Consejos que NO deben darse a una víctima de acoso escolar

Aunque en ocasiones los consejos están cargados de buenas intenciones, hay veces que es mejor no darlos. Si no sabes cuáles son las mejores formas de tratar con el acoso escolar, es mejor que no des consejos que podrían empeorar la situación. Además, en ocasiones, si no eres experto o no has experimentado las mismas situaciones con anterioridad, tus consejos pueden sonar triviales o estar fuera de lugar.

Hay quienes dan consejos típicos como: ‘No dejes que pueda contigo’, ‘Se cansará y pasará’,  etc. Pero mientras tanto, las personas sufren y estos consejos además de incorrectos, pueden ser peligrosos.  Incluso seguir este tipo de consejos puede hacer que la víctima se lastimen a ellos mismos o tengan problemas.

Hacer frente a la intimidación o acoso escolar es complicado, hay algunas cosas que se suelen decir y que es mejor callar. Estos consejos no hay que darlos porque podría empeorar la situación gravemente.

Hazle retroceder o pégale tú también

Los padres de niños de escuela primaria a menudo usan este consejo. Pero responder a un niño con el comentario “devolverle el golpe” no solo es peligroso e ineficaz, sino que es una forma de que los padres evadan el problema. Decirle a un niño que le devuelva el golpe sin hablar de lo que está pasando es el peor tipo de consejo que un padre puede darle a un niño. En cambio, habla con tu hijo sobre lo que está pasando. Averigua qué está haciendo el acosador y piensa en ideas sobre la mejor forma de abordar la situación. Luego, habla con el director. o el maestro sobre lo que tu hijo está experimentando. Averigua lo que la escuela intenta hacer para que sea un lugar seguro.

No pegar a otro niño o devolver el golpe no significa que tu hijo no deba defenderse contra un agresor.  Una buena clase de autodefensa puede mostrarles a los niños cómo desviar o bloquear los golpes, cómo salir bien de situaciones violentas o incómodas. Es necesario enseñar disciplina a los niños para evitar las luchas y que utilicen estas técnicas solo para defenderse. Normalmente los agresores quieren pelea y es lo que hay que evitar. Es importante enfrentarse a un acosador de forma productiva y significativa. En ocasiones es necesario reconocer las señales de alerta ante una posible situación violenta y salir del lugar cuanto antes.

Por último, decirle a un niño que golpee a otro niño viene con consecuencias. Esto puede hacer que tu hijo sea expulsado de la escuela o que la otra familia presente cargos legales si los golpes fueron demasiado lejos. Incluso hay niños que se enfrentan con armas (como cuchillos) para intentar defenderse de sus acosadores. Es necesario enseñar a los niños formas saludables para enfrentar la intimidación.

Ignóralo, ya pasará

Si bien es un buen consejo negarse a reaccionar cuando un abusador dice o hace algo, tu hijo no debe fingir que el acoso escolar no está sucediendo. En cambio, necesita decirle a un adulto, un maestro o un entrenador lo que está pasando. Recuerda, el acoso escolar se trata de poder y control. Si un agresor es capaz de silenciar a tu hijo, entonces el abusador ejerce mucho poder sobre la vida de él.

En lugar de decirle a tu hijo que ignore el acoso escolar, enséñale a cómo responder al agresor de manera saludable. Una forma en que puedes hacer eso es controlar su respuesta. Por ejemplo, no tiene que creer en las mentiras que el matón dice sobre él. Él no es un perdedor, un idiota o cualquier otra etiqueta negativa que utilice el agresor. Además, él no tiene que aceptar el pensamiento de víctima. Anima a tu hijo a replantear su pensamiento sobre el acoso escolar, pero no debe pretender que no exista. Está ocurriendo y hay que buscarle solución.

No seas cobarde o ‘eres un chivato’

Cuando alguien responde con esta frase a una víctima de acoso escolar con esta frase, está enviando varios mensajes. En primer lugar, le están diciendo al niño que informar de la intimidación es algo malo. En segundo lugar, están comunicando una falta de interés en ayudar a resolver el problema. En cambio, a los niños se les debe enseñar la diferencia entre insultar e informar sobre lo que sucede. Se necesita coraje para denunciar la intimidación y los niños deben saber que es aceptable hablar de ello con los adultos.

Además, los maestros, deben ser conscientes de los mensajes negativos que envían cuando no responden a las quejas de intimidación. Para fomentar un ambiente de aprendizaje productivo en la escuela, el acoso debe abordarse de manera inmediata y eficiente. Esperar que los niños se enfrenten por su cuenta a los problemas de la intimidación afecta el entorno escolar en su totalidad.

Por último, como padre, debes evitar llamarle cobarde o chivato a tu hijo cuando le llame la atención sobre temas, especialmente cuando se trata de acoso entre hermanos. Si con regularidad le dices a tu hijo que está siendo un chivato, finalmente dejará de comunicarse contigo sobre los grandes problemas de su vida. Estarás destruyendo la línea de comunicación que tienes con tu hijo. Incluso si sientes que podría resolver los problemas por su cuenta, tómate el tiempo para escuchar sus quejas.

Busca venganza

Al contrario de lo que la gente pueda decirte, el vengarse o buscar venganza nunca hará que tú o tu hijo se sientan mejor. En cambio, la venganza os dejará a ambos sintiéndoos vacíos y deprimidos. La mejor ruta es centrarse en lo que tu hijo puede controlar, como su respuesta al acoso escolar y cómo va a abordar la situación.

Demasiadas veces los padres recurren a las redes sociales para compartir las experiencias de sus hijos con el acoso escolar. Pero esto es lo peor que puedes hacer. No solo se trata de avergonzar públicamente a tu hijo y al acosador, sino que también vuelves a victimizar a tu hijo al hacer pública una situación muy embarazosa para él. También le preparas para más intimidación. Otros niños pueden unirse al acoso una vez que vean que tienes una reacción tan intensa.

En cambio, deberás mantener el tema del acoso en perspectiva. Pasar demasiado tiempo obsesionado con lo que el agresor le ha hecho a tu hijo pone tu atención en el agresor en lugar de en tu hijo. Intenta mantener conversaciones regulares con tu hijo y determina cómo se siente. Luego, toma medidas para ayudarle a ir más allá del acoso escolar y a mejorar su bienestar emocional.

Incluso puedes hablar con tu hijo para que perdone al agresor aunque sea de una forma interna. El perdón aumenta la resiliencia y también permite a tu hijo recuperar el poder en la situación. Recuerda que el perdón es una opción y le permite a tu hijo dejar de lado los aspectos negativos de la situación y seguir hacia adelante.


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Aprendizaje, Desarrollo

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

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