Cómo ha evolucionado la paternidad en los últimos años, ¿se implican más los papás?

Hasta no hace mucho se tenía en mente que el papel de la crianza de los hijos era absolutamente de la madre. El padre, una figura más severa y más distanciada emocionalmente de los hijos parecía que funcionaba bien, pero la realidad es que esto solo ha provocado grandes carencias en los niños, ahora siendo adultos. Carencias emocionales que se podrían haber evitado con un manejo diferente de la crianza.

Los padres desde siempre han tenido y tienen, un gran papel en la crianza de sus hijos. Son necesarios para que los pequeños tengan un desarrollo emocional estable. Afortunadamente, parece que esto empieza a cambiar y que en las familias se empiezan a dar cuenta de la importancia de ambos progenitores (por igual en la educación de los hijos).

El cambio en la crianza

Antiguamente y con un pensamiento machista y obsoleto de muchas personas, se creía que lo correcto era que el hombre llevara el dinero a casa y que la mujer se encargase de la casa y de los niño, vetando toda su capacidad de mujer y persona. Esto, ya no es así y no debería serlo en muchas partes de nuestro mundo actual. La mujer a la incorporación del mundo laboral ha hecho que las familias deban reestructurar sus roles y que además, la sociedad se dé cuenta de la importancia de los hombres y de las mujeres en la crianza de los niños.

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No es algo de extrañar que en muchos hogares actuales sea la mujer la única figura que aporte dinero al hogar y que el hombre sea el que se encargue de la casa y de los niños… Y esto, por supuesto, no le restará virilidad, más bien todo lo contrario. Un hombre que sabe cuidar de sus hijos, de su hogar, de su pareja, que sale a trabajar, que sabe la importancia que tiene su figura en la vida de sus hijos… Sin duda es un hombre con todas las letras que se preocupa por el bienestar de su familia.

El papel del padre en la crianza de los hijos

La crianza de los niños es una de las tareas más formidables que un padre nunca tendrá, es la parte más importante de su vida. Es difícil, pero es lo más bonito que conocerá jamás. Los niños son el mejor regalo para los padres, y verles crecer e influir en su desarrollo es el mejor privilegio que los padres pueden tener. Es por eso que los padres deberán tener en cuenta la importancia de su relación afectivo-emocional con sus hijos. Los padres pueden contribuir a que puedan tener una vida exitosa.

Si un padre colabora adecuadamente en el desarrollo de sus hijos, entonces estos podrán crecer y vivir de forma responsable, podrán convertirse en adultos de éxito.

Los padres no deben prestar apoyo a la madre en ningún momento, es decir, ellos tienen la misma responsabilidad que la madre en la crianza de los hijos en todos los aspectos. Los padres, al igual que la madre deberán cuidar a los hijos, ofrecerle seguridad en su desarrollo, transmitir valores y poner límites. Los padres y las madres deberán ir encaminados por el mismo sendero en la educación de sus hijos, para que los niños vena en sus padres coherencia y un apoyo incondicional.

El padre es y será siempre una figura de apoyo y seguridad para sus hijos, algo que sin duda interferirá directamente en la personalidad de los hijos, en la confianza que tengan en sí mismos y en el mundo que les rodea. Los niños necesitan tener una buena relación con sus padres para desarrollarse en el mundo. Necesitarán compartir tiempo de calidad diario con sus padres, tener un espacio seguro donde puedan sentirse protegidos y queridos de forma incondicional.

Con autoridad, pero sin miedos

Los roles han cambiado en la figura paterna. Hasta no hace mucho se pensaba que tener autoridad en la vida de los hijos era que sintieran miedo cuando el padre hablaba. Pero el miedo no educa, ni tampoco promueve una buena autoridad, es más, es preocupante cómo este miedo interactúa de forma negativa en la vida de los niños. En muchas ocasiones sigue ocurriendo que la figura del padre se limita a poner orden con miedo, siendo esta una dinámica familiar que aún se practica…

Afortunadamente, esta visión radical de la paternidad empieza a cambiar y a tener una visión adecuada para el buen desarrollo de los niños. Los padres entienden que el miedo no educa y además, la autoridad solo se puede conseguir a través del amor y la comprensión de las necesidades de los hijos. La firmeza no está acompañada de gritos y malos modos, puesto que esto último solo muestra la debilidad y el no saber hacer ante una crianza.

Las tareas en los hogares se reparten de forma indistinta entre padres y madres, algo que sin duda a los niños les beneficiará enormemente. Los padres ahora tienen en cuenta el cuidado diario de los niños, en su cuidado físico pero también en su desarrollo emocional. Las labores familiares no tienen que ver con el género de los padres y sí con el buen desarrollo de los hijos, porque ellos, son lo primero para cualquier padre o madre.

Y tú... ¿eres un padre igualitario?

El valor del padre

Sí, el padre tiene un gran valor en el desarrollo de los niños y además, su figura puede tener un gran impacto en el desarrollo de la personalidad tanto de sus hijos como de sus hijas. Un padre distante emocionalmente o que no se involucra en la educación de sus pequeños dejará un gran vacío emocional en la vida de sus hijos, haciendo que sufran y que se conviertan en personas inseguras y con tendencia a padecer ansiedad.

La fortuna, es que cada vez los padres están más concienciados de la importancia que tienen en el desarrollo de sus hijos, en que deben de ir de la mano de las madres, que ambos tienen el mismo peso en la crianza y educación de sus hijos, desde el momento en que los niños nacen y están en sus brazos por primera vez.


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Familia

Maria Jose Roldan

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto... Ver perfil ›

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