Ser padre o madre primerizo supone una montaƱa rusa de sensaciones, vivencias y experiencias. Cada dĆa se suceden nuevas cuestiones, la mayorĆa de las veces imprevistas, que suelen ocasionar temores, ansiedad y preocupación por el estado del bebĆ©. Muchas de las cosas que les suceden a los bebĆ©s, son del todo normales y les ocurre a la mayorĆa de los pequeƱos, especialmente durante los primeros meses de vida.
Conocer cuĆ”les son las cosas normales que suelen darse en el reciĆ©n nacido, te ayudarĆ” a la hora de gestionar la situación. No obstante, siempre debes confiar en tu propio instinto ya que eres la persona que mejor conoce a tu bebĆ©. Si observas que su comportamiento no es el habitual, no actĆŗa como cada dĆa o notas que se encuentra mal, acude rĆ”pidamente a la consulta del pediatra para que puedan valorar la situación.
Estas son algunas de cosas que ocurren con normalidad durante los primeros meses de vida del bebĆ©. Muchas de ellas afectan a la mayorĆa de los reciĆ©n nacidos y no debes preocuparte en exceso.
Afecciones tĆpicas de la piel en reciĆ©n nacidos

La piel del bebĆ© reciĆ©n nacido es extremadamente delicada, por lo que suelen presentar distintos problemas comunes. Uno de los problemas mĆ”s habituales es la llamada costra lĆ”ctea, se trata de una dermatitis causada por la leche. Los sĆntomas aparecen en la cabeza del bebĆ©, generalmente en el cuero cabelludo, y son fĆ”ciles de reconocer porque aparece una especie de Ā«caspaĀ» en un tono amarillento.
La dermatitis del paƱal es otra afección de la piel, muy frecuente en reciĆ©n nacidos. Es muy importante mantener seca la zona y cambiar el paƱal con frecuencia, ya que los residuos fĆsicos contienen un grado de acidez muy elevado para los bebĆ©s y por ese motivo su piel se irrita con facilidad. TambiĆ©n puedes utilizar cremas al agua especĆficas para esta zona.
Otra de las afecciones de la piel de los bebĆ©s, es la llamada miliaria o sudamina. Se trata de una erupción en la piel a causa de la sudoración. Los sĆntomas son unos granitos blancos, similares al acnĆ© y suelen aparecer en la frente, en las mejillas, en los pĆ”rpados e incluso pueden aparecer en la nariz. Es importante no tocarlos ya desaparecerĆ”n naturalmente.
Los genitales y las mamas
Es muy normal que exista una influencia de las hormonas maternas en los genitales y las mamas del bebé. Puede darse el caso de que el bebé tenga las mamas inflamadas durante las primeras semanas de vida. Los pediatras recomiendan no presionar la zona, la inflamación desaparecerÔ de forma normal.
Por otra parte, es posible que los genitales de tu bebĆ© tengan alguna caracterĆstica especial como influencia de las hormonas maternas. En el caso de las niƱas, es normal que los labios mayores estĆ©n algo abultados, tambiĆ©n puede aparecer una sustancia blanquecina entre los pliegues de los labios e incluso, que durante unos dĆas expulse por la vagina una sustancia mucosa, de nuevo como consecuencia de las hormonas maternas.
En el caso de los niños, puede aparecer una pequeña fimosis que en principio no requerirÔ ninguna intervención. Tampoco es recomendable forzar la piel del prepucio ni manipular esta zona tan delicada del bebé.
Hipo, ruidos nasales y otras curiosidades

El hipo es muy frecuente en recién nacidos y bebés de pocos meses, es una consecuencia de la inmadurez del diafragma. Es un fenómeno natural que no debe preocuparte, ya que aunque resulta molesto, para el bebé no supone ningún problema.
También es frecuente que la respiración del bebé esté acompañada de ruidos nasales, algo que suele producirse durante los primeros meses de vida. No debes preocuparte en exceso, simplemente vigila que el bebé respire correctamente y no sufra de apneas del sueño.
El sueƱo y los hĆ”bitos de los reciĆ©n nacidos suelen ser muy curiosos, y para los padres primerizos, pueden ocasionar algunos temores. Es muy normal que el patrón de sueƱo y las rutinas del bebĆ© sean completamente contrarias a los de los adultos. Poco a poco, aprenderĆ”n a estructurar el dĆa de forma natural. Para que esto ocurra, es importante establecer ciertas rutinas como la hora del baƱo, la hora del juego o la hora de dormir.
De esta forma, el reloj biológico del bebé se regularÔ naturalmente y los hÔbitos del bebé irÔn en concordancia con los tuyos propios.