Cómo saber si mi bebé tiene cólicos

bebé llorando con vestido blanco

Los cólicos en  recién nacidos son un trastorno muy frecuente. Se llama cólico cuando se dan tres condiciones juntas: el bebé llora desconsoladamente durante más de 3 horas al día, el pequeño llora tres días o más y además durante al menos 3 semanas consecutivas.

Y siguiendo con los treses… El problema parece afectar a uno de cada tres bebés, en el primer trimestre de vida.

Una curiosidad es que les ocurre más a los niños que toman leches artificiales que no a los que maman del pecho.

¿Cuáles son los síntomas del cólico en el recién nacido?

recién nacido llorando con la cara roja

  • Crisis de lágrimas: son prolongadas y muy intensas;
  • tiene marcas rojas en la cara del esfuerzo de llorar;
  • tiende a doblar las piernas hacia el pecho;
  • abdomen rígido y a veces hinchado;
  • el pequeño arquea su espalda y aprieta sus puños.

Les suele pasar más por la noche y es más común a partir de la sexta u octava semana de vida. A los 3 o 4 meses de vida ya no tienen tantos cólicos.

Como madre del bebé, ¿tienes que evitar alimentos que provoquen gases?

Brócoli Orgánico Comida Vegetal Verde

La dieta de la madre no afecta a los cólicos del recién nacido. La leche materna es un producto sanguíneo, es decir, deriva de sangre. Esto significa que solo las sustancias que se encuentran en la sangre pasaran a la leche. La comida no es uno de ellos.

En la lactancia materna están prohibidos el alcohol, el tabaco y las drogas. Recordemos que estos sí que pasan a la sangre, luego a la leche y por último, llegan al bebé. Es por eso que hay que tener cuidado y tomar solo aquellos medicamentos compatibles con la lactancia. Por tanto, eliminar los alimentos que teóricamente pueden aumentar el aire del recién nacido como brócoli, repollo, repollo o frijoles, es inútil.

¿Qué se debe hacer en caso de cólicos?

El primer paso es tratar de entender las causas de la crisis de llanto. Hay que excluir si tiene hambre, sueño o si es hora de cambiarle el pañal.

  • Mantén la calma: aunque todas las madres sufrimos cuando nuestro pequeño empieza a llorar, tenemos que recordar que captan nuestras emociones. Podría empeorar si nos nota nerviosas.
  • Trata de expulsar  el aire  del vientre del pequeño: una forma de hacerlo es doblar las rodillas del bebé hacia su pecho.
  • Si el problema es que ha estado muchos días sin defecar, puedes intentar estimularlo, pero SOLO bajo el estricto consejo del pediatra.
  • Masajear el abdomen: los movimientos deben ser circulares. Hay que hacer presión, pero obviamente, sin apretar demasiado.
  • Sostenlo en tus brazos. El contacto físico es muy reconfortante para un niño desesperado, no le calmará el dolor, pero se sentirá mejor.
  • Modifica la leche: en caso de constatar intolerancia a la lactosa o a las proteínas de la leche, el pediatra puede sugerir sustituirla por leche de soja o arroz.

Hay medicamentos contra los cólicos para bebés que el pediatra puede recetarte. Son medicamentos antiespasmódicos, antigases, sedantes o productos que reducen el tamaño de las burbujas de gas en los intestinos, facilitando la eliminación.

Los probióticos como los Lactobacillus casei pueden ser efectivos.

Los tés, como hinojo, toronjil o manzanilla, los debe recetar el pediatra.

Causas de la aparición de cólicos

Los investigadores aún no han podido identificar las causas exactas de estos trastornos dolorosos o el mecanismo que los desencadena. La hipótesis más nombrada es la que involucra la aerofagia, ligada a la ingesta excesiva de aire durante el llanto y la alimentación, y la flatulencia, ligada a la fermentación intestinal de la leche materna. El problema es una acumulación de aire en los intestinos  que provoca dolor y, por tanto, la crisis del llanto.

Pero también hay quienes creen que tienen un origen psicosomático y representan una suerte de descarga emocional del recién nacido. Otros factores predisponentes parecen estar relacionados con la incapacidad del bebé para eructar después de comer, y con la exposición al humo del cigarrillo, tanto durante la vida intrauterina como después del parto.

Otras causas de cólicos son la intolerancia a la lactosa o proteínas contenidas en la leche y la peristalsis. Los intestinos de un niño tardan un tiempo en madurar y pueden tener dificultades. Si tienen problemas para evacuar también puede causarles dolor en el vientre.


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