Correas con arnés para niños

Correas con arnés para niños

La mayoría de la gente, cuando ven por primera vez una correa con arnés para niños, lo primero que piensan es “yo jamás llevaría mi hijo atado como si fuera un perro”. Pero realmente este tipo de accesorio es muy útil, y no tiene nada que ver con llevar atado al niño como si sacaras de paseo a tu mascota.

Las correas con arnés para niños cumplen principalmente funciones de seguridad, ya que son muy útiles cuando los niños empiezan a caminar, porque impiden que se caigan y evitan que el adulto que los acompaña tenga que estar en esa incómoda posición semiagachada necesaria para agarrar al niño por debajo de los hombros.

Usando una correa con arnés, salir con el niño de paseo es mucho más cómodo. No pasa nada si el niño se cae, claro que no; de hecho, es necesario que se caiga para que aprenda a controlar su equilibrio. Pero, en muchas ocasiones, no queremos que el niño se caiga, porque la calle está muy muy sucia, porque lo llevamos de punta en blanco y no queremos que se ensucie la ropa, etc.

Correas con arnés para niños 02

Hay casos en los que los bebés le cogen tanto miedo a caminar debido a la gran cantidad de caídas que han sufrido que se niegan a volver a intentarlo. Con un arnés el niño puede empezar a sentirse seguro y a ejercitar las piernas para que puedan cargar con el peso de su cuerpo.

Las correas con arnés -y sin arnés- también son muy útiles para que los niños no se escapen. No se trata de llevarlo atado como si se tratara de un perrito, sino de evitar problemas como que se tire algo encima en una tienda mientras compras, o que salga corriendo por la calle cuando están empujando el cochecito de su hermano o llevas las bolsas de la compra y no puedes sujetarlo bien, ni mucho menos salir corriendo detrás de él.

Las correas con arnés para niños se pueden encontrar en tiendas desde 6 euros, y hay una gran cantidad de modelos y sistemas de sujeción.


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