Cómo tener una mejor disciplina en casa

Cuando se tiene una buena disciplina en casa el comportamiento de los niños mejora casi de forma automática. Los padres deben saber cómo disciplinar a sus hijos para que en casa todo funcione correctamente, y también fuera de ella.

Los padres quieren estar felices al lado de sus hijos, que sean respetuosos y que sean respetados por los demás. Solo de esta manera serán capaces de encontrar su lugar en el mundo de forma exitosa.

Pero ningún niño llega al mundo con instrucciones bajo el brazo y a veces a los padres, les cuesta mucho poder entender cómo se tienen que comportar o qué deben hacer para que sus hijos puedan ser niños bien disciplinados. Para que los niños tengan un buen comportamiento, necesitarán de ti amor y cariño, respeto y mucha paciencia… Pero también, que utilices las técnicas más efectivas de disciplina y que sepas también, cuándo ha llegado el momento de pedir ayuda a un profesional.

La disciplina en el hogar

Cuando se habla de disciplina es el proceso de enseñanza a los hijos, para que aprendan qué comportamiento es adecuado y cuál lo es. empiezan a entender qué está bien de lo que está mal.  Básicamente, la disciplina se basa en establecer normas y límites para que los niños cumplan, porque de esta manera se sentirán seguros y también, sabrán qué es lo que se espera de ellos en cada momento.

Todos los padres se pueden sentir frustrados en la educación que le dan a sus hijos, esto es totalmente normal. Por eso cada vez resulta más importante educar a los hijos de una forma, en la que no se imponga demasiada autoridad ni tampoco demasiada permisividad. Se necesita autoridad con flexibilidad y que los niños conozcan que todos los comportamientos tienen consecuencias, tanto positivas como negativas… y que son ellos quienes tienen el control para escoger un comportamiento u otro, y tener unas consecuencias u otras.

La responsabilidad de cualquier padre o madre es guiar a los niños para que se conviertan en personas autosuficientes, que respeten a los demás y se respeten a ellos mismos, que tengan un buen autocontrol y entiendan sus propias emociones y las de los demás.

Qué tipo de disciplina impartes en tu hogar

Es necesario que sepas qué tipo de disciplina impartes en tu hogar, porque solo de esta manera podrás saber si realmente necesitas hacer cambios para que todo funcione mejor dentro del núcleo familiar. Hay algunos estilos de crianza que imparten una disciplina errónea y es necesario que aprendas a identificarlo.

  • Estilo de crianza autoritario flexible. Esta es la forma más efectiva de crianza con buena disciplina. Los padres saben qué quieren de sus hijos y los niños también son conscientes de ello, existen unas consecuencias claras y los padres saben ser cariñosos con sus hijos aunque se deban aplicar consecuencias. Permite la flexibilidad y una resolución colaborativa en los problemas por lo que el niño siente cierto control en sus desafíos de conducta.
  • Estilo de crianza autoritario intransigente. Aunque tiene las expectativas y consecuencias claras, muestra poco afecto hacia los hijos y solo hay ‘orden y mando’ en el hogar. No se hablan el por qué de las cosas y los niños deben acatar la voluntad del adulto. Esta es una forma poco efectiva de educar y generalmente causa problemas emocionales y de conducta en los niños.
  • Estilo de crianza permisivo o negligente. Muestra mucho afecto hacia sus hijos pero no existen normas ni límites en el hogar. No hay disciplina porque los padres no quieren confrontarse con los hijos, por lo que los niños hacen y deshacen cómo quieren. Controlan a sus padres y les manipulan a su antojo. Esta crianza es poco efectiva y además tendrá consecuencias negativas iguales que el estilo de crianza autoritario e intransigente.

Ahora, una vez que has descubierto qué tipo de crianza impartes en tu hogar, ha llegado el momento de que reflexiones sobre los cambios que debes realizar por el bien de tus hijos y el tuyo propio.

Mejorar la disciplina en el hogar

Es necesario tener en cuenta que cuando se disciplina a los niños hay que tener en cuenta su temperamentos su capacidad de entendimiento y también el máximo respeto que debes tener hacia su persona. Para que los niños interoirocen las normas deberás respetarles y amarles al mismo tiempo que aplicas las consecuencias (que vayan acorde al mal comportamiento y que no sean demasiado exageradas).

Cuando se hayan aplicado las consecuencias, no es necesario seguir ‘sermoneando’ al niño, lo que será necesario es guiarle para que realice una buena actividad y que en el futuro sepa qué debe hacer y cómo hacerlo correctamente.

Algunos consejos para trabajar la disciplina diaria en casa son:

  • Premia el buen comportamiento. No solo te dijes en los malos comportamientos, si quieres reforzar los buenos comportamientos deberás tenerlos también en cuenta. Reconoce lo que hace bien tu hijo y así le motivarás para que lo haga de nuevo. Felicita a tu hijo cuando tenga un comportamiento deseado.
  • Permite las consecuencias naturales. Las consecuencias naturales son las mejores maestras para los niños. Si tu hijo hace algo mal deja que experimente el resultado de ese comportamiento (siempre vigilando su seguridad personal). Hay veces que no hace falta discutir lo que ha pasado. Por ejemplo, si un niño rompe un juguete ya no lo tendrá para jugar. Si un adolescente no echa la ropa sucia al cesto, no la tendrá lavada o si no hace la cama, se acostará con la cama sin hacer. Las consecuencias naturales funcionan siempre que los niños parece que ‘no escuchan’ tus advertencias hacia su comportamiento.
  • Consecuencias lógicas a su comportamiento. En este caso deberás advertir a tus hijos de las consecuencias que tendrá un comportamiento en concreto. La consecuencia estará directamente relacionada con el comportamiento, por lo que tu hijo tendrá cierto control en decidir si quiere continuar esa conducta y sufrir la consecuencia negativa o en cambio, mejorar su conducta y recibir un elogio por hacerlo bien. Una consecuencia negativa puede ser por ejemplo quitar privilegios.

Y recuerda que una buena disciplina nunca aceptará castigos físicos ni tampoco psicológicos, porque esto, sería maltrato. Se puede educar sin violencia de ningún tipo, y además hacerlo correctamente es mucho más eficaz.


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Aprendizaje, Desarrollo

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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