¿Cómo visitar a un bebé recién nacido sin molestar a la nueva familia?

visitar bebé

El nacimiento de un bebé es todo un acontecimiento para tíos, abuelos, amigos, e incluso vecinos. Es natural interesarse por la mamá y su pequeño hijo, es normal que deseemos ver de cerca esa carita tan cautivadora que tienen los niños recién nacidos. Pero si eres de esas personas afortunadas que está a punto de conocer a su primer sobrino, o al hijo de esa amiga que tanto aprecias, te recomendamos que sigas leyendo, porque por encima de las ganas que tienes de visitar al bebé, están la intimidad de la familia que acaba de crecer, y el derecho al descanso que tanto merecen.

Es muy desconcertante que la primera noche tras el parto, aparezcan en la habitación del hospital ¡hasta 10 personas!: al menos las primeras 24 horas, las visitas deberían abstenerse de aparecer, lo cual no quiere decir que se despreocupen. La recién mamá y su bebé se acaban de conocer, el papá necesita su espacio para reubicarse, el resto deberán limitarse a enviar mensajes o (a lo sumo) llamar para preguntar cómo ha ido todo, y ofrecer ayuda si se necesita.

Fijaos que en este sentido, la tecnología nos es de gran ayuda porque si tienen un ratito los flamantes papás, pueden enviar imágenes en exclusiva que emocionarán a quien las reciba

‘Toc, toc’, vengo de visita

Como hemos dicho, nada de aparecer durante las primeras horas, a partir de ahí ¡sé prudente!, da igual si eres amigo o abuela. Es conveniente que llames antes por teléfono para avisar: una visita inesperada en estas circunstancias puede ser molesta.

Piensa que es difícil organizarse cuando se tiene un bebé, los padres pueden no sentirse cómodos si aparece alguien a las 12 del mediodía y están todavía en pijama; además la mamá puede querer intimidad mientras amamanta, o simplemente prefieren no tener que estar pendientes de nada más que de construir la recién renovada familia.

La visita ideal tiene estas características: se anuncia, es corta (unos 30 minutos), no empieza más tarde de las siete de la tarde para no interrumpir la rutina de baños, masajes, etc… Pero hay más: bebé y mamá deben construir un vínculo, mamá debe encontrarse a sí misma en el papel de madres, seguro que tiene dudas, pero a muchas de ellas es su instinto el que responderá; aunque tengas experiencia como madre o padre, deja que te pregunte cosas antes que sugerir o aconsejar. Apoya más que juzgar, anima a que se supere a sí misma más que hacerle ver sus errores.

En todo caso, si tienes muchas ganas de ayudar pregunta cómo puedes hacerlo. A veces nos cuesta darnos cuenta que más que dejar al bebé en otros brazos, la recién mamá pueda querer que le lleves una comida hecha, o que le pongas una lavadora, si hay confianza, claro. Si no eres de la familia pero tienes buena relación con los padres quizás sea suficiente con que escuches (una práctica necesaria pero a punto de extinguirse), hay muchas cosas que compartir, y muchos desahogos pendientes.

¿He mencionado algo sobre coger al bebé? sí, lo he hecho: son irresistibles, pero aunque te gustaría tenerlo en brazos, pregunta primero, y sobre todo no fomentes que vaya pasando de brazo en brazo. Ahora está en pleno ‘idilio’ con su mamá, y si lo pides seguro que no encontrarás oposición por parte de nadie, pero cogerlo por las buenas, no.

visitar al bebé

Eres una futura mamá, o un futuro papá… y falta poco para que conozcáis a vuestro bebé

Es muy importante que tengáis capacidad para organizar las visitas, recuerda avisar que no pasen a veros hasta que hayan pasado al menos 24 horas; recuerda que mientras estés en el hospital es mejor que vayan sólo familiares directos o amigos íntimos.

Una vez que estás en casa, si tienes una familia extensa y dejas que cada uno se presente cuando quiera, puede pasarte como me pasó hace casi 12 años: el día del alta hospitalaria la casa se convirtió en un hervidero de personas entrando y saliendo que venían solo a mirar, a opinar y a ponerme nerviosa. Si hay muchos que quieran ir puedes esperar al segundo día de estar en casa y reservar una hora para que vayan a la vez, siempre que sepan y acaten que la visita será corta.

Una vez que hayan conocido al bebé, hayan comprobado que estáis bien, tendrán que llamar antes cuando quieran volver

Afortunadamente, el permiso de paternidad hoy en día aún no siendo el idóneo es más largo que hace unos años… papá se deberá ocupar de atender a las visitas los primeros días. Podéis comprar con antelación vasos, platos de plástico y tener servilletas de papel, no es que tengáis que organizar una merendola, pero invitar a un café / infusión se puede, y sacar unas pastas que haya en la alacena también.

Cuando tengáis al bebé, podéis aprovecharos de la experiencia de otras personas, pero tomad la iniciativa y preguntad vosotros, por otra parte os vendrá bien salir de casa, pero sois vosotros los que organizáis el tiempo. ¡Ah! y que no se me olvide, si no sois primerizos, poned un poco de sentido común en los demás que quizás no han caído en el detalle: si van a llevar una mantita, una cesta de bienvenida o cualquier cosa para el bebé, que le regalen también algo a sus hermanos (un cuento, un bolígrafo bonito, un muñequito… según la edad).

Muchas de las cosas que he comentado parecen imposibles de conseguir porque creemos que puede resultar ofensivo anunciar a la familia que no pueden hacer una visita sin avisar, y que no quieres consejos, sino una fiambrera de comida. Sin embargo piensa que cuando las cosas se dicen con educación, hay muchas posibilidades de que sean bien aceptadas.


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