Consejos para que los niños obedezcan

obediencia

Todo niño debe de pasar por obedecer una orden, aprendizaje por el que todos los niños pasan y son los padres los principales responsables de que se cumpla. Conseguir que un niño haga lo que debe sin necesidad de darle una orden directa es complicado, al menos en edades menores.

Muchos padres establecen una serie de premios y castigos para recompensar las buenas actuaciones o castigar las malas, este método es efectivo si se utiliza con moderación ya que un exceso puede empeorar las situaciones y hacer que los niños actúen bien solamente si hay alguna compensación positiva luego y por tanto no conseguiremos que hagan las cosas por si solos. Para conseguir que los niños obedezcan hay que tener paciencia ya que habrá que repetirle las cosas más de una vez, al igual que cuando estamos enseñándoles algo que forma parte de su rutina. Como rutina o como acción que queremos que haga por sí solo no hay mejor ejemplo que darle a los hijos que el propio, es decir, si queremos que haga algo debemos hacerlo primero nosotros, que vea cómo se ha de hacer.

El contacto visual es importante en una conversación con los niños así que a la hora de pedirle algo, felicitarle o reñirle se ha de hacer mirándolo a los ojos y acompañándole. Como hemos dicho más de una vez para mejorar o crear una conducta positiva en un niño hay que felicitarle constantemente, que el niño vea que estamos orgullosos de esa conducta y que lo valoramos. Será casi seguro que el niño que es felicitado o que recibe un cariño por lo que hace bien, repita esa conducta con mucha más frecuencia y no tiene por que ser una conducta que le hayamos propuesto nosotros, al hacer algo espontáneamente también hay que reforzarlo y felicitarlo por eso.  El tono en el que le pedimos las cosas también es muy importante, hay que hablarle con firmeza y en un tono normal, el gritarle sólo hará que el niño haga la acción de forma negativa y no lo tomará nunca como una acción voluntaria ni la convertirá en parte de su rutina, hará la acción sí, pero conseguiremos que pase lo contrario a lo que queremos, obedecerá pero no lo hará por sí mismo a largo plazo.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *