Cocina de aprovechamiento para familias ahorradoras

La cocina de aprovechamiento es aquella en la que se intenta maximizar el uso de los alimentos, es decir, aprovechar al máximo la utilidad del alimento. Para conseguirlo, se utiliza con ingenio cada parte de un alimento para darle el mejor uso. De esta manera, se aprovecha de forma eficiente cada producto y se evita el malgasto alimentario que se vive en la actualidad.

Este tipo de cocina es el que se debería de implantar en todas las casas, es la mejor manera de aprovechar al máximo los recursos, sin malgastar dinero y sin desaprovechar alimentos. Si echas la vista atrás, seguro que recuerdas a las mujeres más mayores de la familia buscando la manera de aprovechar mejor cada alimento. Y si eres madre, más que seguro que en alguna ocasión le habrás dicho a tus hijos aquello de ¡la comida no se tira!.

Consejos para iniciarse en la cocina de aprovechamiento

Si deseas adentrarte en el maravilloso mundo de la cocina de aprovechamiento, a continuación encontrarás algunos consejos para hacerlo de forma eficiente. No se trata de utilizar los alimentos aun habiéndose estropeado o caducado, más bien es una cuestión de reeducar las costumbres de los hogares en cuanto a la alimentación. Con un poco de ingenio y creatividad, puedes aprovechar de forma eficiente la comida que adquieres con tanto esfuerzo y crear un menú saludable.

La carne

En todos los grandes comercios puedes encontrar la carne ya cortada, preparada en envases de plástico. Aunque resulta algo cómodo, la realidad es que comprar así los alimentos es más caro y sobre todo muy perjudicial para el medio ambiente. Para evitarlo, procura comprar la pieza entera y encárgate tu misma de despiezarla según las necesidades. Aunque también puedes hacer cola y pedir que te lo prepare el empleado de la carnicería.

Al tener la pieza entera, podrás darle diferentes usos a cada una de las partes sin desaprovechar nada. Por ejemplo, si compras un pollo entero podrás hacer:

  • Con los huesos y carcasas puedes hacer caldo de pollo, con la misma carne que sale de esas piezas puedes mejorar la sopa añadiendo la carne desmechada. E incluso podrás hacer unas deliciosas y tradicionales croquetas caseras.
  • Congela las alitas de pollo hasta que consigas guardar la cantidad suficiente para una cena, si sois 4 miembros en la familia, necesitarás guardar las piezas de 4 pollos. Una vez que las tengas, solo tienes que preparar una salsa y meterlas al horno. Tendrás una cena sencilla para todos en muy pocos minutos.
  • Las pechugas las puedes usar en filetes, en dados para completar un arroz, ensaladas y muchos platos más.

El pescado y el marisco

Cuando compras pescado envasado te lo llevas limpio a casa, pero estás perdiendo muchas partes del producto que has pagado y que puedes utilizar. Procura comprar el pescado fresco en el mostrador y cuando te lo preparen, pide que te añadan la cabeza y espinas. Con esos sobrantes puedes hacer:

  • Con la cabeza y las espinas obtendrás un sustancioso fumé de pescado, con el que puedes hacer sopas, arroces o caldo para enriquecer platos de pescado.
  • La carne que sobra al limpiar las piezas, puedes usarla para completar las sopas de pescado.
  • Las cáscaras y carcasas del marisco también contienen mucha sustancia y sabor, perfecto para hacer caldos. Si después de cocerlos los trituras y cuelas, tendrás una salsa ideal para platos de pescado.
  • Si sobra pescado no lo tires, con las sobras puedes hacer unos deliciosos buñuelos, pastel de pescado, pudin, croquetas etc.

Las frutas y las verduras

Los batidos y smoothies de frutas y verduras, son un gran alimento lleno de vitaminas y minerales esenciales para el organismo. Antes de que la fruta se estropee, encárgate de trocearla y guardarla en bolsas zip para el congelador. Cuando necesites un batido solo tendrás que triturarla con tu líquido elegido, leche, agua o lo que desees. Con la fruta que ya está demasiado madura puedes hacer:

  • Mermelada casera
  • Bizcochos, muffins o tortitas

Un consejo extra

Lo ideal sería poder conocer cuál es la ración que va a tomar cada comensal, pero como es algo muy difícil de conseguir, procura no servir los platos demasiado llenos. Es preferible que quien quiera repita, así podrás utilizar los restos para otros platos. Si llenas los platos, las sobras irán a la basura directamente, por lo tanto, sirve raciones más ligeras.

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Soy Toñy, mamá primeriza de un pequeño terremoto, con él aprendo y disfruto cada día. Curiosa e inconformista, dedico mi tiempo libre a investigar sobre la maternidad y crianza. Apasionada de la lectura en todos sus géneros, aprendiz de escritora, tejedora compulsiva y amante de la buena cocina.

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