Cómo preparar la vuelta al trabajo después de ser madre

Volver al trabajo después de ser madre, suele ser algo estresante y doloroso para cualquier mujer, especialmente cuando se es madre primeriza. Los hijos te cambian la vida por completo, tus prioridades se transforman y tu visión de la vida cambia por completo, al menos durante los primeros meses. Por este motivo, cuando la baja por maternidad está llegando a su fin o por cualquier otro motivo, tienes que volver a trabajar, llega la hora de enfrentarse a todos esos sentimientos desconocidos.

Para que la vuelta al trabajo resulte menos estresante, es muy importante que la planifiques con tiempo. De esta manera, tú misma podrás ir asumiendo las nuevas responsabilidades sin volcar en tu bebé toda tu ansiedad y preocupación. Sobre todo, es fundamental que tu hijo no sufra las consecuencias de tu estrés, ya que esto podría influenciar negativamente en la salud de tu pequeño.

Aunque cada familia se organiza de un modo distinto, las pautas deben ser similares en todos los casos. Siguiendo estos trucos, la vuelta al trabajo será menos traumática tanto para ti como para tu bebé.

Planifica la vuelta al trabajo con varias semanas de antelación

Aparcar a un lado lo que te preocupa, no te servirá para nada más que aumentar la ansiedad y la preocupación. Sabes que pronto tendrás que reincorporarte al trabajo, por lo tanto, sabes que tus rutinas cambiarán. Es fundamental que las semanas previas vayas preparando tu vuelta al trabajo, así, tu hijo no sufrirá tu ausencia repentina y tu no sufrirás por la separación de tu bebé.

Lo más conveniente, es que comiences a trabajar el desapego con tu bebé de forma progresiva. Intenta salir a caminar, a hacer la compra o a practicar tus actividades favoritas, sin la compañía de tu hijo. De esta forma, podrás acostumbrarte poco a poco a separarte de tu bebé. Esto también ayudará a tu hijo, que se acostumbrará a estar con otras personas sin sufrir la ansiedad por tu ausencia.

Elige a la persona que cuidará de tu hijo

Muchas familias cuentan con la ayuda inestimable de los abuelos, para poder conciliar la vida laboral con la familiar. Aunque otras muchas, no tienen esta posibilidad por distintos motivos y tienen que recurrir a profesionales o centros de educación infantil. Sea cual sea tu caso o tus circunstancias, es importante que el proceso sea paulatino y tu hijo conozca y se acostumbre a su nuevo cuidador.

Aunque se trate de un familiar y tu hijo lógicamente lo conozca, es necesario que pase tiempo a solas con esa persona, poco a poco. No es lo mismo jugar con abuela con mamá delante, que pasar 6 horas con la abuela sin que mamá esté presente.

Organiza las tareas domésticas y planifica las comidas

Cuando vuelvas al trabajo, tus rutinas volverán a sufrir importantes cambios y tendrás que volver a acostumbrarte a la falta de tiempo. Para muchas personas, no llevar al día las tareas domésticas supone un estrés añadido. Lo mismo ocurre con las comidas y la organización de las diversas tareas. Si este es tu caso, no esperes al último día ya que sumarás tensión y ansiedad a tu nueva situación.

Planifica con tu pareja las diversas tareas y si es necesario, crea un calendario donde cada uno tenga sus tareas asignadas. También es importante organizar las comidas y la compra para mantener una alimentación saludable desde el primer momento. Para ello, es necesario que dediques un tiempo a crear diferentes menús semanales, así podrás tendrás más fácil hacer la lista de la compra.

Recuerda que las tareas domésticas pueden esperar, que tu casa no te echará de menos ni te estará esperando emocionada cada día. Sin embargo, tu hijo si lo hará y deseará que pases tiempo con el, jugando, dando un paseo, en el parque o pasando tiempo de calidad juntos.

Pronto te acostumbrarás a esta nueva situación y te harás a las nuevas rutinas, lo importante es hacerlo sin agobios y con el menor estrés posible.


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