Cómo estimular la autonomía de los niños

los niños son individuos únicos con su propio carácter, temperamento, sentimientos, gustos y sueños. Fomentar la autonomía conduce a la auto-determinación e independencia.

Uno de los principios básicos del desarrollo debería ser dejar a los niños elegir entre diversas actividades en base a sus propios intereses. Y es que elegir es importante para ellos, y dejarles hacerlo libremente les ayuda a crecer. Recuerda que los niños son individuos únicos con su propio carácter, temperamento, sentimientos, gustos y sueños. Fomentar la autonomía conduce a la auto-determinación e independencia.

Los padres podemos proporcionar oportunidades a nuestros hijos para tomar decisiones y asumir la responsabilidad desde que son pequeños. Enseñar, a continuación, a dar un paso atrás, les permiten explorar, cometer errores y aprender de sus errores. Eso sí, ten en cuenta que fomentar la autonomía requiere mucha paciencia, por lo que es necesario planificar  y ser muy flexible. 

Consejos para estimular y fomentar la autonomía de los niños

#1 – La confianza es clave 

La autonomía es mucho más que crecer, ha que implica ganar confianza en uno mismo para hacer ciertas cosas y llegar a ser independiente, así como la capacidad de actuar y de pensar por uno mismo. Al convertirse en autónomo, y por lo tanto ser más independiente de sus padres, el niño desarrolla así su autoestima mediante la creación de una vida interior rica y estable que le ayudará a prevenir el aburrimiento y deshacerse de su dependencia a los demás.

Al ayudar a nuestros hijos a desarrollar su autonomía, los padres están demostrando que confía en su hijo, y que se sienten orgulloso de sus logros. Esto implica dejarle ejercer su libertad al tiempo que lo protegemos. En este sentido, los padres a menudo tendemos a hacer cosas con la intención de ayudar a nuestros hijos, para apresurar las cosas, o porque pensamos que nuestro hijo no será capaz de realizar la tarea solo. En el fondo, lo cierto es que tenemos prisa y/o nos falta paciencia. En cualquier caso, esto, lejos de ayudar al niño, lo que hace es restarle oportunidades de aprender y de crecer.

#2 – Los niños deben tener su propia rutina

Dale a tu hijo pequeñas tareas para hacer solo todas las mañanas. Desde muy pequeños son capaces de interiorizar pequeñas rutinas y de hacerlas él mismo y sin que medien premios o castigos. Recoger sus cosas, lavarse los dientes, vestirse, calzarse, ponerse el abrigo o abrocharse los botones del babi o hacer la cama son algunas de las tareas que pueden hacer los niños. Para algunas habrá que esperar un poco, pero otras las pueden empezar a hacer desde los dos años. Estas tareas deben plantearse como un signo de confianza y un privilegio, y no como una obligación impuesta.

#3 – Deja que haga las cosas por sí mismo

Es importante incorporar al repertorio de frases que les decimos todos los días a los niños la siguiente: Puedes hacerlo tú solo. Los niños piden ayuda para muchas cosas, y muchas son capaces de hacerlas solos y otras les costará trabajo hacerlas. En cualquier caso, es importante que lo intenten, que lo hagan y, sobre todo, que se sientan capaces de hacerlo. Si cada vez que nos piden ayuda para hacer un puzle, abrocharse la camisa o hacer un dibujo vamos y se lo hacemos no estamos ayudándoles a hacerlo, estamos facilitando el éxito del resultado final obviando el hecho de que no lo han hecho los niños y haciéndoles cada vez más dependientes e inseguro.

#4 – Regálale sus propios útiles de limpieza

Para animar a nuestro hijo a participar en las tareas del hogar es muy interesante comprarle sus propios útiles de limpieza, de pequeño tamaño o tipo juguete. Poco a poco se acostumbrará a ayudar y tomará responsabilidades. Además, le resultará muy divertido y se lo tomará de forma positiva. Además, poco a poco se irá haciendo responsable de recoger y colocar su espacio.

#5 – Relájate ante el desastre

Que los niños aprendan a hacer las cosas solos puede dar lugar a situaciones bastante estresantes, no solo por la espera y la repetición, sino también porque para aprender a hacer algunas cosas ensucian muchísimo. Relájate y tómatelo con calma. Es necesario y normal.

#6 – Proponle al niño retos nuevos

Los retos le ayudan al niño a explorar nuevas posibilidades y a superar sus limitaciones. Además, los retos son divertidos. Eso sí, es importante proponer retos que pueda superar, aunque le cuesten esfuerzo. Aunque es importante aprender a tolerar la frustración, de lo que estamos hablando ahora es, precisamente, de que el niño saboree el éxito como un premio al esfuerzo.

#7 – Anímale en sus ideas

Trata de no interrumpir el impulso creativo de tu hijo o de oponerte sistemáticamente sus ideas. De lo contrario, podría ser reacio a tomar iniciativas. Anima a tu hijo a afrontar riesgos pequeños, a probar cosas nuevas o a cambiar las estrategias. Tú eres su guía hacia el éxito. Laos errores también deben ser percibidos como lecciones de vida o como nuevos retos que superar.

#8 – Enséñale a asumir su responsabilidad

Que un niño sea pequeño no significa que no pueda asumir la responsabilidad de las acciones específicas.

Si lo deseas, puedes aportar más ideas para fomentar la autonomía de los niños en los comentarios.

 


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