Los productos presentes en el entorno de bebés y niños, son causantes de lesiones que diariamente sufren los menores. La Guía de Seguridad de Productos Infantiles elaborada por la Alianza Europea para la Seguridad Infantil y publicada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, pretende informar a los consumidores (y profesionales) sobre los riesgos de diferentes objetos que tenemos en casa, describiendo la interacción de los peques con ellos. Es además un documento educativo que orienta en la compra. La información está totalmente contrastada y proviene de la revisión de literatura y datos existentes (tanto en Europa, como en estados no miembros y Estados Unidos / Canadá).
Respecto a los parques (también llamados corralitos), leemos que cada año en la Unión Europea provocan 760 lesiones tan graves como para acudir a Urgencias, en niños entre 0 y 4 años. Los modelos con paredes de malla pueden ser peligrosos por el riesgo de estrangulamiento si la cabeza se queda atrapada; además, otros tienen bisagra en el centro de las barandillas superiores, cuyo mecanismo de cierre se activa automáticamente al abrir el parque, y esto ha llegado a causar accidentes fatales.
“Los parques plegables pueden causar estrangulamientos y otras lesiones si se pliegan por accidente al ser activados involuntariamente”. En definitiva, hay una serie de cosas a tener en cuenta al comprar o antes de usar uno de estos ‘parques’, más abajo os lo explico.
En Estados Unidos ya existe normativa vigente que regula condiciones de seguridad: por ejemplo los corralitos no tendrán barandillas laterales en forma de V puntiaguda cuando el parque está doblado; las esquinas deberán estar reforzadas para evitar fisuras afiladas; y la superficie de juego estará mejor sujeta a la estructura para que nadie quede atrapado o herido.
Antes de comprar

- Comprueba que se ha fabricado según la norma europea de seguridad EN 12227:2010 ‘parques para uso doméstico’ (debe indicarse en el embalaje y guía de uso).
- El parque o cuna de viaje que compres, mejor que tenga barandillas que se bloqueen automáticamente cuando esté en posición de uso normal.
- La red del corralito deberá tener agujeros de tamaño inferior a siete milímetros, para prevenir que botones de la ropa o piezas pequeñas queden enganchados.
- En parques de madera, los espacios de las ranuras no deben superar los 6 cm.
- No uses parques que tengan bisagras en el centro de las barandillas superiores si la bisagra se dobla hacia el interior para plegar el parque; así evitas que se cierre accidentalmente con el niño dentro.
- Verifica que los laterales quedan firmes y bloqueados con un “click” audible y que el sistema no puede ser manipulado por el niño.
- Evita modelos con lados abatibles o que permitan dejar una barandilla bajada; en corralitos, los laterales deben permanecer siempre seguros.
- Si incluye accesorios (cambiador, elevador o moisés), comprueba que sean extraíbles y con anclajes independientes y robustos.
- Si vas a usar un corralito de segunda mano, revisa malla, grapas, anclajes y esquinas; descarta cualquier modelo con desgaste, óxido o piezas faltantes.
- Nunca utilices cercas estilo acordeón como parque: presentan aberturas y bordes en V que pueden atrapar la cabeza.
Antes de utilizar
Comprueba que no hay partes sueltas, y tampoco agujeros; retira juguetes grandes, protectores acolchados y cajas (sirven como escala). Es mejor que no haya rotos en la unión de la malla a las barandillas superiores y la base del parque para que no formen hilos sueltos con los que engancharse. La colchoneta del parque debe encajar perfectamente, y no se puede añadir una segunda colchoneta (hay casos en los que los niños han quedado atrapados).
Vigila la existencia de agujeros o grietas en las barandillas, porque si las usara de mordedor podría tragarse algún trozo y asfixiarse. Agujeros en la malla, grapas que se desprenden, cuerdas, lazos, bisagras en el centro de las cuatro barandillas (si estas no se bloquean automáticamente)… pueden ocasionar accidentes.
Antes de colocar al bebé, asegúrate de que el mecanismo de bloqueo está activado en todos los lados. La persona al cuidado del niño debe conocer cómo montar y asegurar el parque siguiendo las instrucciones del fabricante; una disposición inadecuada puede provocar un desplome.
- No dejes nunca al niño en el parque con la barandilla bajada. Incluso si el niño no está dentro, mantén los lados arriba para evitar atrapamientos.
- No utilices una colchoneta que no encaje perfectamente ni añadas almohadas. Se han dado casos de asfixia en huecos entre estructura y colchón inadecuado.
- Retira juguetes atados o con cuerdas cuando el niño empiece a sentarse o gatear, para evitar enredos.
- Mantén fuera del alcance cables y cordones (persianas, lámparas, monitores) para eliminar riesgo de estrangulamiento.
- Si el corral tiene cambiador elevado, quítalo siempre cuando el bebé esté dentro; si lo usas, emplea las correas y mantén una mano sobre el bebé.
- Cuando el bebé pueda ponerse de pie, retira cajas o juguetes voluminosos que faciliten escalar.
- No utilices un parque con agujeros en la malla ni con grapas flojas o faltantes; la malla debe estar bien sujeta al riel superior y a la base.
- Coloca el parque lejos de fuentes de calor, ventanas con corrientes y muebles con aristas; si tiene ruedas, déjalas bloqueadas.
- El corralito está diseñado para usos breves y bajo supervisión; no es una cuna, no dejes al bebé durmiendo dentro.
- No metas a dos bebés en un parque pensado para uno solo; respeta las cargas máximas y las indicaciones del fabricante.
Además, procura que el uso sea variado y agradable para el bebé: cambia la orientación del parque de vez en cuando para ofrecer distintos estímulos visuales, colócalo alejado de cortinas y estanterías, y ofrece uno o dos juguetes adecuados a su edad (sin saturar el espacio). Haz comprobaciones periódicas de tornillos, remaches, uniones de malla y acolchados; si detectas roturas o holguras, detén el uso y repara con repuestos originales o sustituye el producto.
Por último: un parque (si se utiliza) está pensado para usos breves, no para dormir, no dejes al bebé durmiendo dentro porque no es lugar para hacerlo. Personalmente no me gustan los corralitos, y nunca he sentido necesidad de utilizarlo; aunque creo que si se decide hacer una cosa es mejor hacerla bien.
Imagen — PROdonnierayjones.
Elegir y usar un corralito con criterios de seguridad reduce de forma notable el riesgo de lesiones: verifica normativa, bloqueo y estado del producto, prepara el entorno sin cuerdas ni objetos escalables y mantén supervisión constante. Así el parque se convierte en un recurso práctico y seguro para momentos concretos del día.