Cómo hacer de tu hijo un pequeño escritor

Promover la escritura en los hijos

La escritura perfectamente puede ser la profesión que tu hijo desarrolle en el futuro, o un punto esencial de muchas carreras, pero a parte de los beneficios laborales que se puedan tener del hecho de dominar el arte de plasmar las ideas en papel, la escritura constituye un beneficioso estimulo para el desarrollo intelectual de los hijos, por lo que impulsarlos a que escriban lo que piensan desde la más temprana edad es una excelente forma para enriquecer su idioma, capacidad de comprensión, lenguaje, sensibilidad, aplicación, y hasta la facilidad de razonamiento. 

Escritura desde los primeros meses

Por su puesto que no se puede pretender que un bebé de meses tome un lápiz y comience a escribir, pero ya desde esta edad se lo puede estimular para que en el futuro sienta atracción por la escritura, esto es posible gracias a los clásicos cuentos de la infancia, que pueden contársele al niño a la hora de dormir, y cuidando especialmente que la narración sea atractiva y variada, alternando los tonos de voz y marcando bien los énfasis, que irán calando en la cabecita de tu bebé y le ayudarán a comprender el idioma y las expresiones mucho más rápido.

Tan solo ten en cuenta que los niños familiarizados con la lectura y la escritura pueden ingresar al colegio con el conocimiento de hasta unos 30 millones de palabras, que fácilmente podrá comprenderlas, reproducirlas y utilizarlas cuando las vuelva a ver o escuchar.

El dibujo como antecedente

Pero algo que si pueden hacer los niños pequeños que aun no dominan la escritura es el dibujo. Ya sean los clásicos personajes con un redondel como cabeza y unos palitos como cuerpo, o directamente unas simples rayas, el hecho de incitar a que tu hijo dibuje el personaje del cuento que le acabas de leer,  a la familia o a la mascota, está contribuyendo a que tome gusto y practica por el plasmar una idea sobre el papel.

Y una vez alfabetizados…

Cuando tu hijo ya comience a trazar sus primeras letras, y pueda escribir palabras y oraciones completas, es el momento de estimularlo a que escriba de todas las formas posibles: pidiéndole que reinvente una historia, que nos ayude a escribir la lista del supermercado, motivándolo a que se exprese de la mejor forma posible al realizar su tarea escolar, y sobre todo dándole el ejemplo de los beneficios y placer que puede proporcionar la actividad de la escritura.

Más información: El segundo idioma en los ninos


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Aprendizaje

Martin Bruno

Especializado en Literatura Digital en la Universidad de Barcelona, he descubierto en el campo de la redacción y la comunicación on-line el... Ver perfil ›

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