Cómo poner un fular portabebés

Usar un fular portabebés aporta multitud de beneficios tanto para el bebé como para la madre. Desde favorecer la postura natural del bebé hasta reducir su llanto, o fortalecer el vínculo entre el bebé y su portador. Usar un portabebés es beneficioso emocional, cognitiva y físicamente. Pero si nunca has usado un fular portabebé todo es nuevo y desconocido. ¿Cuál elegir? ¿Cuándo empezar a usarla? ¿Es seguro para el bebé? ¿Cómo ponerse un fular portabebés?

Una de las dudas más frecuentes, además de qué modelo comprar, es cómo ponerse el fular correctamente. No es tan difícil como pueda parecer al principio, aunque es normal sentir cierta inseguridad pensando en el bienestar del bebé. Vamos a describir de manera sencilla el proceso para disipar las inseguridades que puedas tener.

Cómo ponerse un fular portabebés bien

Bebé enrollado con madre

Hay muchos tipos diferentes de fulares de tela disponibles. Los más comunes son los que están hechos de una sola pieza con la que te envuelves para formar los bolsillos que sostendrán a tu bebé. Es fundamental que el fular esté correctamente sujeto para que sea seguro y cómodo para ambos. Normalmente los fulares portabebés llevan una etiqueta o un papel para ayudarte a ponerte el fular correctamente. Vamos a ver algunas nociones básicas para ponerse un fular portabebés bien:

Encuentra la parte central de tu fular, muchos tienen una etiqueta o un marcador para localizarlo fácilmente. Colócalo en el centro de tu torso y envuélvelo alrededor de tu espalda, cruzando los dos extremos del fular por la parte de atrás. Tira cada extremo del fular sobre tus hombros asegurándote de que la tela del fular se distribuya uniformemente sobre ellos. Pasa ambos extremos del fular detrás de la parte que se encuentra sobre tu estómago, cruza los extremos por la espalda antes de atarlos bien en la parte delantera. Madre con tela para llevar a bebé

Localiza la parte del fular que forma la parte interior, la más cercana a tu pecho. Coge a tu bebé y apóyalo en el hombro opuesto a esa parte interior. Coloca una de las piernas del bebé en esa zona, luego estira del fular hacia arriba y sobre la parte inferior asegurándote de que suba por el muslo hasta las rodillas. Coloca de la misma manera la otra pierna. Las piernas de tu bebé deben formar una especie de letra ‘M’, esto quiere decir que sus rodillas tienen que estar más altas que su parte inferior para que las cavidades de la cadera se coloquen en la posición correcta durante su desarrollo.

Pasa ambas piernas de tu bebé a través del trozo horizontal que forma el fular, y luego tira de él hacia arriba sobre su espalda. Asegúrate siempre de que el fular estire de tal manera que sus piernecitas sigan formando una ‘M’. Si dejas que las piernas de tu bebe cuelguen demasiado bajas, corres el riesgo de que padezca una afección conocida como displasia de cadera infantil. Esto podría provocar molestias al niño o la niña, e incluso cirugía para corregirlo.

Si tu bebé todavía es demasiado pequeño y no sostiene su propia cabeza, gírala levemente hacia un lado y permite que un poco de tela del fular pase sobre parte de su cabeza para sostenerla cómodamente. Es importante que no cubras demasiado o completamente su cabeza porque podría ser peligroso. Asimismo asegúrate de que tenga espacio suficiente para que corra el aire y pueda respirar sin mayor dificultad.

Mano de bebé cogiendo un dedo

Una vez colocado tu bebé, comprueba que se cumplen los siguientes cinco puntos de seguridad:

  1. Tu bebé está bien sujeto y sin peligro de que pueda caerse
  2. Lo tienes a la vista en todo momento, es decir, aunque se mueva no puede esconderse dentro del fular. Si en algún momento lo pierdes de vista podría ser peligroso
  3. Asegúrate de que lo tienes lo suficientemente cerca como para poder darle un beso cuando quieras y sin esfuerzo. Que el bebé sienta tu amor, además de tu calor y tu corazón, es my importante para su bienestar y para vuestro vínculo.
  4. Vigila siempre que su barbilla no esté cerca de su pecho, esa postura podría ser perjudicial y podría impedirle respirar correctamente.
  5. Lo más importante para su bienestar es que te asegures de que su espalda está correctamente apoyada, junto con la cabeza y el cuello, es la parte más sensible de su pequeño cuerpo y hay que protegerla bien.

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