Cómo hacer masa casera para conservar las huellas de tu bebé

Todo el mundo sabe que el tiempo pasa tan rápido que a veces no nos damos ni cuenta. A partir de cierta edad, los años parecen convertirse en meses. Y cuando te conviertes en padre o madre, esto parece que sucede aun más deprisa.

Es posible que pases todo tu embarazo, deseando que llegue el momento de ver a tu bebé. Parece que los meses se hacen eternos, especialmente en las últimas semanas, cuando el embarazo se hace muy pesado y te puede el ansia.

Y de repente llega el día en el que conoces al amor de tu vida, tan pequeñito y tan delicado tu bebé. Las primeras semanas son contradictorias. A veces parece que el tiempo vuela y otras, cuando estás agotada, parece como si el reloj se hubiese parado.

Y un día cuando menos te lo esperas, tu bebé está caminando. Entonces te paras a mirar las miles de fotos que guardas en tu móvil y de das cuenta de el tremendo cambio y la evolución que ha sufrido tu hijo.

Es por esto, por lo que se hace tan importante conservar momentos especiales, que nos recuerden esas primeras veces. Especialmente hoy en día, ya cada vez es más común que saquemos las fotografías con el móvil y no nos preocupemos de crear álbumes, como hacíamos hace algunos años.

Esas fotografías tan fantásticas que tenían el encanto de la improvisación, es maravilloso ver un álbum de fotos familiar. Hoy, tenemos la posibilidad de crear recuerdos tan especiales como esas fotografías y en formatos especiales.

Uno de ellos es conservar las huellas de los pies de nuestros bebés. Es una forma preciosa de recordar cómo un recién nacido se convierte en un niño o niña, a través de sus cambios físicos. Existen diversas formas de guardar las huellas, ya sea con pintura o con fotografías.

O puedes hacerlo de forma tridimensional, que es mucho más realista y divertido de realizar. En el mercado puedes encontrar packs preparados para este uso, pero siempre es mucho más especial hacerlo de forma casera.

Ingredientes para hacer masa casera de sal

  • 1 taza de harina
  • Agua tibia
  • 1 taza de sal
  • Colorante alimentario
  • 1 cucharada de aceite

Preparación de la masa casera de sal

Coloca la sal en un cuenco y ve añadiendo agua tibia poco a poco, hasta que se disuelva por completo o hasta que a penas queden cristales de sal. Ahora añade la taza de harina y la cucharada de aceite y mezcla bien. Deberás añadir agua hasta conseguir que quede homogénea. Si queda muy seca añade más agua, si queda muy pegajosa, mas harina.

Una vez que esté preparada, añade el colorante alimentario del color que prefieras. Puedes dividir la masa si quieres hacer más de una huella, haz bolas y separa en tantas partes como quieras.

Extiende bien la masa casera de sal, puedes ayudarte de un rodillo de cocina o una botella lisa. Es importante que la masa tenga al menos 2 centímetros de grosor, para que sea más resistente.  Crea la forma que más te guste, un corazón, un círculo, una luna o una nube, lo que tú prefieras.

Imprimir las huellas

Ahora solo queda aplicar las huellas de los pies de tu bebé sobre la masa. Si el bebé es recién nacido, sostenlo tu misma sobre la masa y que tu pareja te ayude, plantando la huella sobre la masa casera de sal hasta que quede marcada. No será necesario apretar mucho ni el bebé se hará daño, es muy blandita.

En caso de que tu hijo o hija sea más mayor, puedes sentarlo y acercarle la masa para que el mismo plante el pié. Conforme crezcan, más divertido será para ellos hacer las huellas de sus pies.

Si quieres colgarlo por ejemplo, con un lazo, haz un agujerito en la parte de arriba, lo suficientemente amplio para poder meter el lazo que quieras usar. Mete al horno a una temperatura muy baja, unos 100º, durante 2 o 3 horas. Deja enfriar bien, y ya tienes la impresión de las huellas de tu bebé.

No olvides marcar la fecha y su nombre en una esquina, puedes hacerlo con un palillo de cocina. Si lo haces cada año, tendrás un recuerdo precioso de las huellas de los pies de tus hijos. Y a medida que ellos crezcan, les encantará colaborar en la fabricación de la masa, ya que es muy fácil y pueden hacerlo prácticamente solos.

Incluso, en lugar de tintar la masa casera de sal con colorante alimentario, puedes dejarla sin color y cuando esté bien seca, pueden pintarla ellos mismos. Seguro que lo pasarán genial y tu disfrutarás comparando como eran y como son, las huellas de tus hijos.

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Manualidades

Soy Toñy, mamá primeriza de un pequeño terremoto, con él aprendo y disfruto cada día. Curiosa e inconformista, dedico mi tiempo libre a investigar sobre la maternidad y crianza. Apasionada de la lectura en todos sus géneros, aprendiz de escritora, tejedora compulsiva y amante de la buena cocina.

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