Cómo calmar a un niño nervioso: la técnica del globo

Los niños crecen viviendo nuevas experiencias constantemente, vivencias que a veces pueden llegar a superarles ya que siendo tan pequeños aún no saben controlar sus emociones. Cuando un niño sufre una rabieta o un momento de enfado, necesita que alguien le enseñe a calmarse. Existen muchas técnicas para enseñar a los niños a calmarse, hoy vamos a conocer la técnica del globo.

Es importante enseñar a los niños herramientas, que puedan utilizar para controlar sus diferentes estados de ánimo. La técnica del globo es utilizada por muchos padres, ya que realmente es eficaz para ayudar a calmar a un niño en un momento de ansiedad. Es ideal porque la técnica consiste en enseñar al niño a controlar su propia respiración, a través del juego.

En qué consiste la técnica del globo

La técnica del globo se utiliza, para calmar al niño cuando vive un momento de nerviosismo a través de la respiración. Le ayudará además a conocer el funcionamiento de los pulmones y le servirá para saber cómo calmarse él mismo en futuras situaciones similares. Esta técnica es muy sencilla, consiste en inflar varios globos mientras le vas explicando a tu hijo con calma, que los globos son como las personas cuando están nerviosas, ambos se llenan de aire que no pueden liberar.

Después, coged un globo cada uno y colocadlo en los labios, después, tenéis que coger el aire por la nariz, todo lo que el niño pueda y después soltarlo por la boca. De esta forma, el globo se irá llenando con el aire que se va soltando dentro con cada exhalación. Debéis repetir este ejercicio al menos 4 o 5 veces, siempre que el niño no sufra mareos y se encuentre calmado.

Una vez que el globo esté lleno de aire, pídele a tu hijo que lo vaya desinflando poco a poco, para hacerlo solo tiene que coger la boquilla y estirarla hasta que apenas quede hueco. De esta forma, el niño entenderá que él también puede hacerlo cuando esté alterado y lleno de aire.

Beneficios de la técnica del globo

Esta técnica resulta muy útil para calmar a niños potencialmente nerviosos, además tiene muchas ventajas como:

  • Ayuda a mejorar la vocalización y a mejorar la pronunciación de los sonidos
  • Se mejora notablemente la capacidad pulmonar del niño
  • El niño aprende a relajarse y a manejar los impulsos nerviosos

Si tu hijo suele vivir situaciones de nerviosismo, trata de mantener la calma, es fácil perder los nervios y terminar gritando todos a la vez. Trata de manejar la situación y trabaja con tu hijo con este tipo de técnicas.


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