Dentro de la serie de posts para hablar sobre el juego y los juguetes más adecuados para cada edad, aún nos teníamos que centrar en los adolescentes, los cuales aunque a veces se nos olvida, todavía necesitan jugar (de hecho, el juego sigue siendo beneficioso aún en la etapa adulta). Y si durante la primera infancia, jugar es beneficioso, para los adolescente es un complemento que permite el desarrollo y fortalecimiento de distintas capacidades y habilidades físicas, mentales, emocionales, racionales y afectivas; según los resultados de un estudio liderado por Sarah Blakemore y publicado en The Social Brain Development.
A partir de los 10 años en muchos casos, y de forma más extendida los 12, el juguete tradicional pierde importancia, y es sustituido por los videojuegos, el deporte y los juegos de mesa; en la práctica no siempre es una sustitución, porque pueden complementarse. Las chicas y los chicos también pierden cierto interés por la lectura durante la adolescencia temprana, pero si se ha cultivado el hábito cuando eran pequeños, quizás lo retomen más adelante. En ocasiones leemos sobre que la tecnología favorece el individualismo, pero está demostrado que el segundo no es una consecuencia directa; y además en familias como la mía la experiencia manda: mi hijo es un geek y a veces sí que juega solo… Pero otras muchas juega con su hermana, sus padres, los vecinos, su mejor amigo, su grupo de salir, u online, la tendencia es más a compartir el juego que a disfrutarlo solo, aunque estar a su nivel es un imposible para nosotros.
Hace unos años desde el Observatorio del Juego Infantil se nos aseguraba a los padres que ‘el juego es muy importante como vía de comunicación eficaz que favorece la comunicación y el entendimiento entre padres e hijos en estas edades’; así que no dudéis en compartir juegos cuando os lo pidan, o en proponerles momentos de juego compartidos. La complicidad adulta potencia la motivación y ayuda a crear vínculos duraderos.

Cómo elegir juguetes para adolescentes: ten en cuenta que…
Tu hijo es un niño porque aún es menor de edad, pero se enfrenta a una etapa de grandes cambios que desembocará en la mayoría de la edad; los cambios van desde los aspectos más evidentes (físicos, sociales, intelectuales,…) hasta el desarrollo hormonal y la maduración del cerebro. Una de las consecuencias más inmediatas es la ’separación’ de los padres: tienen sus propios proyectos, quedan con quién quieren, deciden sus aficiones, desarrollan pensamiento abstracto y crítico; ‘nada nuevo bajo el sol, nosotros también hemos pasado por ahí. A no ser que tengas indicios de que puedan tener un problema serio, no deberías interferir; seguís siendo una familia pero la aportación de los adolescentes cambia respecto a etapas anteriores.
Dado que necesitan tiempo para estar consigo mismos, conocerse mejor y construir su identidad, las ganas de juguetear continuamente acaban desapareciendo, no es preocupante
Elegir bien exige observar y escuchar: ¿qué le apasiona?, ¿con quién juega?, ¿dónde lo hará?, ¿prefiere retos cognitivos o experiencias físicas? Además, leer la información de la caja ayuda: edad orientativa, materiales, número de jugadores y duración si es un juego de mesa. Ese “encaje fino” evita frustraciones cuando un juego es demasiado simple o demasiado complejo.

Cómo elegir juguetes para adolescentes: ¿qué juguetes regalar?
Hablo en términos generales de un tramo de edad muy amplio (de 10 a 16 años aproximadamente), es complicado dar consejos que respondan a todas vuestras dudas por que los intereses cambian considerablemente según los años que tenga vuestro hijo, y no obstante todo está marcado por la propia maduración. Un niño de 12 años puede seguir interesado en vehículos teledirigidos, uno de 10 no; hay quien no era aficionado a los juegos de mesa a los 8, y lo es a los 15; unos aceptan video juegos con clasificación PEGI inferior a 16 a los 15, y otros los demandan a los 13.
Para afinar la elección, valora cuatro preguntas clave: quién jugará (en solitario, con hermanos, con amigos), dónde jugará (interior, exterior, viajes), qué reto propone (estrategia, creatividad, cooperación, habilidad física) y qué valores transmite (inclusión, respeto, sostenibilidad). Leer las instrucciones y la ficha del fabricante aporta pistas sobre componentes, tiempos de partida y opciones de variación para garantizar la rejugabilidad.
Pero parece haber consenso que ‘el juego’ aún aporta valores y proporciona aprendizaje, y lo mejor es que lo hace de forma divertida. También permite ampliar y mejorar relaciones sociales y aumentar las habilidades de relación. Sin contar con que es una fuente de felicidad. Además, no todo es juguete comprado: materiales cotidianos y de naturaleza (herramientas de bricolaje básico, cuerdas de escalada supervisadas, objetos para fotografía o cocina) abren vías de exploración creativa.

A tu hijo adolescente le puede gustar jugar a:
- Mecanos y construcción de maquetas.
- Juegos de mesa de estrategia.
- Juguetes científicos y de experimentación.
- Vehículos teledirigidos.
- Video juegos.
- Juegos electrónicos.
- Juegos de construcción.
- Juegos matemáticos complejos.
- Juegos de rol.
- Modelo anatómico o globo terráqueo, si está interesado por el conocimiento.
- Kits STEM avanzados (robótica, programación por bloques y electrónica creativa).
- Impresión 3D y modelado digital básico.
- Instrumentos musicales, controladores MIDI y apps de producción.
- Juegos cooperativos y escape rooms de mesa para fortalecer la colaboración.
- Actividades artísticas: lettering, acuarela, collage, fotografía y edición.
- Deportes y equipamiento outdoor (patinetes, slackline, material de escalada indoor con supervisión).
- Juegos narrativos y de deducción social para grupos grandes.
- Libros, cómics y novelas gráficas afines a sus intereses.
También puedes regalar instrumentos y equipamiento deportivo, porque es una edad en la que las aficiones se definen
Para facilitar el consenso en fechas de regalos, muchas familias aplican la regla de los 4 regalos: 1) algo que deseen, 2) algo que necesiten, 3) algo para leer y 4) algo para llevar. Esta pauta evita la sobreabundancia y prioriza elecciones conscientes y variadas.

Cómo elegir juguetes para adolescentes: pensando en la seguridad
Recuerda que es conveniente tenerla en cuenta también cuando crecen: marcado CE, supervisión de juguetes eléctricos (si el niño tiene menos de 13/14 años), selección cuidadosa de contenidos digitales para evitar sobreexposición a los que son inadecuados. Ten cuidado también con el uso de vehículos teledirigidos, los niños de menos de 12 años pueden no tener la destreza suficiente.
Amplía la mirada de seguridad con criterios prácticos: el juguete debe ser resistente y duradero, sin bordes cortantes ni piezas que se desprendan con facilidad. Comprueba que el embalaje indique claramente fabricante/distribuidor y advertencias (por ejemplo, piezas pequeñas no recomendables). Elige materiales no tóxicos y prioriza procesos responsables con el medio ambiente.
En contenidos digitales, apóyate en la clasificación PEGI para edad y descriptores (violencia, miedo, lenguaje soez, compras integradas, juego online). Activa controles parentales, deshabilita compras in-app y configura la privacidad en consolas y móviles. Hablad en familia sobre juego online, ciberacoso y tiempos de uso: negociar horarios realistas, pausas activas y espacios libres de pantallas favorece un equilibrio saludable.
La seguridad también es social y emocional: evita juguetes bélicos o que refuercen estereotipos (sexistas, racistas o discriminatorios). Fomenta propuestas inclusivas y abiertas al gusto de cada adolescente, y recuerda que compartir la decisión de compra reduce conflictos y mejora el compromiso con el juego.

Si apuestas por radiocontrol, drones o patinetes eléctricos, revisa normas de uso de tu zona y establece reglas claras de espacios y protecciones (casco, rodilleras, gafas). En manualidades y ciencia, delimita el área de trabajo y supervisa el uso de herramientas y reactivos siguiendo las instrucciones del fabricante.

Finalizo recordando que sus intereses siempre ‘van por delante’ cuando escojas lo que les vas a regalar. Tómate tu tiempo, y visita diferentes tiendas y superficies comerciales, permite que te acompañe (la sorpresa a estas edades no es tan determinante) y que sugiera, aunque la compra la realices a solas en otra ocasión. Y no olvides revisar nuestros contenidos recomendando juguetes para bebés, niños pequeños, y niños de 6 a 10 años.
Como pautas generales que siempre suman: piensa en pocos juguetes pero muy jugables y variados; rotarlos evita el aburrimiento; valora la calidad sobre la moda; permite que integren hobbies reales (música, deporte, cocina, fotografía); y dedica tiempo a jugar con ellos, porque el mejor regalo sigue siendo tu presencia. Imágenes — (Primera) fivehanks, (Tercera) brookfieldlibrary (Última) Darien Library.