
QuizƔ te dijeron que la maternidad era fƔcil, que todos los bebƩs y los niƱos tienen las mismas necesidades. Pero anda mƔs lejos de la realidad, cada niƱo es un mundo y sus necesidades son muy diferentes. Incluso, si tienes 3 hijos, cada hijo puede tener necesidades totalmente diferentes unos de otros.
Es complicado que quieras tener otro bebĆ© cuando el cansancio puede contigo, cuando ya no sabes las veces que te levantas por las noches ni las horas que duermes, cuando en el trabajo te llaman la atención porque tu concentración y energĆa estĆ” bajo mĆnimos.
Es necesario entender que tu hijo tiene unas necesidades que quizÔ otros no las tengan, pero lo que importa es que conozcas bien a tus pequeños para saber cómo satisfaces sus necesidades. Si crees que estÔs demasiado cansado/a para pensar, entonces no te pierdas los siguientes consejos de supervivencia cuando descubres que tu hijo/a es de alta demanda.
Piensa en ti
Parece difĆcil o imposible, porque los dĆas se quedan cortos y te quitas horas de lo poco que duermes para poder llegar a una parte de todas tus responsabilidades. Pero si te organizas bien se puede, puedes sacar al dĆa aunque sean tan solo 20 minutos y pensar en ti y en cómo quieres emplear ese tiempo. Puedes hacer ejercicios en casa, salir a caminar, ver las redes sociales, estar con tu pareja, hablar por telĆ©fono⦠lo que quieras. Pero que sea tu tiempo.
Esto te permitirĆ” cargar tus pilas y tu energĆa y que la vida la veas de un color mucho mĆ”s agradable. Como madre, necesitas ser madre, Ā”por supuesto! Pero tambiĆ©n necesitas ser mujer. Es posible que pienses que tu bebĆ© te necesita tanto que no tienes tiempo ni de ducharte tranquila. Es normal y natural anteponer las necesidades del bebĆ© a las tuyas, pero no puedes criar a un bebĆ© saludablemente si estĆ”s constantemente agotada.

La próxima vez que estĆ©s en un avión, observa cómo la azafata demuestra el uso adecuado de la mascarilla de oxĆgeno (y de paso, piensa en lo acertado que es): āPóngase la mĆ”scara de oxĆgeno antes de ponĆ©rsela a su hijoāĀ . Si estĆ”s ahogĆ”ndote no podrĆ”s ayudar a tu hijo.
NecesitarÔs tener una evaluación realista de lo que necesitas para satisfacer las necesidades de tu bebé, pero también las tuyas.
Ten una actitud positiva
Es posible que tus sentimientos como tus pensamientos pueden ser bastante negativos en cuanto a tener un hijo de alta demanda: āno duermeā, āno se sientaā, āno para quieroā, āes impredecibleā, āes muy tercoā, āparece que no me escuchaā, āno puedo mĆ”sā, y una larga lista de pensamientos que te hacen sentir frustrada una y otra vez.
La recompensa en la crianza de un hijo de alta demanda es que debajo de cada aspecto ānegativoā, siempre se encontrarĆ” otro positivo. Cuando empieces a dejar a un lado esa mala hierba que no te deja ver las flores, podrĆ”s darte cuenta de que tu hijo es todo un jardĆn lleno de colores y estupendas fragancias.

Todos los niños de alta demanda tienen en su carÔcter algunos rasgos que les hace ser sobresalientes y positivos en algunos aspectos de su vida. Solo tendrÔs que encontrarlos y nutrirlos, porque en el futuro, serÔ muy beneficioso para él. El truco estÔ en encontrarlos. Es fÔcil dejar que solo se vean los negativos y que encima, camuflen todos los positivos. TendrÔs que recoger muchas malas hierbas para ver cómo florecen las flores.
Para conseguirlo, deberĆ”s concentrarte en lo que te gusta de tu hijo: āMe encanta verle jugar a la pelotaā, āCome muy bienā, āEs un niƱo muy cariƱosoā. Piensa en lo feliz que te hace tu hijo y que su personalidad es Ćŗnica, y su propia idiosincrasia le hace tan especial. Es posible que hayas perdido mucho tiempo y energĆa preguntĆ”ndote quĆ© problema tenĆa tu hijo y quĆ© estaba haciendo mal (porque quizĆ” muchas personas con hijos que no son de alta demanda te hicieron sentir).Ā Una vez que empieces a ver las cualidades Ćŗnicas y positivas que tiene tu hijo en lugar de todo lo contrario, la maternidad con un hijo de alta demanda, serĆ” mucho mĆ”s fĆ”cil. Y tu hogar no serĆ” tan estresante.
Trabaja en tu paciencia
Las personalidades no cambian en un dĆa.Ā Puede tomar meses de trabajo diario en la conducta de tu hijo para notar el progreso.Ā Es necesario aprovechar las pequeƱas oportunidades de los conflictos diarios para que puedas trabajar con tu hijo el comportamiento correcto. Los niƱos no nacen aprendidos, ni tampoco se portan mal para hacerte rabiar. No saben cómo deben comportarse bien y entonces ellos hacen las cosas de manera impulsiva, por eso, tu guĆa, tus normas y lĆmites junto con tu amor, le ayudarĆ” a ver el camino.
Tu hijo de alta demanda lo que mĆ”s necesita de ti es sin duda, tu comprensión y empatĆa. Si por ejemplo tu hijo estĆ” llorando y no puedes hacer nada para calmar su llanto desconsolado, al menos, mientras le dure el llanto, debe saber que tĆŗ estĆ”s a su lado para apoyarle y consolarle. AsĆ, una vez que encuentre la calma, podrĆ” junto a ti encontrar soluciones a su malestar y de este modo, la próxima vez sabrĆ” cómo actuar para sentirse bien.

Comparte el trabajo
No tienes super poderes ni tampoco puedes con todo, asà que si te sientes cansado/a, deberÔs pensar en compartir el trabajo con tu pareja, una canguro o con alguien que te pueda echar una mano. Es necesario que la crianza sea cosa de los dos progenitores, porque ademÔs, si es posible, el niño necesita la seguridad de saber que sus padres estÔn a su lado en todo momento.
Comparte el trabajo, las penas y tambiĆ©n la alegrĆa. Los padres involucrados siempre serĆ” un ganar-ganar para la familia. Obtienes la ayuda que tanto necesitas y tu pareja tambiĆ©n se involucra en la vida de su hijo. Ambos debĆ©is desarrollar tĆ©cnicas creativas de paternidad, asĆ tu hijo sabrĆ” que los dos sois una parte imprescindible en sin vida.