Consejos para sobrevivir al primer año sin dormir

bebe durmiendo

No queremos decir que si tienes un bebé estés todo un año sin dormir, pero sí debes saber que dormirás considerablemente menos y que esto, puede que no sea nada fácil para ti. Aunque tu bebé sea lo más maravilloso para ti, la realidad es que la falta de sueño puede causarte malas pasadas tanto en tu humor como en tu salud. Por eso es tan importante conocer algunos consejos para sobrevivir al primer año de tu bebé sin dormir… o durmiendo más bien poco.

Los bebés se despiertan durante la noche bastantes veces y tendrás que atenderlos para que puedan volver a conciliar el sueño. Quizá tenga hambre o el pañal sucio, o simplemente puede que únicamente quiera sentirte para encontrar la seguridad y la comodidad de que su madre o su padre está a su lado para reconfortarle siempre que lo necesita. Sea como sea, deberás ser inteligente y sobrevivir a esta época sin acabar siendo un zombie.

Encontrar un momento para dormir

Cualquier momento para echar una cabezadita será una buena idea. Cuando tu bebé esté durmiendo puedes buscar un rato para echarte tú también y descansar. Si tu pareja se está encargando de bañar al bebé, puedes aprovechar un momento y dormir para recuperar fuerzas. También puedes pedir ayuda extra en casa para encontrar un momento para tu codiciado sueño.

Puedes contratar los servicios de una niñera para poder dormir, decirle a un familiar que se quede media hora con tu bebé para que puedas descansar… Busca la manera que mejor vaya contigo y con tu familia, pero es muy importante que tu descanso sea una prioridad. Al menos, durante los primeros meses.

crianza con apego

Tomar café

El café puede ser uno de tus mejores aliados después de una larga noche de apenas dormir. Si has tenido una noche complicada y al día siguiente te toca  estar al pie del cañón, entonces recuerda que el café es tu amigo. Puedes pensar en tomar una o dos tazas de café al día para poder afrontar mejor todo lo que espera.

Si no eres mucho de café, puedes optar por otros estimulantes como el té verde, que te ayudará a mantenerte más despierta durante el día y poder realizar todas las actividades que tengas pendientes. Además, si tienes un bebé de poco dormir te darás cuenta como el café será tu mejor amigo.

Toma pequeñas siestas

Aunque es cierto que poder dormir en pequeños momentos el día es una buena opción o incluso, turnarte por las noches con tu pareja para que uno pueda dormir mejor durante una noche… Las siestas también pueden ayudarte a encontrarte más descansada. Aprovecha pequeños momentos del día para poder dar alguna cabezadita, pero cuidado, no te eches las siestas muy largas o muy tarde durante el día o por la noche no podrás dormir bien.

Lo ideal es tomar las siestas de tu bebé de la mañana y hacerlas al mismo tiempo. Si tu bebé duerme 1 o 2 horas por la mañana, tú puedes dormir aunque sea media hora y así descansar un poco y recuperar las energías suficientes para seguir con el día.

Turnos por la noche

Si tu bebé se despierta por la noche aunque estés amamantando no tienes que estar tú despierta toda la noche mientras tu pareja duerme a pierna suelta. Es importante que tengáis turnos para alimentar al bebé, de esta manera podréis descansar los dos de forma considerable.

Si estás amamantando a tu bebé, puedes sacarte la leche la noche anterior y guardarla para que durante la noche si se despierta el bebé porque tiene hambre, tu pareja pueda coger un biberón y darle de comer. Recuerda que tu descanso es primordial. Si por algún motivo quieres ser tú la que amamante a tu bebé porque piensas que es mejor que darle tu leche en biberón, es respetable por supuesto, pero recuerda que estarás más cansada y deberás dormir más durante el día.

Acepta las ayudas de familiares y amigos

No quieras ser una mujer todoterreno y acepta las ayudas que te proporcionen las personas de tu alrededor. Si tu madre o padre quiere cuidar del bebé un rato, acepta de buen grado y aprovecha ese momento para dedicártelo a ti. Puedes dormir, puedes hacer algo que tengas pendiente o simplemente disfrutar de una ducha de más de diez minutos.

Que seas madre de un recién nacido no significa que debas olvidarte o esclavizarte… A los bebés se les educa y se les cría en comunidad y si tienes la oportunidad de que personas de confianza se puedan hacer cargo un rato de tu bebé, ¿por qué vas a negarte esta ayuda? Simplemente cerciórate de que esas personas quieren ayudarte con el bebé y que lo hacen de corazón.

Mantén una buena dieta

Bebe mucha agua y come una dieta bien balanceada. Esto te dará más energía y mantendrá tu sistema inmunológico fuerte. Aunque parezca una tontería los alimento que comas y el agua que bebas te ayudará a estar con más energía, en cambio, si tu alimentación no es adecuada puede que te sientas más cansada, de peor humor y sin ganas de hacer nada.

Si no sabes cómo debe ser tu dieta para que sea adecuada, entonces no dudes en acudir a tu médico o a un nutricionista para que te dé algunas indicaciones sobre qué es lo que debes comer para mantenerte con unos niveles de energía óptimos.

lactancia

Haz ejercicio

Hacer ejercicio te ayudará a liberar endorfinas, aumentará tus niveles de energía y te sentirás mucho más saludable. Además, el deporte reducirá el riesgo de que padezcas cambios de humor. Incluso si estás demasiado cansada como para hacer algo de ejercicio, si lo haces de forma suave como caminar 30 minutos al día o hacer yoga, te ayudará a dormir mejor y a sentirte muy bien.

Por último, recuerda que estar en ‘modo zombie’ es algo temporal y pasará. Los niños pequeños requieren de mucha atención y energía por tu parte, pero a medida que vayan pasando los meses podrás ir durmiendo mejor. No desesperes y piensa, que es algo que no durará para siempre.

 


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