Cómo tratar el complejo de Edipo

Happy family

Hablamos de complejo de Edipo cuando el niño de entre los 3 y los 7 años siente una auténtica devoción por su madre y también una cierta rivalidad con el padre. El niño verbaliza que quiere casarse con su madre e incluso que su madre es sólo de él, mostrando posesión. Que los pequeños pasen por esta etapa es normal y lo habitual es dejarlo pasar sin más consecuencia pero hay que tomar una serie de medidas para que realmente lo supere.

Tendrás que considerar esta etapa como algo normal por lo que no tienes que preocuparte demasiado, es muy importante que no te burles y que nunca entres en su juego de que eres suya, siempre tendrás que marcar límites muy claros ante su comportamiento posesivo, pero siempre desde el amor y el cariño. Tendrás que tener momentos con tu pareja de intimidad y tu hijo tendrá que respetarlos y entenderlos como algo normal.

Aunque el complejo de Edipo se puede presentar desde los 3 a los 7 años, será sobre los 5 años cuando el padre deje de ser una amenaza y empezará poco a poco a convertirse en un ejemplo para identificarse con lo que el padre representa.

Pero si ves que en tu hijo empieza a haber un comportamiento demasiado amoroso hacia la madre y con rechazo hacia el padre, primero deberéis tomarlo con tranquilidad, no olvidéis que es un proceso natural del desarrollo y que si pasa no habrán consecuencias mayores.

En ocasiones puede darse el caso que el niño tenga rabietas constantes y gritos ante el padre, que quiera dominar a la madre y tenga muchos celos, que tenga pesadillas, etc. En estos casos habrá que tratar el complejo de Edipo con calma y de la siguiente manera:

  • No provocar nunca situaciones en la que el niño pueda incrementar sus celos pero sí se le debe indicar que debe respetar la zona íntima de los padres, como por ejemplo, el dormitorio.
  • Fomentar momentos de ocio con el padre como fuente de diversión para que deje de verlo como un enemigo.
  • Nunca tendréis que burlaros, criticar o juzgar los comportamientos de vuestro hijo.
  • Evitar comportamientos de competición hacia la madre, ya que esto sólo agravaría el problema.

Ya verás que con estas indicaciones y con el tiempo, tu hijo volverá a sentir el mismo amor por ambos progenitores.


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