Las parejas que deciden romper su matrimonio en nuestro país va en aumento, estando en el ranking de los países con más tasas de divorcio de la Unión Europea. Las separaciones y divorcios no son fáciles ni para los padres ni para los hijos cuando los hay. Si sois padres y estáis a punto de divorciaros no os podéis perder estos consejos para llevarlo de la mejor forma.
Cómo sufren el divorcio los hijos
La idea del divorcio puede surgir por muchos motivos: faltas de respeto, desgaste, convivencia conflictiva, infidelidades… cada pareja tienes sus motivos. Algunos son traumáticos y otros son por el simple desgaste del día a día. Sea como fuera una ruptura causa daño a los integrantes y a los niños por extensión. Miles de niños sufren el procedo de divorcio de sus padres de una forma estresante, que dependerá de su edad, personalidad y circunstancias.
El divorcio es doloroso, mire por donde se mire. Y para los padres la reacción de sus hijos es un tema que preocupa. Su estabilidad familiar se tambalea, todo cambia y esto trae consecuencias para ellos. Son los que más pierden en estas situaciones. Veamos cuales son los consejos para llevar el divorcio con hijos de la mejor manera.
¿Cómo darles la noticia?
Si la decisión es definitiva, hay que darles la noticia a los hijos desde el principio. No es fácil, pero hay que hacerlo. Lo ideal es estar los dos padres juntos en el momento de la conversación, intentado dejar a un lado posibles desavenencias.
Hablad con tranquilidad, adaptando el relato a la edad, personalidad y grado de madurez del niño. Podéis escribir antes lo que queréis decirle para que os sea más fácil llegado el momento. Responded a sus dudas sobre los cambios que va a suponer de la forma más sincera y concreta posible, pero sin entrar en muchos detalles que culpabilicen a algún miembro del matrimonio. Usa palabras sencillas que el niño comprenda.
No hablar de temas legales del divorcio
Los niños no tienen porque saber los detalles legales. Si habláis de ellos con alguien cercano intentad que sea cuando el niño no esté presente.
No introducir más cambios de los necesarios
El divorcio en sí ya es un cambio muy grande para ellos. Intentad en la medida de lo posible que no pase por más cambios importantes como cambio de colegio, de residencia, cambio de rutinas…
Ayúdale a expresar sus sentimientos
No todos los niños reaccionan de la misma forma, pero sienten una pérdida: la idea de familia como la tenía hasta ahora. Este cambio puede producirles inseguridad, frustración, tristeza, rabia… Trata de hablar con él acerca de sus sentimientos para que se exprese verbalmente. Ofrecedle vuestro apoyo y amor incondicional. El niño necesita expresar sus emociones, no que lo llenen de regalos.
No culpabilizar
No hables con rabia ni enfado, ni echando las culpas a otro. Una pareja es cosa de dos y hay que aceptar la parte de culpa. Hay que dejarle claro al niño que no es el culpable en absoluto. Muchos niños tienden a culpabilizarse. Hay que dejarle claro también que los dos le queréis muchísimo y que eso no va a cambiar.
No utilizar a los niños de mensajeros
Durante el divorcio muchos padres tienen una mala comunicación. No es conveniente utilizar a los niños como mensajeros para comunicar algo, ni testigos ni árbitros. No es bueno para ellos y puede provocarles mucho dolor.
Que el niño no tenga que escoger
El divorcio es de los padres, no de los hijos. Dejadle claro que puede seguir queriendo a los dos como antes. Si le hablas mal del otro progenitor solo le causarás más dolor. Intenta tener una relación con tu expareja lo más cordialmente posible.
No interrogues a tu hijo cuando vuelva
El niño no tiene que hacer de espía para que tengas información de lo que hace su otro progenitor.
Porque recuerda… un divorcio es muy estresante para los padres, pero hay que tratar de hacer lo mejor posible para los hijos.