Contracciones “de entrenamiento”: Aprende a diferenciarlas

Diferenciar las contracciones

Si te has presentado en el hospital pensando que ya estabas de parto pero te han dicho que aún no lo estás, no te preocupes. Esto es algo que ocurre con mucha frecuencia porque solemos confundir las verdaderas contracciones de parto con “las de entrenamiento” que van sucediendo a finales del embarazo. A continuación te explicamos cómo son los dos tipos de contracciones de entrenamiento.

Seguramente ya habrás oído hablar de las famosas contracciones de Braxton Hicks, aquellas que sirven de entrenamiento al útero y se producen a partir del octavo mes de embarazo. Realmente se producen durante todo el embarazo, pero en este momento se hacen más intensas (aunque hay madres que tampoco las notan).

Estas contracciones son iguales que un dolor de menstruación, se producen en la zona baja del vientre y además esta zona se endurece. Para aliviarlas deberás tumbarte y relajarte, en un momento te sentirás mucho mejor.

Otro tipo de contracciones frecuentes son las prodómicas, que suceden en la última semana de embarazo a modo de última preparación para el parto. Estas se notan en la zona lumbar, no duran más de 30 segundos y, en 20 minutos, desaparecen. A veces van acompañadas de la expulsión del tapón mucoso y sirven para ir borrando el cuello del útero poco a poco, una vez que esta función termina, comienza la dilatación (Y por tanto, las contracciones “de verdad”).


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