Conjuntivitis en niños, qué es y cómo curarla

La conjuntivitis es una infección ocular que se da con mucha frecuencia en niños pequeños. Generalmente, se trata de una infección de poca gravedad, pero es muy contagiosa por lo que es fundamental tratar la conjuntivitis lo antes posible para evitar grandes brotes. A pesar de ser una infección muy común en niños, los adolescentes y los adultos no también pueden desarrollar esta enfermedad, por otra parte muy común y también, fácilmente tratable.

Existen distintos tipos de conjuntivitis y cada uno de ellos requiere un tratamiento diferente. Por este motivo es muy importante que si aparecen los primeros síntomas, acudas de inmediato al médico para determinar el tipo de conjuntivitis. En muchos casos no será necesario utilizar antibióticos, ya que se suele tratar de infecciones leves. Pero dada la facilidad con la que se propaga, es fundamental extremar las precauciones, incluso en casa.

Tipos de conjuntivitis

La parte blanquecina del ojo está cubierta por una membrana transparente llamada conjuntiva. Como consecuencia de una infección, la conjuntiva se inflama. Esto es lo que se conoce como conjuntivitis.

Los síntomas de la conjuntivitis son bastante similares en todos los casos, el primer síntoma de alerta es el enrojecimiento de uno o ambos ojos. Pero en función de la causa que provoque la infección, podrán aparecer diferentes síntomas que ayudarán a determinar el tipo de conjuntivitis. Estos son los distintos tipos de conjuntivitis en niños:

  • Conjuntivitis bacteriana: Los síntomas en este caso son, enrojecimiento, lagrimeo, el ojo además puede segregar una sustancia amarillenta. También es común que el ojo se inflame, en casos muy agudos puede inflamarse toda la parte que rodea el ojo y esto produce dolor e incomodidad. La infección puede aparecer en uno o en los dos ojos y generalmente, el médico receta unas gotas con antibiótico para el tratamiento de esta conjuntivitis.
  • Conjuntivitis vírica: Este tipo de afección es el más común en niños. Los síntomas son, enrojecimiento del ojo, lagrimeo y picazón. A veces puede resultar complicado determinar si la conjuntivitis es vírica o bacteriana, por lo que es imprescindible acudir al pediatra para que este lo pueda valorar. En la mayoría de los casos, este tipo de infección suele remitir por sí sola en unos días, sin necesidad de tratamiento.
  • Conjuntivitis alérgica: La conjuntivitis alérgica suele aparecer con la primavera o los cambios de estación. Suele afectar a niños que presentan alergias a gramíneas, ácaros, polvo etc. Los síntomas son enrojecimiento, picor, y ojos llorosos. Generalmente, suele afectar a los dos ojos y su tratamiento se basa en lavados con suero fisiológico.
  • Conjuntivitis por irritación: Suele aparecer por el contacto con alguna sustancia potencialmente irritante, como el cloro de las piscinas. Este contacto produce irritación, ojos rojos y picor y suele mejorar de forma natural una vez que se lava el ojo.

¿Debo dejar a mi hijo en casa si tiene conjuntivitis?

Lo recomendable sería que el niño se quedase en casa mientras tenga la infección. A pesar de ser una afección leve, resulta muy contagiosa, especialmente en niños pequeños que no son conscientes de ello. El contagio es rápido, a través de la secreción de los ojos se propaga la infección. Lo normal es que el niño se toque por el picor y cualquier superficie que toque, se volverá potencialmente contagiosa.

Esto puede convertirse en un brote rápidamente, otros niños podrían contagiarse y mientras tu hijo está en casa recuperándose, el brote se disemina por el centro escolar. Lo más normal es que a la vuelta, vuelva a contagiarse porque otros niños tendrán la infección. Es algo muy común, que suele ocurrir en centros escolares de forma muy habitual.

Por ello, es muy importante que en cuanto aparezcan los primeros síntomas el niño se quede en casa. Esta será la única forma en que podrás tenerlo controlado y evitar el contagio en otros niños. Pero en casa también tendréis que extremar los cuidados, ya que todos estáis expuestos a la infección. Para evitar el contagio procura seguir estos consejos:

  • Cada vez que limpies el ojo infectado, lávate las manos con agua y jabón.
  • No utilices toallas para secar el ojo, es preferible utilizar papel suave y desechable.
  • Enseña a tu hijo a lavarse las manos con mucha frecuencia.
  • Lava con agua caliente las toallas y sábanas que utilice el niño, procura cambiar cada día la funda de la almohada mientras tenga la infección.

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