aislado, sino como parte de una ruta asistencial que comienza en el cribado del primer trimestre y continĂşa tras el nacimiento del bebĂ©.
Esta ruta incluye diagnĂłstico prenatal, intervenciĂłn fetal cuando está indicada, atenciĂłn neonatal especializada y un seguimiento del neurodesarrollo de los niños y niñas operados. Este acompañamiento prolongado permite evaluar la evoluciĂłn clĂnica, detectar necesidades de rehabilitaciĂłn y ajustar el plan de cuidados a cada caso.
La instituciĂłn ha subrayado, además, que la atenciĂłn que ofrece en este ámbito es gratuita, lo que amplĂa el acceso a familias que, de otro modo, tendrĂan muy difĂcil costear procedimientos de alta complejidad y el seguimiento posterior.
En la práctica, este enfoque integral sitúa al INPer como un centro de referencia en embarazos de alto riesgo y malformaciones congénitas, tanto para profesionales sanitarios que remiten casos como para pacientes que buscan una valoración especializada durante la gestación.
Para los equipos mĂ©dicos en formaciĂłn, el programa aporta tambiĂ©n un espacio de aprendizaje en medicina fetal, cirugĂa mĂnimamente invasiva y coordinaciĂłn multidisciplinar, tres ámbitos que están marcando la evoluciĂłn de la atenciĂłn perinatal avanzada en muchos paĂses.
La experiencia acumulada con la cirugĂa fetal en el INPer muestra cĂłmo la combinaciĂłn de diagnĂłstico temprano, tecnologĂa mĂnimamente invasiva y trabajo en equipo puede transformar el pronĂłstico de embarazos extremadamente complejos. En un contexto internacional donde la medicina perinatal avanza hacia modelos más integrados, este tipo de programas pĂşblicos refuerza la idea de que salvar la vida de un bebĂ© antes de nacer y reducir sus secuelas futuras es una meta alcanzable cuando se aĂşnan especializaciĂłn, seguimiento continuado y acceso equitativo a los tratamientos.